Azpi Gorri, una cabra con identidad propia

El nombre de Azpi Gorri responde a dos vocablos vascos, cuya traducción al castellano significa: “parte baja de color rojizo”. La raza tiene su origen en el tronco Pirenaico, cuyo representante ancestral es la capra aegagrus, y se caracteriza por ser un animal muy rústico.

Según los últimos datos censales de 2016, en Euskadi existen un total de 1.052 hembras (de las cuales 1.005 son reproductoras), y 85 machos (75 sementales), según el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario Neiker-Teknalia y la Federación Vasca de Asociaciones de Criadores de Azpi Gorri (EAFE).

Repartidas en 53 explotaciones, la cabra Azpi Gorri ocupa principalmente la zona sur de Bizkaia (con aproximadamente el 65% del censo y de las explotaciones), aunque también existen animales de esta raza en Álava y Gipuzkoa, y en la Comunidad Foral de Navarra.

Según el Catálogo Oficial de Razas, elaborado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno Español, la cabra Azpi Gorri se encuentra oficialmente en peligro de extinción.

Sin embargo, muchos son los esfuerzos institucionales que se realizan en el País Vasco con el objetivo de preservar la diversidad de la raza y mantenerla para generaciones futuras, así como para conservar su patrimonio genético. En este sentido, existen dos reglamentaciones en torno a la raza caprina Azpi Gorri.

Por un lado, el Instituto vasco Neiker-Teknalia y la citada EAFE, cuentan con su propio Programa de Conservación y Mejora de la Raza Azpi Gorri, cuyo principal objetivo es el mantenimiento de la propia raza conservando la variabilidad genética existente y evitando su extinción.

Por otro, el Gobierno Vasco aprobó en abril de 2016 una reglamentación específica para la raza Azpi Gorri, que adecúa la gestión y estructura del libro genealógico de la raza caprina, además de revisar la definición de determinados aspectos del prototipo racial.

Esta raza es considerada históricamente de doble aptitud; es decir, sirve tanto para producir leche como carne. Sin embargo, actualmente se explota en buena parte para la producción de carne, aunque también para la producción de quesos.

En general, la cabra Azpi Gorri vive en explotaciones familiares de tamaño pequeño, con aproximadamente un total de entre 20 y 30 ejemplares. Pasado el mes de abril, el rebaño es enviado al monte, donde los animales viven en plena libertad durante 5-6 meses. Posteriormente, en invierno, los animales vuelven a los pastos de los caseríos para dedicarse a la crianza de los cabritos.

La importancia de preservar la raza autóctona se traslada también a algunas de las ferias ganaderas más tradicionales del País Vasco, que cuentan como protagonista a la cabra Azpi Gorri. Entre ellas, destaca la Feria Monográfica de la Cabra Azpi Gorri de Mañaria, donde el pasado 21 de mayo de 2017 se celebró la segunda edición del Campeonato Morfológico de Azpi Gorri de Euskadi, como se puede ver en su cartel anunciador.

 

Bienvenido el cierre de Garoña, aunque quedan temas pendientes

El ministro de Energía, Álvaro Nadal ha anunciado el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña, cuando todavía tenía de plazo hasta el próximo 8 de agosto. El ministro de Energía había informado anteriormente de que el Gobierno se tomaría medio año para tomar una decisión sobre el futuro de la central y escuchar a «todas» las partes interesadas en el proceso. Concretamente, han sido 11 entidades las que se han personado en el procedimiento de consulta abierto en torno a Garoña, para las que el Gobierno abrió un periodo de alegaciones de 10 días que finalizó el pasado 21 de julio. Concretamente, el próximo 8 de agosto, era la fecha en la que el Gobierno de Madrid, debía decidir si bajaba la persiana de manera definitiva o autorizaba que la instalación siguiera abierta y pudiera retomar la actividad. En esa fecha caducaba el periodo de seis meses concedido para consultar con los diferentes agentes y las empresas propietarias de la central para afrontar una decisión. Pero, el Ministro de Energía se ha adelantado y las razones tienen que ver con varias cuestiones que apunto a continuación.

En primer lugar, hay que tener en cuenta el desacuerdo entre los dos socios propietarios de la central nuclear de Garoña, Iberdrola y Endesa, sobre la continuidad de la planta. Iberdrola quería cerrar la central porque asegura que en la actualidad no es rentable por los impuestos que soporta el sector nuclear. Mientras, Endesa estaba por la prórroga.

En segundo lugar, sólo dos de las entidades que han intervenido en la consulta -la Junta de Castilla y León y la Asociación de Municipios de Áreas con Centrales Nucleares (AMAC)- habían manifestado su apoyo a la continuidad de la explotación de la central, que lleva parada desde diciembre de 2012 y habían presentado alegaciones a favor de la prórroga de explotación. Por el contrario, los ocho restantes se han mostrado en contra. El Parlamento vasco, el Gobierno vasco, la Diputación de Álava, el Gobierno de La Rioja, y el Gobierno de Navarra, entre las instituciones y, por parte de las organizaciones ecologistas, Greenpeace, Ecologistas en Acción-Burgos, y la Asociación Ecologista Centaurea, que han presentado alegaciones dentro del período establecido.

El futuro nuclear en el Estado

En tercer lugar, también ha pesado en la decisión del Gobierno español que la aportación real de la central nuclear de Garoña al parque de generación eléctrica es muy pequeña, escasamente 500 MW. Y, de hecho, durante los tres años que ha estado sin generar electricidad no ha habido problemas de abastecimiento. Aunque también hay que decir por el contrario, que si se concedía la prórroga de explotación a la central burgalesa de Santa María de Garoña, podía marcar el futuro de la energía nuclear en el Estado español.

No en vano, si la central nuclear de Garoña conseguía los permisos para operar más allá de los 40 años, se abría un precedente para los siete reactores nucleares que actualmente funcionan en el Estado, que, si no tendrían que empezar a cerrar a partir de la próxima década, al rebasar ese límite temporal. La siguiente en la lista es Almaraz I, ubicada en la provincia de Cáceres, cuya licencia de explotación expira en 2021 y que entró en servicio en 1981, pero que se ha visto envuelta en varios problemas de seguridad en los últimos años. El resto de reactores nucleares irán agotando su vida útil entre 2023 y 2034. Tras Almaraz I, vendrán Ascó I, que entró en funcionamiento en Tarragona en 1983; después Almaraz II, también en 1983; la planta valenciana de Cofrentes, en servicio desde 1984, más tarde Ascó II, también en Tarragona, en 1985; luego le seguirá Vandellós (Tarragona), planta que está en servicio desde 1987; para acabar con Trillo en Guadalajara, en 2034.

Pero, también es cierto, que cerrada la central nuclear de Garoña, se puede proceder a la ampliación de la licencia de explotación de los siete reactores nucleares actualmente en funcionamiento.

En realidad, no existe ninguna normativa que estipule por ley cuánto tiempo puede estar funcionando una central nuclear. Siempre que se cumpla con los requisitos de seguridad, avalados por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), los operadores pueden solicitar una prórroga tras otra. Aun así, la decisión es más política de lo que parece. Pese a los informes que realice el Consejo de Seguridad Nuclear sólo son vinculantes cuando son negativos, es decir, cuando una instalación no cumple con los requisitos necesarios para seguir operando. Pero si una central cuenta con el aval del CSN, la última palabra la tiene el Gobierno español, que es quien debe aprobar o desestimar una renovación de la licencia de explotación.

En cuarto lugar, y aunque lo ponga en último término, no es menos importante, está el posicionamiento de la sociedad vasca y también de otras comunidades autónomas, que ha expresado tanto en la calle como en las instituciones su rechazo a la reapertura de la central nuclear de Garoña, y de esta forma conjurar el peligro nuclear de una vez por todas.

El futuro de la central

En esta tesitura, no hay razones convincentes para que se reabra la central de Garoña, pero tampoco para la instalación de un almacén temporal en la citada central donde en teoría se albergarían los residuos en seco durante un máximo de 10 años, en lugar de en la piscina como hasta ahora, hasta que llegue si llega el almacén centralizado transitorio de Villar de Cañas.  Además, precisamente, en un punto bajo tierra en el cual sus aguas están conectadas con el embalse subterráneo de la Llanada alavesa, como lo denunció la Diputación Foral de Álava en su día al Ayuntamiento del Valle de Tobalina al conceder la licencia de obras para su construcción.

Bienvenido sea el cierre definitivo de Garoña, aunque queda pendiente la instalación del citado almacén temporal en la central. Pero también, todavía tenemos motivos suficientes para seguir manteniendo la lucha por el cierre de las demás centrales nucleares. Está demostrado, hoy en día, que no es necesaria la energía nuclear.  No son pocos los estudios que consideran factible en el Estado Español contar en 2050 con un parque eléctrico completamente desnuclearizado formado exclusivamente por energías no contaminantes, que darían además trabajo a cientos de miles de personas entre empleos directos e indirectos.

Por tanto, podemos vivir sin nucleares, y no exponernos a un grave accidente nuclear. Hoy en día sabemos que hay que prescindir de ellas, y que tenemos tecnologías y alternativas energéticas que la hacen innecesaria.

La vaca pirenaica, de estar al borde de la extinción a su recuperación

La raza bovina Pirenaica, es una raza autóctona, arraigada en nuestra tierra y en nuestra cultura, que en la actualidad se encuentra en auge, siendo cada vez más numerosas, proporcionalmente, las explotaciones que crían esta raza. Sin embargo, la vaca Pirenaica ha estado en grave peligro de desaparecer, siendo su época de máxima regresión en la década de los 70. Gracias al esfuerzo y mentalización de ganaderos y administraciones se ha ido recuperando hasta llegar a los niveles actuales. En el caso de Bizkaia, no llegaban a un centenar de cabezas. Hoy en día, gracias a los programas de mejora genética que la Diputación lleva a cabo en sus tres en sus tres granjas (Gorliz, Ganguren y Sollube), superan las 3.400.

Granja foral en Gorliz

Se trata de una raza autóctona, bien adaptada a las condiciones climatológicas y geográficas del territorio, que sin embargo había quedado desplazada en las explotaciones ganaderas en favor de otras foráneas, más productivas. Es una raza de predominante actitud cárnica.

En plena lactancia
Toro en Urederra (Navarra)

Esta vaca, de gran belleza y extraordinarias cualidades está siendo objeto de planes de fomento y mejora, promovidos por los ganaderos principalmente de Navarra, pero también de Gipuzkoa, Álava, Bizkaia, Aragón y Cataluña, ayudados por las administraciones tanto autonómicas como estatal.

Esta vaca, al igual que en Navarra, se está recuperando en Gipuzkoa, Bizkaia, Álava, Aragón y Cataluña, e incluso está incorporándose en zonas donde tradicionalmente no existía, como Burgos, Soria y Extremadura.

Factor primordial de la situación actual es el trabajo y entusiasmo de las Asociaciones de Criadores, empezando por la de Navarra, ASPINA, y siguiendo por la de Gipuzkoa (HEBE), Bizkaia, (ASGAPIR), Álava (ARPIEL), Aragón (ASAPI) y Cataluña (ASPIC), todas ellas agrupadas a su vez formando la Confederación Nacional de Vacuno Pirenaico, CONASPI, que cuentan con el apoyo de las diputaciones forales de Euskadi, de las instituciones autonómicas anteriormente citadas, y la estatal.

Sierra de Andia

 

 

 

 

 

 

 

Por los palomares de Castilla y León

El palomar es una seña de identidad de las tierras de Castilla y León. Cientos de ellos, desde la época romana, sirvieron de ayuda a la economía familiar.

Manuel Malmierca Zurdo, autor de una Unidad Didáctica para Secundaria titulada “Los Palomares en el Camino de Santiago”, afirma que “en la provincia de Palencia existen más de 900 palomares tradicionales de barro (tapial o adobe). Pese al abandono y al consiguiente deterioro a que está sometido esta muestra de arquitectura popular, todavía dos terceras partes está en un estado aceptable”.

Dos provechos han tenido los palomares tradicionalmente: por un lado, la cría del pichón, y por otro, la palomina, uno de los mejores abonos conocidos. Hasta estas tierras venían los levantinos que se llevaban por toneladas el excremento para los naranjos. Hoy ya nadie la utiliza.

Su estructura se compone de un patio interior y de ahí parten diferentes muros hasta el exterior. Estos muros tienen multitud de agujeros a modo de nichos, llamados pateras o buracas, que son los hogares de las palomas. Esta foto hace referencia a ello.

No obstante, no se puede decir que haya dos iguales. Unos son circulares, o cuadrados, como ventas del camino; etcétera. Blancos, marrones, rojizos.

En los años ochenta se inició un movimiento de recuperación de palomares impulsado por el entonces alcalde de Medina de Rioseco, Manuel Fuentes. Gracias a su sensibilidad, se iniciaron programas de concienciación y recuperación de uno de los símbolos de la Tierra de Campos. A través de la creación de grupos, compuestos por escultores, pintores, arquitectos y escritores, se dio una llamada de atención, chispa que prendió en muchos amantes y lugareños de estas tierras, que continúan su lucha en la conservación de este patrimonio.

Los palomares acompañan al viajero por la Tierra de Campos. Cobijan con su sombra las orillas del Camino de Santiago y le recuerdan al Canal de Castilla que no sólo él ha dejado de ser útil. Solitarios o en grupo, en la tranquilidad de pueblos casi deshabitados, sus hermosas estructuras despiertan admiración.

En las fotos que publico, se puede ver en primer lugar el Palomar del Camino, construido en el siglo XIX y situado en la zona denominada Pago de los Palomares en Villalzázar de Sirga, provincia de Palencia. La foto está sacada antes de que en 2015 tres hermanos lo rehabilitaron para convertirlo en centro de interpretación. Esta infraestructura encierra la historia de lo que para muchos fue un modo de vida, e incluye una noria, un huerto y un restaurante.

Esta foto corresponde al Palomar de Villaherreros, en Palencia.

De todas las maneras, además de palomares, cruzarás varias veces el Canal de Castilla con sus dársenas y exclusas, y verás dársenas y exclusas fuera de uso, casetas de las eras, maquinaria antigua, letreros como el que publiqué sobre el “Nitrato de Sodio”, etcétera. Merece la pena una visita.

 

Los nidos del avión común, auténticas obras de arte

El Avión Común es un pájaro estival que inverna en territorios africanos. Desaparece de sus territorios de cría entre finales de septiembre y la primera quincena de octubre. En jornadas previas a su marcha se van concentrando en grupos cada vez más numerosos, y no pocas veces constituidos por otras especies afines tales como Aviones Roqueros y Golondrinas Comunes.

Pero en esta ocasión, me voy a centrar en sus nidos, que se pueden calificar de auténticas obras de arte.

El Avión Común no comienza directamente la construcción del nido, sino que somete a un  sondeo previo del lugar escogido: coloca bolas de barro, mezcladas con su propia saliva, en diferentes puntos, y las deja secar; con ello pretende comprobar el grado de adherencia del barro sobre la superficie con el objeto de evitar una futura y desagradable caída del nido. Cuando el pájaro regresa comprueba el estado del barro, y si el resultado le satisface entonces iniciará realmente la construcción.

El resultado es un nido cerrado en forma de bola, a excepción de la diminuta entrada, que puede ser frontal o lateral; el interior está recubierto de pequeñas ramitas, hierbas secas y tapizado con plumas, como se puede ver en las fotos. Por regla general los nidos se ubican bajo los aleros de las casas, aunque también se encuentran nidos en cantiles. Con asiduidad estos nidos sufren incursiones por parte de gorriones (Passer ssp.) y vencejos comunes (Apus apus), en estos casos los aviones comunes suelen optar por reducir aún más el tamaño de la entrada.

Las primeras puestas se llevan a cabo hacia la 2ª quincena de mayo, siendo frecuentes los nidos con huevos en junio. Nidos con pollos se observan en la segunda quincena de junio y a lo largo de todo el mes de julio. Muchos jóvenes aviones prolongan su estancia en el nido hasta cerca de su primer mes de vida; y cuando lo abandonan no pierden el contacto con él, pues durante una temporada regresan todas las tardes para pernoctar junto a sus progenitores.

Avión común. Delichon urbicum. Enara azpizuri.

Fotos sacadas en el pueblo de Bujedo (Burgos), a 7 km de Miranda de Ebro. 10.07.17

La Ardilla roja y su habilidad para desplazarse por el bosque

La ardilla roja (Sciurus vulgaris), o simplemente ardilla común, es una especie de las ardillas más extendidas por los bosques de Europa. La ardilla es un animal arborícola, que se desplaza por los árboles con muchísima agilidad, gracias a sus patas posteriores, muy desarrolladas para el salto, y una larga y poblada cola para equilibrarse. El hocico es corto. Las orejas terminan con un llamativo pincel de pelos largos. La coloración de su pelaje varía del rojizo al pardo oscuro, en función de su edad y del clima y la época del año.

Las ardillas son relativamente fáciles de descubrir, aunque difíciles de observar, pues tienen la costumbre de esconderse inmóviles en la cara oculta de los árboles. Sí son fáciles de localizar a través de los restos de piñas que dejan, con una forma helicoidal característica, tras alimentarse de sus piñones.

Si tenemos la ocasión de observar al animal descendiendo de un árbol o rama comprobaremos que siempre lo hace cabeza abajo. Tanto el ascenso como el descenso es muy rápido gracias a las poderosas uñas con que cuentan sus cuatro patas (con 4 dedos la anteriores y 5 las posteriores).

La ardilla es diurna, centrando su actividad por la mañana y por la tarde, descansando al mediodía. Durante los meses de pleno invierno desarrollan menos actividad y cuando hace mucho frio se quedan varios días en el nido. Vive casi siempre en solitario.

Su hábitat está en zonas forestales, entre bosques de coníferas y en menos medida en bosques de caducifolios como hayedos y quejigales.

El nombre de ardilla roja es ilustrativo del color de la capa de la especie, aun cuando la coloración puede variar significativamente entre los individuos y particularmente de una subespecie a otra.

Las dos fotos están sacadas en el Parque de La Grajera, a 5 km de Logroño (La Rioja). En dicho parque hay un embalse unido a través de la Vía Verde que se integra en la ruta del Camino de Santiago. El embalse de La Grajera se construyó en 1883, sobre lo que probablemente sería una pequeña laguna para almacenar agua del río Iregua con la que regar las huertas que se encontraban al sur de la ciudad. El embalse está a unos 5 km de Logroño, unido a través de la Vía Verde que se integra en la ruta del Camino de Santiago. La Grajera es una de las pocas zonas húmedas que existen en la región. Es el hábitat de numerosos animales y plantas y se ha convertido en una zona de respeto a la Naturaleza en la que disfrutar de actividades, ocio y educación ambiental.

Ardilla roja. Sciurus vulgaris. Urtxintxa gorria.

Parque de La Grajera. Logroño (Rioja). 17.06.17

 

¿El medio ambiente es importante para la ciudadanía vasca?

El pasado 21 de junio, responsables medioambientales del Gobierno Vasco, entre ellos su consejero, Iñaki Arriola, hacían público los datos del informe “Actitudes de la ciudadanía vasca hacia el Medio Ambiente 2017”, realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, en el que, por primera vez, el 100% de la ciudadanía del País Vasco considera que la protección del medio ambiente es importante. Concretamente, el informe dice que, el 73% cree que se trata de un asunto muy importante, mientras que el 27% lo califica como bastante importante.

El objetivo principal del estudio, según el Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, es, a partir de las entrevistas realizadas en Euskadi entre el 11 y el 16 de mayo a un millar de personas mayores de 18 años, medir las actitudes que presenta la población vasca hacia diversos temas relacionados con el medio ambiente, su protección y los hábitos de consumo que tienen impacto sobre él. Según se desprende de sus datos, un 85% de las personas entrevistadas asegura que el cuidado del medio ambiente es un problema inmediato y urgente, mientras que un 14% cree que es un problema para el futuro y solo un 1% opina que no es realmente un problema.

Las personas encuestadas, dentro del ámbito del municipio en el que residen, han identificado la contaminación de los coches y otros medios de transporte como el problema medioambiental más importante, seguido de la contaminación en general y el exceso de basuras. En el ámbito de la Comunidad Autónoma, los problemas medioambientales señalados con más frecuencia son los vertidos y la contaminación provocada por las fábricas; y en un ámbito global sus preocupaciones ambientales se orientan mayormente hacia el cambio climático.

Sin duda, algunos de los resultados obtenidos en la encuesta del Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, son positivos, en el sentido de que evidencian que la sociedad vasca está muy preocupada por la situación del medio ambiente en nuestra comunidad, y ello podría suponer que estaría dispuesta a realizar acciones en favor del medio ambiente.

Por citar, un ejemplo, es el caso de la participación ciudadana en la recogida selectiva de residuos para su posterior reciclaje, que ha avanzado de forma importante en los últimos años, aunque deberá de hacerlo todavía más para cumplir con el objetivo que marca la UE de alcanzar una tasa de reciclaje del 50% para 2020, y que en 2030 será del 70%.

Ahora bien, en otros ámbitos, no tanto. Llama poderosamente la atención que las personas encuestadas identifiquen la contaminación de los coches como el problema medioambiental más importante en el ámbito del municipio, cuando al mismo tiempo sectores importantes de la población utilizan el vehículo particular de forma absolutamente desmesurada, dejando de lado el transporte público, cuando en el caso de las tres capitales vascas, más en unas que en otras, se trata de un transporte cómodo, bien dotado, rápido, más barato, etcétera, y menos contaminante que el coche. Pero este problema también existe incluso en municipios relativamente pequeños donde hay desplazamientos que se hacen en coche en distancias hasta ridículas, al objeto de comprar el pan, el periódico, alquilar un video, etcétera.

Otro tema que llama la atención, aunque por otros motivos, es el desconocimiento que tiene la ciudadanía vasca hacia la Red Natura 2000 al responder la mayoría de los encuestados que no han oído hablar de ella. A pesar de que la Red Natura 2000, que tiene la finalidad de preservar la biodiversidad en el espacio de la Unión Europea, y que Euskadi aporta a ella 55 espacios con una extensión de 1.500 kilómetros cuadrados, superando la media europea en la designación de espacios de la citada red, haya sido tratada en los últimos tiempos de forma relativamente intensa en los medios de comunicación -en Euskal Telebista 1 y 2, por ejemplo, se emite un corto de varios minutos antes del espacio “Eguraldia”-, un porcentaje mayoritario de las personas encuestadas responde que no la conoce. Esta cuestión me plantea que posiblemente algo estamos haciendo mal los medios de comunicación, la administración, las personas que se dedican a la divulgación ambiental -entre las que me incluyo-, u otros actores. Posiblemente si hubiéramos informado de la Red Natura 2000 de una forma más concreta y con ejemplos prácticos, en vez de hacerlo de forma un tanto generalista, hubiera sido diferente. Voy a citar un ejemplo. En los últimos años, hemos recuperado nuestros ríos en no pocos municipios. Había ríos a los que no podíamos acceder, por encontrarnos con líneas ferroviarias u otras barreras y obstáculos. Pero también los teníamos cubiertos o tapados. Se han eliminado barreras y también algunos de ellos destapado, recuperando sus orillas y riberas para actividades de paseo, a pie o en bici, culturales, deportivas, etcétera. Muchas de estas zonas son Red Natura 2000, y si hubiéramos comunicado o informado que esas mejoras se han realizado gracias a estar incluidas en la Red Natural, la percepción ciudadana hubiera sido diferente.

Asimismo, y lo planteo desde un punto de vista constructivo, es el hecho de que en la encuesta realizada por el Gobierno Vasco no hubiera ninguna pregunta relativa a la valoración que se hace del papel que han jugado las instituciones vascas en la protección del Medio Ambiente. Según la Ley General de Medio Ambiente de 1998 que, dicho sea de paso, es importante que se redacte una nueva porque las cosas han cambiado notablemente en 19 años, en el Título Primero, de disposiciones generales, plantea “la obligación de que las Administraciones públicas promuevan políticas ambientales para garantizar el ejercicio del derecho a un medio ambiente saludable, reconociendo el derecho a la acción pública para exigir su cumplimiento, a la vez que somete las conductas a la intervención administrativa, incluso sancionadora, en esta materia”.

Sin duda, además, de la ciudadanía, la industria u otros sectores económicos, la administración también tiene un papel y muy importante en la protección y preservación del medio ambiente.

En definitiva, es muy positivo que la ciudadanía vasca considere que la protección del medio ambiente es muy importante, pero a su vez cabe destacar que algunas de sus prácticas son muy poco sostenibles. Lo cual, indica que todavía hay mucho trabajo por hacer y muchas cosas por mejorar.

 

Las vistosas y acrobáticas bandadas de estorninos pintos.

El estornino pinto crece desmesuradamente en la península Ibérica y es el ave que más hábitats coloniza, así que podríamos encontrarlo tanto en entornos urbanos, como en bosques, cañaverales y sobre todo en terrenos agrícolas.

Muy curiosas y vistosas son las grandes bandadas de estorninos pintos, por el ruido que producen en sus desplazamientos, con centenares e incluso en algunos casos millares de ejemplares, que se forman como defensa de los ataques de rapaces como el halcón peregrino, aguiluchos o el gavilán. Son impresionantes.

Sus espectaculares acrobacias aéreas no pasan desapercibidas, como tampoco los efectos negativos que causan, tanto por su ruidoso comportamiento cuando se posan sobre el tendido eléctrico y los árboles de los diferentes jardines, como por la gran cantidad de excrementos que depositan sobre esos lugares. Pero también hay que recalcar que esta especie ayuda a eliminar insectos, y por tanto es beneficiosa para los agricultores, pudiendo acabar con muchas de las plagas de invertebrados que amenazan a los agricultores.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Medio Ambiente y Alimentación (Mapama) ha publicado en su web un libro digital denominado “Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad (IECTB)”, y en sus páginas 314-327 habla del estornino pinto. Se adjunta enlace y la ficha sobre el estornino pinto, que lleva la firma de Salvador J. Peris Álvarez.

En ella, se dice que la población actual de estorninos pintos en el Estado Español podría estimarse en 400.000-1.200.000 pp., aunque se debe tener en cuenta que su expansión por la cordillera Cantábrica no conlleva necesariamente un aumento de efectivos, ya que el cercano Estornino Negro gana también terreno en dichas áreas. Y muchas veces se les confunde.

Por tanto, es un ave en continua expansión en los últimos 50 años en el Estado Español, y su único problema es la hibridación, en las áreas de simpatría, con el Estornino Negro.

Su variada dieta incluye tanto componente animal como vegetal, de forma que en la época estival consume principalmente escarabajos, saltamontes y otros invertebrados, mientras que en otoño e invierno dominan los frutos y semillas.

Estornino pinto. Sturnus vulgaris. Araba-zoko pikart.

Las dos primeras fotos corresponden al estornino pinto y están sacadas en junio de 2017 en el vertedero de Gardelegi (Vitoria-Gasteiz).

La tercera foto corresponde a un gran bando de estorninos pintos en el Humedal de Salburua, al atardecer. (Enero 2017).

Y la cuarta foto, a otro gran bando de estorninos pintos en una carretera próxima al pueblo de (Rioja). (Diciembre 2016).

Estornino pinto en Mapama. La dirección del libro es la siguiente:

http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/inventario-espanol-de-los-conocimientos-tradicionales/inventario_esp_conocimientos_tradicionales.aspx

La de la ficha es:

http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/estornino_pinto_tcm7-219861.pdf

La flor de las nieves o edelweiss: ¿Dónde se puede contemplar?

Miles y miles de personas marcharán a las alturas de la península Ibérica. La mayor parte dejarán su esfuerzo por los desniveles pirenaicos.

Las cuestas cuestan, pero la cosecha, a menudo, resulta inmejorable. Allá arriba nos esperan verdor arbóreo, aguas que se despeñan, brisas que refrescan y hasta unos pocos alimentos silvestres en los que se resume una buena parte de lo que las cordilleras proponen a sus visitantes. Las diminutas fresas silvestres, que comenzaron a ser dulces al final de la primavera, van culminando su ciclo, que afortunadamente se encadena al de los endrinos y arándanos. Desgraciadamente, nos encontraremos muchos glaciares que van disminuyendo o han desaparecido debido al problema medioambiental de alcance planetario que tenemos, como es el cambio climático.

Louis Ramond de Carbonnières, el primer viajero en sentido moderno que avistó el Aneto, definió este pico en 1787 como la “aguja de hielo”. Pero, si hoy lo volviera a contemplar, su descripción sería otra, y seguramente no podría evitar su decepción. El retroceso del glaciar del Aneto es galopante, como el resto de las montañas con nieves perpetuas de la península Ibérica. Los glaciares del Pirineo español, concentrados en la provincia de Huesca, han perdido un 75% de su superficie en sólo 32 años (de 1980 a 2012), según la última recopilación general del Gobierno aragonés dada a conocer este mismo año. El retroceso se ha acelerado desde el año 2000, por lo que se teme su total desaparición en unas pocas décadas.

Pero no sólo vamos a fijarnos en desgracias, como es el cambio climático. Así, en las alturas maduran unas cuantas especies vegetales. En laderas y valles húmedos destacan las diminutas fresas silvestres y el tono oscuro de arándanos y endrinos.

También es tiempo de la flor `edelweiss´ o, para muchos, la flor de las nieves, muy famosa y delicada de la gran cordillera pirenaica, y bueno, también de otras -de hecho, es la flor nacional de Austria, motivo por el que se encuentra en su moneda de 2 céntimos de euro-. El edelweiss o la flor de las nieves, está protegida por ley en el Estado Español, y, por tanto, prohibida su recolección. Mejor será que la contemplemos y nada más. Siempre es mejor dejar que los seres vivos sigan viviendo. Desgraciadamente ha sido muy esquilmada.

En la actualidad en la península Ibérica, se encuentra solamente en el Parque Natural de Sierra Nevada, el Pirineo, sobre todo en el Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, del que es su símbolo, y, aunque raramente, se puede encontrar también en las montañas del norte de León.

El término Edelweiss -pronunciado `edalvais´-, significa en alemán “blanco noble” o “blanco puro”.

Por el contrario, resulta aconsejable apreciar el delicado olor y probar el recio sabor de los frutos de los arándanos y endrinos. Los encontraremos en muchos lugares de los Pirineos, prácticamente en todas las comarcas entre los 1.500 y los 2.000 metros de altitud.

Arándanos y endrinos son muy abundantes, y tienen en común el color: un azul oscuro, pero siempre como recubiertos de un polvillo o escarcha muy característico. Son muy parecidos. El endrino es una variedad de ciruelo y por tanto muy fácil de reconocer. Sus frutillas casi esféricas pueden perfectamente completar un buen almuerzo campero. Los arándanos, que aparecen achatados en los dos extremos, son la base de conservas y compotas que resultan excelentes por el alto contenido en vitaminas.

Las fotos corresponden a:

Edelweiss. Leontopodium alpinum. Elur lore.

Endrino. Prunus spinosa. Elorri beltz.

Arándano. Vaccinium corymbosum. Ahabia.