Por los palomares de Castilla y León

El palomar es una seña de identidad de las tierras de Castilla y León. Cientos de ellos, desde la época romana, sirvieron de ayuda a la economía familiar.

Manuel Malmierca Zurdo, autor de una Unidad Didáctica para Secundaria titulada “Los Palomares en el Camino de Santiago”, afirma que “en la provincia de Palencia existen más de 900 palomares tradicionales de barro (tapial o adobe). Pese al abandono y al consiguiente deterioro a que está sometido esta muestra de arquitectura popular, todavía dos terceras partes está en un estado aceptable”.

Dos provechos han tenido los palomares tradicionalmente: por un lado, la cría del pichón, y por otro, la palomina, uno de los mejores abonos conocidos. Hasta estas tierras venían los levantinos que se llevaban por toneladas el excremento para los naranjos. Hoy ya nadie la utiliza.

Su estructura se compone de un patio interior y de ahí parten diferentes muros hasta el exterior. Estos muros tienen multitud de agujeros a modo de nichos, llamados pateras o buracas, que son los hogares de las palomas. Esta foto hace referencia a ello.

No obstante, no se puede decir que haya dos iguales. Unos son circulares, o cuadrados, como ventas del camino; etcétera. Blancos, marrones, rojizos.

En los años ochenta se inició un movimiento de recuperación de palomares impulsado por el entonces alcalde de Medina de Rioseco, Manuel Fuentes. Gracias a su sensibilidad, se iniciaron programas de concienciación y recuperación de uno de los símbolos de la Tierra de Campos. A través de la creación de grupos, compuestos por escultores, pintores, arquitectos y escritores, se dio una llamada de atención, chispa que prendió en muchos amantes y lugareños de estas tierras, que continúan su lucha en la conservación de este patrimonio.

Los palomares acompañan al viajero por la Tierra de Campos. Cobijan con su sombra las orillas del Camino de Santiago y le recuerdan al Canal de Castilla que no sólo él ha dejado de ser útil. Solitarios o en grupo, en la tranquilidad de pueblos casi deshabitados, sus hermosas estructuras despiertan admiración.

En las fotos que publico, se puede ver en primer lugar el Palomar del Camino, construido en el siglo XIX y situado en la zona denominada Pago de los Palomares en Villalzázar de Sirga, provincia de Palencia. La foto está sacada antes de que en 2015 tres hermanos lo rehabilitaron para convertirlo en centro de interpretación. Esta infraestructura encierra la historia de lo que para muchos fue un modo de vida, e incluye una noria, un huerto y un restaurante.

Esta foto corresponde al Palomar de Villaherreros, en Palencia.

De todas las maneras, además de palomares, cruzarás varias veces el Canal de Castilla con sus dársenas y exclusas, y verás dársenas y exclusas fuera de uso, casetas de las eras, maquinaria antigua, letreros como el que publiqué sobre el “Nitrato de Sodio”, etcétera. Merece la pena una visita.

 

Los nidos del avión común, auténticas obras de arte

El Avión Común es un pájaro estival que inverna en territorios africanos. Desaparece de sus territorios de cría entre finales de septiembre y la primera quincena de octubre. En jornadas previas a su marcha se van concentrando en grupos cada vez más numerosos, y no pocas veces constituidos por otras especies afines tales como Aviones Roqueros y Golondrinas Comunes.

Pero en esta ocasión, me voy a centrar en sus nidos, que se pueden calificar de auténticas obras de arte.

El Avión Común no comienza directamente la construcción del nido, sino que somete a un  sondeo previo del lugar escogido: coloca bolas de barro, mezcladas con su propia saliva, en diferentes puntos, y las deja secar; con ello pretende comprobar el grado de adherencia del barro sobre la superficie con el objeto de evitar una futura y desagradable caída del nido. Cuando el pájaro regresa comprueba el estado del barro, y si el resultado le satisface entonces iniciará realmente la construcción.

El resultado es un nido cerrado en forma de bola, a excepción de la diminuta entrada, que puede ser frontal o lateral; el interior está recubierto de pequeñas ramitas, hierbas secas y tapizado con plumas, como se puede ver en las fotos. Por regla general los nidos se ubican bajo los aleros de las casas, aunque también se encuentran nidos en cantiles. Con asiduidad estos nidos sufren incursiones por parte de gorriones (Passer ssp.) y vencejos comunes (Apus apus), en estos casos los aviones comunes suelen optar por reducir aún más el tamaño de la entrada.

Las primeras puestas se llevan a cabo hacia la 2ª quincena de mayo, siendo frecuentes los nidos con huevos en junio. Nidos con pollos se observan en la segunda quincena de junio y a lo largo de todo el mes de julio. Muchos jóvenes aviones prolongan su estancia en el nido hasta cerca de su primer mes de vida; y cuando lo abandonan no pierden el contacto con él, pues durante una temporada regresan todas las tardes para pernoctar junto a sus progenitores.

Avión común. Delichon urbicum. Enara azpizuri.

Fotos sacadas en el pueblo de Bujedo (Burgos), a 7 km de Miranda de Ebro. 10.07.17

La Ardilla roja y su habilidad para desplazarse por el bosque

La ardilla roja (Sciurus vulgaris), o simplemente ardilla común, es una especie de las ardillas más extendidas por los bosques de Europa. La ardilla es un animal arborícola, que se desplaza por los árboles con muchísima agilidad, gracias a sus patas posteriores, muy desarrolladas para el salto, y una larga y poblada cola para equilibrarse. El hocico es corto. Las orejas terminan con un llamativo pincel de pelos largos. La coloración de su pelaje varía del rojizo al pardo oscuro, en función de su edad y del clima y la época del año.

Las ardillas son relativamente fáciles de descubrir, aunque difíciles de observar, pues tienen la costumbre de esconderse inmóviles en la cara oculta de los árboles. Sí son fáciles de localizar a través de los restos de piñas que dejan, con una forma helicoidal característica, tras alimentarse de sus piñones.

Si tenemos la ocasión de observar al animal descendiendo de un árbol o rama comprobaremos que siempre lo hace cabeza abajo. Tanto el ascenso como el descenso es muy rápido gracias a las poderosas uñas con que cuentan sus cuatro patas (con 4 dedos la anteriores y 5 las posteriores).

La ardilla es diurna, centrando su actividad por la mañana y por la tarde, descansando al mediodía. Durante los meses de pleno invierno desarrollan menos actividad y cuando hace mucho frio se quedan varios días en el nido. Vive casi siempre en solitario.

Su hábitat está en zonas forestales, entre bosques de coníferas y en menos medida en bosques de caducifolios como hayedos y quejigales.

El nombre de ardilla roja es ilustrativo del color de la capa de la especie, aun cuando la coloración puede variar significativamente entre los individuos y particularmente de una subespecie a otra.

Las dos fotos están sacadas en el Parque de La Grajera, a 5 km de Logroño (La Rioja). En dicho parque hay un embalse unido a través de la Vía Verde que se integra en la ruta del Camino de Santiago. El embalse de La Grajera se construyó en 1883, sobre lo que probablemente sería una pequeña laguna para almacenar agua del río Iregua con la que regar las huertas que se encontraban al sur de la ciudad. El embalse está a unos 5 km de Logroño, unido a través de la Vía Verde que se integra en la ruta del Camino de Santiago. La Grajera es una de las pocas zonas húmedas que existen en la región. Es el hábitat de numerosos animales y plantas y se ha convertido en una zona de respeto a la Naturaleza en la que disfrutar de actividades, ocio y educación ambiental.

Ardilla roja. Sciurus vulgaris. Urtxintxa gorria.

Parque de La Grajera. Logroño (Rioja). 17.06.17

 

¿El medio ambiente es importante para la ciudadanía vasca?

El pasado 21 de junio, responsables medioambientales del Gobierno Vasco, entre ellos su consejero, Iñaki Arriola, hacían público los datos del informe “Actitudes de la ciudadanía vasca hacia el Medio Ambiente 2017”, realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, en el que, por primera vez, el 100% de la ciudadanía del País Vasco considera que la protección del medio ambiente es importante. Concretamente, el informe dice que, el 73% cree que se trata de un asunto muy importante, mientras que el 27% lo califica como bastante importante.

El objetivo principal del estudio, según el Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, es, a partir de las entrevistas realizadas en Euskadi entre el 11 y el 16 de mayo a un millar de personas mayores de 18 años, medir las actitudes que presenta la población vasca hacia diversos temas relacionados con el medio ambiente, su protección y los hábitos de consumo que tienen impacto sobre él. Según se desprende de sus datos, un 85% de las personas entrevistadas asegura que el cuidado del medio ambiente es un problema inmediato y urgente, mientras que un 14% cree que es un problema para el futuro y solo un 1% opina que no es realmente un problema.

Las personas encuestadas, dentro del ámbito del municipio en el que residen, han identificado la contaminación de los coches y otros medios de transporte como el problema medioambiental más importante, seguido de la contaminación en general y el exceso de basuras. En el ámbito de la Comunidad Autónoma, los problemas medioambientales señalados con más frecuencia son los vertidos y la contaminación provocada por las fábricas; y en un ámbito global sus preocupaciones ambientales se orientan mayormente hacia el cambio climático.

Sin duda, algunos de los resultados obtenidos en la encuesta del Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, son positivos, en el sentido de que evidencian que la sociedad vasca está muy preocupada por la situación del medio ambiente en nuestra comunidad, y ello podría suponer que estaría dispuesta a realizar acciones en favor del medio ambiente.

Por citar, un ejemplo, es el caso de la participación ciudadana en la recogida selectiva de residuos para su posterior reciclaje, que ha avanzado de forma importante en los últimos años, aunque deberá de hacerlo todavía más para cumplir con el objetivo que marca la UE de alcanzar una tasa de reciclaje del 50% para 2020, y que en 2030 será del 70%.

Ahora bien, en otros ámbitos, no tanto. Llama poderosamente la atención que las personas encuestadas identifiquen la contaminación de los coches como el problema medioambiental más importante en el ámbito del municipio, cuando al mismo tiempo sectores importantes de la población utilizan el vehículo particular de forma absolutamente desmesurada, dejando de lado el transporte público, cuando en el caso de las tres capitales vascas, más en unas que en otras, se trata de un transporte cómodo, bien dotado, rápido, más barato, etcétera, y menos contaminante que el coche. Pero este problema también existe incluso en municipios relativamente pequeños donde hay desplazamientos que se hacen en coche en distancias hasta ridículas, al objeto de comprar el pan, el periódico, alquilar un video, etcétera.

Otro tema que llama la atención, aunque por otros motivos, es el desconocimiento que tiene la ciudadanía vasca hacia la Red Natura 2000 al responder la mayoría de los encuestados que no han oído hablar de ella. A pesar de que la Red Natura 2000, que tiene la finalidad de preservar la biodiversidad en el espacio de la Unión Europea, y que Euskadi aporta a ella 55 espacios con una extensión de 1.500 kilómetros cuadrados, superando la media europea en la designación de espacios de la citada red, haya sido tratada en los últimos tiempos de forma relativamente intensa en los medios de comunicación -en Euskal Telebista 1 y 2, por ejemplo, se emite un corto de varios minutos antes del espacio “Eguraldia”-, un porcentaje mayoritario de las personas encuestadas responde que no la conoce. Esta cuestión me plantea que posiblemente algo estamos haciendo mal los medios de comunicación, la administración, las personas que se dedican a la divulgación ambiental -entre las que me incluyo-, u otros actores. Posiblemente si hubiéramos informado de la Red Natura 2000 de una forma más concreta y con ejemplos prácticos, en vez de hacerlo de forma un tanto generalista, hubiera sido diferente. Voy a citar un ejemplo. En los últimos años, hemos recuperado nuestros ríos en no pocos municipios. Había ríos a los que no podíamos acceder, por encontrarnos con líneas ferroviarias u otras barreras y obstáculos. Pero también los teníamos cubiertos o tapados. Se han eliminado barreras y también algunos de ellos destapado, recuperando sus orillas y riberas para actividades de paseo, a pie o en bici, culturales, deportivas, etcétera. Muchas de estas zonas son Red Natura 2000, y si hubiéramos comunicado o informado que esas mejoras se han realizado gracias a estar incluidas en la Red Natural, la percepción ciudadana hubiera sido diferente.

Asimismo, y lo planteo desde un punto de vista constructivo, es el hecho de que en la encuesta realizada por el Gobierno Vasco no hubiera ninguna pregunta relativa a la valoración que se hace del papel que han jugado las instituciones vascas en la protección del Medio Ambiente. Según la Ley General de Medio Ambiente de 1998 que, dicho sea de paso, es importante que se redacte una nueva porque las cosas han cambiado notablemente en 19 años, en el Título Primero, de disposiciones generales, plantea “la obligación de que las Administraciones públicas promuevan políticas ambientales para garantizar el ejercicio del derecho a un medio ambiente saludable, reconociendo el derecho a la acción pública para exigir su cumplimiento, a la vez que somete las conductas a la intervención administrativa, incluso sancionadora, en esta materia”.

Sin duda, además, de la ciudadanía, la industria u otros sectores económicos, la administración también tiene un papel y muy importante en la protección y preservación del medio ambiente.

En definitiva, es muy positivo que la ciudadanía vasca considere que la protección del medio ambiente es muy importante, pero a su vez cabe destacar que algunas de sus prácticas son muy poco sostenibles. Lo cual, indica que todavía hay mucho trabajo por hacer y muchas cosas por mejorar.

 

Las vistosas y acrobáticas bandadas de estorninos pintos.

El estornino pinto crece desmesuradamente en la península Ibérica y es el ave que más hábitats coloniza, así que podríamos encontrarlo tanto en entornos urbanos, como en bosques, cañaverales y sobre todo en terrenos agrícolas.

Muy curiosas y vistosas son las grandes bandadas de estorninos pintos, por el ruido que producen en sus desplazamientos, con centenares e incluso en algunos casos millares de ejemplares, que se forman como defensa de los ataques de rapaces como el halcón peregrino, aguiluchos o el gavilán. Son impresionantes.

Sus espectaculares acrobacias aéreas no pasan desapercibidas, como tampoco los efectos negativos que causan, tanto por su ruidoso comportamiento cuando se posan sobre el tendido eléctrico y los árboles de los diferentes jardines, como por la gran cantidad de excrementos que depositan sobre esos lugares. Pero también hay que recalcar que esta especie ayuda a eliminar insectos, y por tanto es beneficiosa para los agricultores, pudiendo acabar con muchas de las plagas de invertebrados que amenazan a los agricultores.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Medio Ambiente y Alimentación (Mapama) ha publicado en su web un libro digital denominado “Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad (IECTB)”, y en sus páginas 314-327 habla del estornino pinto. Se adjunta enlace y la ficha sobre el estornino pinto, que lleva la firma de Salvador J. Peris Álvarez.

En ella, se dice que la población actual de estorninos pintos en el Estado Español podría estimarse en 400.000-1.200.000 pp., aunque se debe tener en cuenta que su expansión por la cordillera Cantábrica no conlleva necesariamente un aumento de efectivos, ya que el cercano Estornino Negro gana también terreno en dichas áreas. Y muchas veces se les confunde.

Por tanto, es un ave en continua expansión en los últimos 50 años en el Estado Español, y su único problema es la hibridación, en las áreas de simpatría, con el Estornino Negro.

Su variada dieta incluye tanto componente animal como vegetal, de forma que en la época estival consume principalmente escarabajos, saltamontes y otros invertebrados, mientras que en otoño e invierno dominan los frutos y semillas.

Estornino pinto. Sturnus vulgaris. Araba-zoko pikart.

Las dos primeras fotos corresponden al estornino pinto y están sacadas en junio de 2017 en el vertedero de Gardelegi (Vitoria-Gasteiz).

La tercera foto corresponde a un gran bando de estorninos pintos en el Humedal de Salburua, al atardecer. (Enero 2017).

Y la cuarta foto, a otro gran bando de estorninos pintos en una carretera próxima al pueblo de (Rioja). (Diciembre 2016).

Estornino pinto en Mapama. La dirección del libro es la siguiente:

http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/inventario-espanol-de-los-conocimientos-tradicionales/inventario_esp_conocimientos_tradicionales.aspx

La de la ficha es:

http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/estornino_pinto_tcm7-219861.pdf

La flor de las nieves o edelweiss: ¿Dónde se puede contemplar?

Miles y miles de personas marcharán a las alturas de la península Ibérica. La mayor parte dejarán su esfuerzo por los desniveles pirenaicos.

Las cuestas cuestan, pero la cosecha, a menudo, resulta inmejorable. Allá arriba nos esperan verdor arbóreo, aguas que se despeñan, brisas que refrescan y hasta unos pocos alimentos silvestres en los que se resume una buena parte de lo que las cordilleras proponen a sus visitantes. Las diminutas fresas silvestres, que comenzaron a ser dulces al final de la primavera, van culminando su ciclo, que afortunadamente se encadena al de los endrinos y arándanos. Desgraciadamente, nos encontraremos muchos glaciares que van disminuyendo o han desaparecido debido al problema medioambiental de alcance planetario que tenemos, como es el cambio climático.

Louis Ramond de Carbonnières, el primer viajero en sentido moderno que avistó el Aneto, definió este pico en 1787 como la “aguja de hielo”. Pero, si hoy lo volviera a contemplar, su descripción sería otra, y seguramente no podría evitar su decepción. El retroceso del glaciar del Aneto es galopante, como el resto de las montañas con nieves perpetuas de la península Ibérica. Los glaciares del Pirineo español, concentrados en la provincia de Huesca, han perdido un 75% de su superficie en sólo 32 años (de 1980 a 2012), según la última recopilación general del Gobierno aragonés dada a conocer este mismo año. El retroceso se ha acelerado desde el año 2000, por lo que se teme su total desaparición en unas pocas décadas.

Pero no sólo vamos a fijarnos en desgracias, como es el cambio climático. Así, en las alturas maduran unas cuantas especies vegetales. En laderas y valles húmedos destacan las diminutas fresas silvestres y el tono oscuro de arándanos y endrinos.

También es tiempo de la flor `edelweiss´ o, para muchos, la flor de las nieves, muy famosa y delicada de la gran cordillera pirenaica, y bueno, también de otras -de hecho, es la flor nacional de Austria, motivo por el que se encuentra en su moneda de 2 céntimos de euro-. El edelweiss o la flor de las nieves, está protegida por ley en el Estado Español, y, por tanto, prohibida su recolección. Mejor será que la contemplemos y nada más. Siempre es mejor dejar que los seres vivos sigan viviendo. Desgraciadamente ha sido muy esquilmada.

En la actualidad en la península Ibérica, se encuentra solamente en el Parque Natural de Sierra Nevada, el Pirineo, sobre todo en el Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, del que es su símbolo, y, aunque raramente, se puede encontrar también en las montañas del norte de León.

El término Edelweiss -pronunciado `edalvais´-, significa en alemán “blanco noble” o “blanco puro”.

Por el contrario, resulta aconsejable apreciar el delicado olor y probar el recio sabor de los frutos de los arándanos y endrinos. Los encontraremos en muchos lugares de los Pirineos, prácticamente en todas las comarcas entre los 1.500 y los 2.000 metros de altitud.

Arándanos y endrinos son muy abundantes, y tienen en común el color: un azul oscuro, pero siempre como recubiertos de un polvillo o escarcha muy característico. Son muy parecidos. El endrino es una variedad de ciruelo y por tanto muy fácil de reconocer. Sus frutillas casi esféricas pueden perfectamente completar un buen almuerzo campero. Los arándanos, que aparecen achatados en los dos extremos, son la base de conservas y compotas que resultan excelentes por el alto contenido en vitaminas.

Las fotos corresponden a:

Edelweiss. Leontopodium alpinum. Elur lore.

Endrino. Prunus spinosa. Elorri beltz.

Arándano. Vaccinium corymbosum. Ahabia.

 

Especies exóticas invasoras: ¿Qué daño producen?

Su introducción en nuevos ecosistemas es lo más parecido a abrir la caja de Pandora. Atacan a otras especies, se reproducen sin control destrozando las cosechas, provocan pérdidas multimillonarias y son una grave amenaza para la biodiversidad. Detrás de las plagas de las especies exóticas invasoras está la mano del ser humano.

Están ahí, por todas partes. Sigilosamente se han introducido en nuestras casas, nuestros bosques, nuestros ecosistemas, nuestros ríos, nuestras vidas…. Poco a poco se han hecho comunes y actúan de una manera muy negativa.

Una especie exótica es aquella que se establece en un ecosistema o hábitat natural o seminatural que no forma parte de su área de distribución natural. Pero su carácter de ‘invasora’ proviene de su proliferación, lo que causa daños al medio ambiente, a otras especies o a las actividades humanas y económicas.

La Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) tiene establecido que una especie exótica invasora es aquella que causa daños y perjuicios en el ecosistema huésped. Esta es la definición aceptada en la actualidad, y por ello podemos equiparar el término `invasor´ con perjudicial o dañino”.

“¿Son todas las especies de origen exótico invasoras? No. Muchas especies introducidas por el ser humano no tiene efectos negativos reconocidos sobre los ecosistemas. Este sería el caso de buena parte de plantas ornamentales o de los cultivos de plantas originarias de América que hoy se encuentran muy extendidos en todos los continentes, como el maíz, la patata o el tomate. Sólo algunas especies introducidas han demostrado ser perjudiciales, al desplazar o incluso llevar a la extinción a especies autóctonas.

El continente europeo no permanece ajeno a las plagas. Está infestado por más de 14.000 especies foráneas. Algunas de ellas se convierten en invasoras. Ocasionan pérdidas de 12.500 millones de euros anuales. Pero, no solo se trata de dinero. Estos invasores son “la segunda causa de la destrucción de la biodiversidad”, pudiendo a ser en el futuro próximo el factor más importante de desintegración ecológica.

Las vías de entrada de una especie invasora son múltiples. Así, este movimiento de especies a menudo es accidental y llevamos con nosotros, sin querer, aquellas especies que desde antiguo viven con nosotros. Así hemos poblado el mundo de moscas y mosquitos, de ratas y ratones, de gorriones y palomas, y muchas más. Pero, y, también muy a menudo, el transporte de especies se ha hecho con nosotros por el mundo con intención y por diversas razones, como las estéticas y para adornar nuestros estanques, caso del cisne; por razones económicas como el visón americano o el castor, que han llegado a Europa por el valor de la piel; por razones cinegéticas; o también como mascotas.

Euskadi no es ajena a esta realidad. Así, por ejemplo, el visón europeo se encuentra en una situación “dramática” y por ello se trabaja para extinguir del medio ambiente a su principal amenaza el visón americano, que, en el caso de Euskadi, son productos de fugas o sueltas de animales criados en las granjas peleteras. Con el objetivo de terminar con el principal competidor del visón autóctono, las diputaciones forales pusieron en marcha en 2014 un sistema de trampeo de los ejemplares de origen americano. Paralelamente, se trabaja para impulsar la población de la especie autóctona ya que en la actualidad quedan muy pocos individuos y con ese objetivo se mantiene un plan para no modificar los cauces y riberas de los ríos, principal hábitat de los visones.

Por otra parte, nos encontramos con los galápagos alóctonos, que desde hace muchos años son especies muy demandadas por la población infantil como mascotas. Existen varias especies, siendo el más común el denominado galápago americano o de Florida (Trachemys scriota), de gran difusión en los hogares por su fácil adquisición. Están catalogados entre las cien especies invasoras más peligrosas del mundo.

Y podríamos citar más especies invasoras, entre otras, el mejillón cebra, que es la especie animal que más pérdidas económicas provoca; el cangrejo rojo que casi ha acabado con el cangrejo autóctono, y el Coipú o rata nutria, que es una especie extendida en la zona del Bidasoa tras huir de granjas. O las estruendosas cotorras argentinas, que destruyen plantas y otros nidos. Como suele ocurrir en muchos casos, la gente las compró para tenerlas en jaulas, como animales de compañía, y las soltó en el momento en que fueron molestas.

¿Qué se puede hacer? Hacen falta campañas de sensibilización por parte de la Administración proporcionando información sencilla y útil sobre las especies exóticas invasoras como ya se vienen haciendo aunque hay que realizarlas con más perioricidad -muchas veces se desconoce el peligro que supone traerlas como mascotas-; hace falta también ejercer un control sobre dichas especies; y realizar campañas de erradicación lo más rápidamente, e investigando sobre los mejores métodos para ello.

Por último, una recomendación a los poseedores de animales exóticos invasores en sus domicilios para indicarles que si no desean seguir haciéndose cargo de sus mascotas en ningún caso se deshagan de ellas liberándolas en el medio natural, ya que pueden generar serios riesgos para la biodiversidad, trasmitir enfermedades, provocar accidentes de tráfico y otros daños. Es conveniente ponerse en contacto con los servicios correspondientes de las diputaciones forales.

Fotos

Cotorra argentina. Myiopsitta monachus. Papagai argentinarra.

Visón americano. Neovison vison. Bisoi amerikar.

Mejillón cebra. Dreissena polymorpha. Muskuilu zebra.

Cangrejo americano. Procambarus clarkii. Karramarro amerikar.

Los vencejos comen, beben, copulan y hasta duermen en pleno vuelo

En pueblos y ciudades de la península Ibérica, estos portentosos viajeros, que de Siberia a África pueden recorrer 30.000 kilómetros al año, ceban a sus crías a base de insectos capturados en su planeo, y hasta duermen en pleno vuelo.

Fáciles de reconocer, no sólo por sus gritos, sino también por la silueta con alas muy largas y curvadas hacia atrás, como guadañas. Su envergadura, unos 40 centímetros, y su tamaño corporal de casi 20 centímetros, llenan los ojos de cualquiera que desee levantar la cabeza. La población de la península Ibérica de vencejos supera los cuatro millones de individuos, que se concentran especialmente sobre los cascos antiguos, grandes monumentos y edificios históricos, dado que precisan agujeros inaccesibles para instalar su nido. Su chillido hiere al tímpano por lo agudo, pero esas aves nos están haciendo un favor al segar miles de millones de insectos. Baste recordar que resulta normal que cada ceba entregada a un pollo llegue a estar formada por varios centenares de pequeños insectos.

Los vencejos son portentosos viajeros que pueden recorrer varios millones de kilómetros a lo largo de su vida. Las poblaciones del este de Siberia pasan los meses fríos en el corazón de África, lo que supone un viaje de, como mínimo, 30.000 kilómetros anuales. No resulta nada excepcional para un vencejo recorrer entre 1.000 y 1.500 kilómetros diarios en pos de su alimento. Y quizá lo más llamativo sea que no se posan para descansar, ni siquiera de noche, cuando dormitan en el aire tras elevarse a miles de metros de altura. Es más, a excepción de las temporadas en que cuidan de su nido en época de cría, comen, beben y copulan sin dejar de volar. Sus patas semiatrofiadas les impiden despegar si caen a una superficie llana, y por eso sus nidos se encuentran en lugares que les posibilitan el dejarse caer.

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt.

Fotos sacadas en Osorno (Palencia). Junio 2017.

¿La tórtola común en declive?

En la familia columbidae se encuentran dos palomas, la paloma torcaz y la tórtola común o europea. Mientras que las poblaciones de torcaces según los estudios realizados están al alza, la tórtola europea sufre un declive poblacional.

Según el Doctor en Ciencias Biológicas y Profesor Titular de Biología, Etología y Gestión Cinegética de la Universidad de Extremadura, Sebastián J. Hidalgo de Trucios, autor de dos libros y estudios sobre la Tórtola europea, esta especie escasea cada vez más en la Península Ibérica, pero, sin embargo, en Marruecos sus efectivos han aumentado. Y se pregunta: ¿significa esto, como interpretan algunos, que esta viajera ha modificado su comportamiento y prefiere quedarse allí? o, por el contrario, ¿se trata de un cambio real en el status de las distintas poblaciones reproductoras motivado por diferentes condiciones de cría?

Para muchos la cosa está clara: si aquí hay menos Tórtolas y en otros sitios, como ocurre en Marruecos, han aumentado en los últimos años, debe ser que esta migradora ha cambiado sus hábitos ancestrales migratorios y ha decidido quedarse en otros lugares. La explicación es sencilla, en Marruecos ha habido cambios en la agricultura que posibilitan un alimento abundante y estas aves no tienen necesidad de cruzar el estrecho para instalarse en sus cuarteles reproductores tradicionales europeos. Sin embargo, este razonamiento, aparentemente irrefutable, a juicio, del citado experto, es incorrecto por ser demasiado simplista y no tener en cuenta algunos aspectos básicos del proceso biológico de estas especies migradoras.

Causas de su disminución

En el libro titulado “La tórtola común: streptopelia turtur, análisis de los factores que afectan a su status”, escrito junto con Gregorio Rocha Camarero, se señala que el principal factor responsable del descenso demográfico de la especie, está relacionado con los cambios en la agricultura que se han producido en las últimas décadas, especialmente la disminución en la superficie cultivada de cereal, y de otras especies.

Otro factor negativo de relativa importancia, está determinado por el uso de herbicidas. Estos pesticidas evitan el desarrollo de plantas de tipo ruderal, cuyas semillas constituyen la base insustituible de la alimentación de la Tórtola a su llegada a las áreas reproductivas.

También está el problema de la expansión de la Tórtola turca (fue vista por primera vez en la península Ibérica, en la zona Cantábrica en la década de los sesenta), ya que juega con ventaja en esta situación de competencia porque tiene mayor tamaño, es sedentaria, ocupando una misma zona durante todo el año, y se reproduce varias veces a lo largo del ciclo anual con mayor éxito reproductivo total al de la Tórtola Común.

En esta situación, una aplicación incorrecta de la caza puede ejercer un efecto negativo añadido, señalan los dos expertos. Y ponen de relieve la importancia y la necesidad de aplicación de la ética cinegética, evitando prácticas ilegales e innobles de caza abusiva. Pero sin duda, consideran que las practicas que más perjuicio causan a la Tórtola común, son el uso de atrayentes alimenticios. Se trata de procedimientos ilegales, pero muy extendidos, que favorecen la concentración de individuos en comederos artificiales donde se les caza de forma abusiva.

Por tanto, los cambios en la agricultura, el uso de herbicidas, la competencia con la Tórtola turca y la sobrecaza están generando una, cada vez más, delicada situación para la especie.

El efecto del declive más acusado de la Tórtola común es en el País Vasco, Cataluña, Galicia y Castilla y León, aunque también hay descensos “significativos” en otras áreas del centro y este de la península Ibérica. La mayor pérdida absoluta se registra en las regiones predominantemente agrícolas (con un mayor proceso de intensificación), por lo que se ve necesario realizar estudios más detallados para identificar qué prácticas o causas relacionadas con la gestión forestal, por un lado, y con la gestión agrícola, por otro, pueden tener más relevancia en el declive poblacional de la especie.

Tórtola común. Streptopelia turtur. Usapal arrunt.

Las fotos están sacadas en Lomas de Campos (Palencia). Mayo 2017.

Más información.

  • Rocha Camarero, G.; Hidalgo de Trucios, Sebastián J., “La Tórtola común: Análisis de los factores que afectan a las aves”. Editorial Universidad de Extremadura.
  • Sáenz de Buruaga, M.; Canales, F y Robles, J.L. (2013). Proyecto Tórtola (Caza). FEDENCA y Fundación Biodiversidad. 2013.
  • SEO/BirdLife 2012. Atlas de las aves en invierno en España 2007-2010. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente-SEO/BirdLife. Madrid.