¿Que pasa con las energías renovables?

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El Gobierno español ha perdido el primer arbitraje internacional presentado por el Fondo Eiser Infrastructure Limite contra el cambio regulatorio de 2010 que redujo la retribución garantizada en las energías renovables. La sentencia de la Corte Internacional de Arreglo de Diferencias del Banco Mundial establece que el Gobierno “privó de un trato justo” a los demandantes, propietarios de tres plantas termosolares, y condena al Estado Español al pago de 128 millones más intereses.

Pero, además, el fallo de este organismo internacional, que fue dado a conocer el pasado 4 de mayo, puede ser el primero de la treintena de demandas internacionales interpuestas contra el gobierno español por el recorte que aplicó al precio del kilovatio hora producido en instalaciones renovables. Si el resto de laudos van en la misma dirección, el Estado Español, es decir, la ciudadanía contribuyente, podría enfrentarse a indemnizaciones millonarias.

Sin duda, la resolución pone en primer plano la nefasta política energética de los diferentes gobiernos españoles, antes con el PSOE, ahora con el PP, con la excusa de acabar con el déficit de la tarifa, que ha ocasionado, que miles de ciudadanos y ciudadanas perdieran sus ahorros destinados a la generación de energías renovables, así como un auténtico hachazo en forma de paralización de las energías renovables, y en función de ello un aumento de los gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.

Concretamente, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), los gases de efecto invernadero han vuelto a aumentar desde 2013, tras los peores años de crisis económica, a diferencia de la tendencia observada en la UE.

Pero vayamos por partes. En primer lugar, diré que mi postura ante las energías renovables es totalmente positiva, entre otras cuestiones, porque son fuentes inagotables que se renuevan constantemente, tienen un menor impacto sobre el medio ambiente que los combustibles fósiles o la energía nuclear, contribuyen a la lucha contra el cambio climático, y a crear un modelo de producción eléctrica descentralizada.

Haciendo brevemente un recorrido de lo que ha sucedido con las renovables en el Estado Español, nos deberíamos remontar al año 2007, cuando el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero creó un sistema que garantizaba el cobro de una retribución mediante fuentes renovables. Esta retribución era variable en función del tipo de tecnología (eólica, fotovoltaica, etc.) y en función del tamaño de la instalación. De esta manera, miles de ciudadanos y ciudadanas empujados por la retribución planteada y también como forma de ayuda al medio ambiente, invirtieron en la generación de energías renovables. Alrededor de unas 55.000 familias se sumaron a esta propuesta, entre ellas unas cuantas vascas, para luego arruinarse prácticamente.

Porque, con el paso de los tiempos, los sucesivos gobiernos españoles adoptaron recortes retroactivos a esta fuente energética. Así, en 2010, el Gobierno del PSOE dictó fuertes recortes a la retribución de la eólica, fotovoltaica y termosolar mediante el establecimiento de un número máximo de horas de producción retribuida al año, fijado muy por debajo de las horas reales de producción anual. Desde enero de 2012, ya con el Gobierno de Mariano Rajoy, las nuevas instalaciones no recibirían ni un céntimo de retribución por parte del sistema eléctrico. Pero, la cosa va todavía va a más, y en 2013, el Gobierno del PP lanza una reforma eléctrica que recorta otros 1700 millones de euros la retribución a las renovables que supone el hachazo definitivo para muchos productores.

Pero las resoluciones judiciales españolas no valen para los inversores extranjeros, y ello ha motivado que se hayan producido una treintena de reclamaciones ante los tribunales internacionales, con muchas posibilidades de prosperar, como ha ocurrido con la primera de ellas.

Debido a ello, el Estado Español lleva cinco años en medio de un parón de las renovables, cuando hace una década era líder mundial. Sin duda, y también hay que decirlo, el Estado Español sufrió una enorme indigestión, mezcla de varios ingredientes: una gran instalación de renovables en un periodo en el que la tecnología no estaba madura y requería de grandes ayudas públicas, que se diseñaron mal; una crisis que redujo drásticamente la demanda de electricidad; y un sistema sobre capacitado -hay mucha más potencia instalada de lo que se demanda- basado en costosas centrales e instalaciones de combustibles fósiles.

Sin duda, una revolución limpia recorre todo el mundo, aunque como hemos podido ver, no todo. Las principales potencias han abrazado las tecnologías renovables para generar electricidad empujadas por la caída de sus costes. Entre 2013 y 2015, la potencia eólica instalada creció más de un 20% en Europa, un 36% en Asia y un 24% en Norteamérica. Mientras, el Estado Español, miraba para otro lado; en ese mismo periodo aquí creció un 0,07%. En ese mismo período, la potencia solar fotovoltaica aumentó más de un 15% en Europa, un 58% en Asia y un 52% en Norteamérica. El Estado Español, el “paraíso” del sol, en ese periodo la solar conectada a la red eléctrica creció solo un 0,3%.

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El Estado Español tiene un potencial de generación de energía eléctrica a través de una irradiación solar impresionante y, sin duda, de los más altos de Europa. A pesar de que haya diferencias en cuanto al potencial solar entre la mayor parte del territorio peninsular y la Cornisa Cantábrica y Galicia, cabe decir que en Euskadi disponemos de un 15% más de potencial solar que Alemania, uno de los países líderes en su aprovechamiento de la Unión Europea.

Las consecuencias de la desastrosa reforma energética que ha provocado que el Estado Español sea uno de los estados que más demandas de arbitraje internacional tiene abiertas, todas ellas a causa de los recortes en el campo de las energías renovables, deben de llevar a la necesidad imperiosa de adoptar una nueva política energética alternativa que conduzca a un sistema eficiente, descentralizado y 100% renovable, que permita un serio y sustancial avance en la lucha contra el cambio climático. Y, es que como sigamos así, y no haya un cambio radical, va a ser complicado que el Estado español cumpla con el objetivo de alcanzar el 20% de energías renovables en 2020, al que está obligado por la Unión Europea.

Finalmente, no nos podemos olvidar de otra de las consecuencias económicas y sociales importantes, además de otras que se han comentado anteriormente, y es que el estado lleva gastados entre 9 y 12 millones de euros para defenderse de los litigios internacionales en los que se ha metido que serán pagados por la ciudadanía, pero, además, tendrá que indemnizar a los fondos internacionales que se han visto afectados por las medidas retroactivas. Es decir, retirar las inversiones en renovables, ha supuesto que el sector de las energías renovables haya podido contribuir a frenar en parte la crisis económica y crear empleo.

Siempre nueva y mágica primavera

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Abubilla posando en un árbol. En Navarra se le llama también como Gallico de San Martin. 

En pocos días entraremos en esa estación de la vida, como la llamo, la primavera. Porque, si cada estación climatológica supone una serie de cambios en los elementos que componen los ecosistemas, la primavera puede ser calificada como el renacer y resurgir de la vida. Alimento y agua en abundancia, apareamientos, crianza, migraciones, floración…Una época sin igual para descubrir esos mágicos mecanismos que regulan el sorprendente equilibrio de los ecosistemas.

La orografía y los componentes climatológicos existentes en Euskadi provocan variaciones incluso dentro del propio territorio. Como consecuencia, la primavera puede hacerse notar de forma más intensa en unos u otros puntos. Tanto en animales como en vegetales los cambios provocados en la primavera son básicamente hormonales y fisiológicos, y se desencadenan debido a la temperatura, fotoperíodo y disponibilidades de agua y alimento. Aunque tradicionalmente se dio a la temperatura una gran importancia como mecanismo básico, parece que su importancia no es tal, siempre y cuando se mantenga entre unos determinados límites. Contrariamente al caso de la primavera, para los procesos de largo letargo invernal, tanto en vegetales como en animales, su importancia parece que es mayor. El fotoperíodo presenta dos componentes. Por un lado, el número de horas de luz que soporta el ser vivo a lo largo del día; y por otro, la intensidad de luz que le llega. Normalmente se le considera como mecanismo regulador básico, siendo responsable de que, en un momento dado, se dispare el instinto migrador de ciertas especies de aves, viajando en una u otra dirección en busca de climas más propicios. Continúa leyendo Siempre nueva y mágica primavera

Una nueva cultura del agua

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Embalse Ullibarri Gamboa, en el concejo del mismo nombre, perteneciente al municipio de Arrazua-Ubarrundia (Álava)

El día 22 de marzo se celebra una vez más el Día Mundial del Agua. En esta ocasión, su lema es: “Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?”. Sin duda, un lema apropiado ya que globalmente, más del 80 por ciento de las aguas residuales vuelve a fluir hacia el ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas; 1.800 millones de personas utilizan una fuente de agua potable contaminada con heces con el riesgo de contraer enfermedades como cólera, disentería, fiebre tifoidea o poliomielitis. Esta es la causa de alrededor de 842.000 muertes cada año.

Por otra parte, este año se cumplen 17 años de la entrada en vigor de la Directiva Marco del Agua (DMA), que supuso un hito fundamental para la salvaguarda de los ecosistemas acuáticos de la Unión Europea. La citada directiva define y promueve la adopción de una nueva cultura del agua basada en su consideración dual como recurso natural y como hábitat. Sus planteamientos están haciendo cambiar la gestión del agua en Europa y en Euskadi. Continúa leyendo Una nueva cultura del agua

Naturaleza y ciencia ciudadana

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Ciervos en el humedal de Salburua, en Vitoria-Gasteiz

La Ciencia Ciudadana es una práctica que está adquiriendo cada vez más protagonismo que implica la participación ciudadana en las actividades propias de una investigación científica. Lo ciudadanos y las ciudadanas contribuyen activamente a la investigación, con diversas tareas, entre ellas las observaciones de campo, pero, también, pueden ser otras funciones.

La Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA) considera que “la ciencia ciudadana representa un tipo de investigación como cualquier otro, con sus limitaciones y carencias que hay que tener en cuenta y controlar. Sin embargo, a diferencia de las aproximaciones tradicionales de investigación, la ciencia ciudadana ofrece oportunidades para una mayor participación pública y democratización de la ciencia. La ciencia ciudadana no se puede ver como un sustituto del trabajo de la comunidad científica, sino como un complemento muy valioso que permite conocer algunos aspectos relevantes para la conservación de los seres vivos del mundo”. Continúa leyendo Naturaleza y ciencia ciudadana

Desperdicio de alimentos

Desperidicio de comida. Zanahorias feas

Zanahorias feas y otras no tanto, pero ambas para ser consumidas

El despilfarro es un problema característico de las sociedades desarrolladas, que cada año provoca la pérdida de miles de toneladas de alimentos. Ni más ni menos, cada habitante de la Unión Europea desperdicia de media unos 179 kg de alimentos en buen estado al año, es decir medio kilo de comida diario. Si hablamos de porcentajes en las fuentes de los residuos alimentarios nos encontramos con un 42% correspondiente a los hogares, un 39% que proviene de la industria manufacturera, un 14% de los servicios alimentarios y un 5% de la venta.

Las cifras hablan por sí solas. Pero todavía son más impactantes, cuando conocemos que en la UE viven 80 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza y que en el mundo hay 800 millones de personas que sufren hambre. Continúa leyendo Desperdicio de alimentos

Era Trump: ¿Qué pasará con el cambio climático?

Trump

Dos días antes de la toma de mando del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés), así como la agencia espacial estadounidense NASA, divulgaron cifras idénticas que suponían que las temperaturas mundiales alcanzaron un máximo record por tercer año consecutivo en 2016, acercándose a un tope establecido para el calentamiento global con fenómenos extremos. Pero estos datos no han inmutado por lo visto a Trump. Ya dijo el nuevo presidente de Estados Unidos en la ceremonia de toma de poder en el Capitolio, que eliminará el Plan de Acción Climática y otras iniciativas medioambientales del expresidente Barack Obama.

El plan presentado por el gobierno de Obama a las Naciones Unidas con ocasión de la Cumbre del Clima de París, supone reducir las emisiones en un 28% en el año 2025 respecto a las de 2005. El 60% de esas reducciones vendrá del Plan de Acción sobre el Clima en el que se abordan los principales sectores emisores -generación eléctrica, transporte y edificios-. El mencionado objetivo implica un ritmo de descarbonización anual del 4,3%, lo que supone casi duplicar el ritmo de descarbonización que ha seguido la economía norteamericana entre 2000 y 2015, el 2,6%.

Pero, Ronald Trump, ya en 2012, vino a decir que “el concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con el objeto de hacer la industria de EE.UU. no competitiva”.  Y prometió que “adoptará la revolución del petróleo y el gas para traer empleos y prosperidad a millones de estadounidenses” y “la reactivación de la industria petrolífera de Estados Unidos”. El dióxido de carbono resultante de la combustión de combustibles fósiles, antes mencionados, es la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan el cambio climático.

Estas posiciones del nuevo presidente de EE.UU. chocan con la opinión de la mayor parte de la comunidad científica que considera que el cambio climático es actualmente la principal amenaza. Actualmente, Estados Unidos es el segundo mayor país emisor de gases de efecto invernadero, después de China, y bajo el liderazgo de Obama, han tenido un papel central en los avances del Acuerdo de París, el último que ha habido y que ha supuesto cierta esperanza en la lucha contra el cambio climático.

¿Qué puede pasar en adelante? Parece que nada bueno. La peor parte se la llevan los propios americanos y países pobres y muy vulnerables que confiaban en una financiación solidaria que ahora puede no llevarse a cabo. Donald Trump ya ha anunciado que va a paralizar las medidas ambientales contra el cambio climático de Obama, y facilitar la inversión en fracking, la actividad petrolera y la industria minera.

No obstante, tampoco son las cosas tan lineales. No es tan fácil una retirada de Estados Unidos del marco multilateral de clima. La denuncia del Acuerdo de París debería esperar tres años y la  de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (con la consiguiente retirada automática del Acuerdo de París, al haber sido concebido como un marco de aplicación de la Convención) entraña ciertos riesgos políticos para el propio Trump. De hecho, Bush no lo hizo cuando renunció a Kioto. Sí es probable la ausencia de posiciones constructivas como las defendidas activamente en la era Obama.

Por otra parte, en estos días de la toma de poner del nuevo presidente estadounidense, se están multiplicando las protestas desde muy diferentes ángulos. En lo que respecta a cuestiones relacionadas con el cambio climático, los sectores que han puesto en marcha el desarrollo de las energías renovables y vehículos eléctricos, así como la postura del movimiento ambientalista, de determinados medios de comunicación y de activos movimientos contrarios a abandonar la lucha contra el cambio climático, indican que no le van a poner las cosas fáciles al Gobierno de Trump, y permanecer de brazos cruzados ante el atentado en toda regla que supone la postura negacionista de la mayor amenaza ambiental planetaria.

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Campo solar

Ante el posible abandono de la lucha contra el cambio climático por parte del Gobierno de Trump, está la necesidad imperiosa de la alianza estratégica de Europa con China y también con otros países, como India. En los últimos años, la Unión Europea ha estado muy timorata en la lucha contra el cambio climático debido a la existencia de problemas como la crisis económica, el terrorismo yihadista, la crisis de los refugiados de Oriente Medio, al ascenso de los partidos xenófobos antieuropeos, etc. Pero debe de recobrar el protagonismo tan importante que ha tenido en la lucha contra el cambio climático. En cuanto a China -responsable del 23% de las emisiones a nivel mundial-, en los últimos años se ha sumado a la lucha contra el cambio climático y parece que lo va a seguir haciéndolo, ya que sus gobernantes se han dado cuenta que no se puede continuar con la grave contaminación existente en sus ciudades industriales derivada de la utilización masiva del carbón, y, por otra parte, le puede permitir seguir con el despliegue de las energías renovables y la eficiencia energética, y de esta forma, fortalecer su economía.

Relanzamiento nuclear

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Entrada a la central nuclear de Garoña

La presente legislatura puede ser vital para el desarrollo energético del Estado Español de los años. El Gobierno español debe cumplir con los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero planteados en el llamado Acuerdo de Paris, que se deberían plasmar en la Ley de Cambio Climático, que ya se está abordando en el Congreso de Diputados.

Es posible que se prescinda de las tecnologías más contaminantes, como son las centrales térmicas de carbón -hay 25 centrales en funcionamiento en la actualidad-, la mayor emisora de emisiones de CO2. En cuanto a las centrales nucleares, no emiten CO2, aunque generan residuos radiactivos para los que no se ha encontrado hasta la fecha solución alguna. Ninguna central nuclear española ha funcionado más allá de 40 años, aunque la puerta está abierta por el Gobierno del PP.

La mayoría del Congreso ha pedido al ministro de Energía, Álvaro Nadal, que detenga el proceso de reapertura de la central nuclear de Garoña, en el norte de Burgos, que tan cerca está de Euskadi. Los dueños de la central han pedido autorización para 17 años más, después de 40 años de funcionamiento y cuatro de estar parada, y sobre la cual deberá pronunciarse el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Continúa leyendo Relanzamiento nuclear

La Red Natura y su biodiversidad en Euskadi

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Martinete común en el humedal de Salburua (Vitoria-Gasteiz)

En 2017 se cumplirán 25 años de la aprobación de la Directiva europea de Hábitats, que tiene como finalidad la conservación de los ecosistemas y las especies más singulares y amenazadas de Europa. El principal logro de la Directiva, durante estas dos y media décadas, ha sido la implantación de la Red Natura 2000, que se ha convertido en el conjunto de áreas protegidas más extenso a nivel mundial. Forman parte de ella más de 26.000 espacios, lo que supone casi la quinta parte del territorio europeo.

La Red Natura 2000 tiene la finalidad de preservar la biodiversidad en el espacio de la UE, siendo obligación de los Estado miembros y en el caso del Estado español, sus comunidades autónomas, y, por tanto, Euskadi, desarrollar modelos de gestión que favorezcan su mantenimiento, siempre teniendo presentes criterios científicos, económicos, sociales y culturales. Por tanto, son posibles, y en algunos casos necesarias, las actividades humanas en estos espacios siempre y cuando sean ambientalmente sostenibles y no afecten a la integridad del lugar o a la conservación de los hábitats y especies presentes.

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Bosque de hayas en Peñacerrada (Alava)

La Red Natura 2000 es la apuesta europea más decidida para conservar la biodiversidad y su definición en el País Vasco ha contado con un gran proceso de participación ya que los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad son detener la pérdida de biodiversidad y combatir el cambio climático.

Euskadi aporta a Red Natura 2000, 55 espacios, con una extensión de 1.500 kilómetros cuadrados, superando la media europea en la designación de espacios de la Red Natura, ya que el 23% del País Vasco está incluido en esa figura de protección europea, mientras que la media comunitaria es del 18%.

En Euskadi viven más de 700 especies de animales vertebrados, 1.780 invertebrados y unas 7.600 especies de plantas. De ellas, 46 especies vertebradas se encuentran amenazadas -21 en peligro de extinción-, y 125 especies de flora vascular se encuentran en situación de amenaza, con 54 especies en peligro de extinción. Algunas de las especies más relevantes en peligro de extinción son la rana meridional; águila perdicera, quebrantahuesos, milano real; cangrejo de río común; libélula; murciélago de bosque, nutria, visón europeo; lamprea; amapola violeta, geranio de roca y nenúfar blanco. El declive de muchas especies se debe al deterioro de los hábitats naturales, ya que nuestra comunidad, por sus condiciones orográficas, desarrollo industrial y modelo de población, ha pagado en algunas zonas un alto precio en la conservación del medio natural.

Milano real. Alava

Milano real en Alava

La Red Natura 2000 es clave para asegurar el suministro y mantenimiento de una amplia gama de los servicios de los ecosistemas, en los que se sustentan la prosperidad económica y el bienestar sostenible. Los espacios de la Red Natura en Euskadi constituyen un importante almacén de carbono y eficaz herramienta para mitigar los efectos del cambio climático; también regulan los recursos hídricos y proporcionan agua de calidad para el consumo humano; reducen los costes de reparación que provocan las inundaciones; preservan paisajes que son el principal activo para la recreación y el turismo de naturaleza; y contribuye decididamente al mantenimiento de la agricultura y de la ganadería tradicional vasca.

Centrándonos más en los trabajos que ha supuesto la Red Natura 2000 en la conservación de la biodiversidad en Euskadi, es importante resaltar la realización de los proyectos Life-Naturaleza para la conservación de especies de interés comunitario, entre otros, el del visón europeo y águila de Bonelli en Alava, de hábitats, como la regeneración de dunas en Urdaibai, y de espacios Natura 2000, como los de Txingudi y Aiako Harria en Gipuzkoa. Estos proyectos, que han sido los primeros en ejecutarse en nuestro País, además de su propia virtualidad para mejorar el estado de conservación de elementos naturales amenazados, han tenido también un carácter demostrativo y han permitido avanzar en las exigencias que conlleva Natura 2000 en la conservación de la biodiversidad en Euskadi.

El de los estuarios del País Vasco es otro proyecto Life-Naturaleza de importancia, que se ha desarrollado en el período 2010-2014, y que ha permitido frenar en la costa vasca el avance de la planta invasora Baccharis halimifolia, conocida popularmente como “chilca”, gracias a los tratamientos de eliminación realizados en más de 780 hectáreas de las zonas de Urdaibai, Lea, y Txingudi. Se trataron 570.000 arbustos de la especie invasora, y se arrancaron a mano más de 5 millones de plántulas lo que ha permitido mejorar ambientalmente alrededor de 300 hectáreas de hábitats de interés comunitario.

Precisamente, la Comisión Europea seleccionó en su programa LIFE la labor de erradicación de la planta invasora Baccharis halimifolia anteriormente citada, “como uno de los 13 mejores proyectos LIFE-Naturaleza de los 46 evaluados en toda Europa en 2014”.

En otro ámbito territorial y temático, está el proyecto Life+Irekibai de cara a mejorar la conectividad y los hábitats en ríos compartidos por Navarra y Gipuzkoa, y cuyo objetivo general es la mejora del estado de conservación de los hábitats y especies fluviales de interés comunitario de los espacios Natura 2000 situados en las cuencas del Bidasoa y del Leitzaran. Entre otros trabajos realizados conviene destacar la eliminación de presas y azudes, el control de especies exóticas invasoras que merman la diversidad autóctona y la restauración de hábitats degradados. Dicho proyecto comenzó en 2015 y se espera que finalice en 2020.

A parte de las razones éticas de quienes esgrimen que la biodiversidad tiene un valor intrínseco y que tenemos la obligación de velar por la conservación de toda forma de vida existen otras razones para tratar de frenar su pérdida o deterioro. La desaparición de una especie altera el equilibrio natural, pone en peligro el funcionamiento de todo el ecosistema del que forma parte y, tarde o temprano, acaba afectando a nuestra calidad de vida y a nuestra economía.

Aun cuando todavía se sabe poco sobre las funciones que desempeñan la mayoría de las especies en el funcionamiento de sus ecosistemas, sabemos que éstos son más estables y menos frágiles cuanto mayor es su diversidad biológica. Cuanto más diverso, mayor es por tanto su capacidad para autorregularse, para sobreponerse a los impactos negativos y para suministrar los servicios ambientales que son la base de nuestro bienestar. Por todo ello, usemos la razón: defendamos la biodiversidad y la naturaleza en defensa propia.

Migración de aves

Grullas en vuelo

Bando de grullas volando a la altura de Peñacerrada (Alava)

Cada año miles de millones de aves en todo el mundo realizan un viaje de ida y vuelta para asegurar su supervivencia. Las aves migratorias, viajeras por obligación, tienen unas zonas del planeta como cuarteles de cría, donde se reproducen, y otras llamadas zonas de invernada, donde migran para sus ‘vacaciones’ de invierno. El alimento es su principal motivo.

La migración de las aves es uno de los fenómenos más fascinantes de la naturaleza y por eso lleva despertando la admiración y la curiosidad del ser humano desde tiempos inmemoriales. Los collados de Navarra del Pirineo occidental es o ha sido uno de los lugares privilegiados para observar su ruta migratoria, precisamente, en los días de otoño.

Sin duda, durante mucho tiempo, ha existido la curiosidad por saber de dónde venían todas esas aves que aparecían en ciertas épocas del año y a dónde se iban cuando desaparecían. Se puede decir que no fue hasta principios del siglo XIX cuando empezaron a realizarse de manera sistemática los primeros estudios sobre la migración de las aves con el propósito de averiguar a dónde iban y de dónde venían ciertas especies. Se comenzó de la manera más simple posible: observando.

Precisamente fue una cigüeña, cazada en 1822 en Alemania, el ave que proporcionó la primera prueba material de que había estado en África, al encontrársele clavada una flecha que por sus características pertenecía a alguna de las tribus que por aquel entonces poblaban la región occidental subsahariana. Pero hasta la introducción del anillamiento a finales del siglo XIX no se pudieron establecer vínculos inequívocos entre sus lugares de origen y destino.

Esto permitió trazar con precisión las zonas de paso e invernada de muchas especies y poblaciones. Pero, las últimas tecnologías permiten hoy emplear sistemas de geolocalización y seguimiento remoto como emisores satélite-GPS, etc. Estos nuevos sistemas de marcaje aportan información mucho más detallada. Establecen la localización del ave varias veces al día durante años, por lo que permiten conocer matices como cuánto tiempo permanecen en sus áreas de cría e invernada, cuándo inician su migración, por dónde la realizan, en qué puntos paran para descansar, su velocidad de migración, etc.

Cigüelas volando

Cigüeñas en pleno vuelo

Uno de los problemas que acechan a las migraciones de aves es el cambio climático. Cada año es más evidente que el efecto de las subidas de temperaturas o el aumento de fenómenos climáticos como inundaciones y sequías están provocando la alteración de procesos naturales como la migración. Entre ellos, está, el adelantamiento en respuesta al aumento de las temperaturas, aunque podríamos citar más efectos. Un ejemplo, son las golondrinas, que cada primavera regresan antes de África -en medio siglo se han adelantado dos semanas-

También se está dando el fenómeno de que las palomas torcaces pasan menos por Navarra, aunque habrá que ver los datos de este año. Hace unos días, me preguntó un cazador navarro si sería debido al cambio climático. Preciosamente, le respondí lo que decía un artículo publicado en este mismo diario hace un año por el catedrático de Zoología, Pancho Purroy, en el que afirmaba que se estaba dando un cambio en la migración de las palomas torcaces durante su viaje otoñal a invernar en las dehesas de España y Portugal. “Si antaño -escribía Pancho Purroy, las palomeras de Navarra eran las más frecuentadas, hoy asistimos a una creciente migración por la línea de costa, entre Fuenterrabía y Urrugne. Y eso se debe a la presión cinegética”.

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Paloma torcaz

Me he acordado de un estudio muy interesante que recientemente han realizado un grupo internacional de expertos en aves, publicado en la prestigiosa revista Nature Neuroscience Reviews, en el que han llegado a la conclusión de que “el cerebro de las aves es tan complejo, flexible y creativo como el de cualquier mamífero, y que son muy inteligentes”. Es decir, el que sean muy inteligentes y listas puede explicar que prefieran esquivar los puestos de tiro del Pirineo navarro.

Artículo publicado en Diario de Noticias de Navarra. 24.10.16

Fiscalidad sobre residuos

restos de comida

Recogida de la fracción orgánica de residuos domésticos, para su posterior comportaje

“Una Europa que utilice eficazmente los recursos” es una de las siete iniciativas emblemáticas que forman parte de la Estrategia Europa 2020 que pretende generar un desarrollo inteligente, sostenible e integrador. Actualmente es la principal estrategia de Europa para generar empleo, con el respaldo del Parlamento Europeo y el Consejo Europeo.

Esta iniciativa ofrece un marco de medidas a largo plazo y, de manera coherente, otras a medio plazo entre las cuales ya está identificada una estrategia a convertir la UE en una “economía circular” basada en una sociedad del reciclado a fin de reducir la producción de residuos y utilizarlos como recursos.

La economía circular es un concepto que se incluye en el marco del desarrollo sostenible y cuyo objetivo es la producción de bienes y servicios al tiempo que se reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía. Se trata de implementar una nueva economía, circular -no lineal-, basada en el principio de “cerrar el ciclo de vida” de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía. Continúa leyendo Fiscalidad sobre residuos