La avefría, inconfundible por su cresta en la cabeza

Avefría europea. Salburua 1

Las avefrías que se distinguen sobre todo por la larga y eréctil cresta que le nace en la oscura cabeza, se han asociado siempre con la llegada de los días grises y los temporales, el frío y los hielos invernales. Aunque la especie se reproduce escasamente en la península Ibérica, durante la invernada recibimos un cuantioso contingente de estas aves europeas que ocupan gran diversidad de hábitats abiertos, desde marismas, estuarios y humedales a campos de cultivo y pastizales, en los que encuentran los pequeños invertebrados que componen su dieta. En las fotos, se pueden ver a las avefrías europeas en el humedal de Salburua, donde descansan en su largo periplo migratorio.

Se trata de un ave ruidosa, que frecuentemente emite su característica voz de alarma, un pi-uí estridente y repentino.

Avefría 2. Salburua

Es un ave muy fácil de ver en la península Ibérica de octubre a marzo, durante los meses más fríos, de donde deriva su nombre común.

Es de colores vivos: vientre blanco, pecho negro y parte superior de las alas de color verdiazul. Además, tiene un característico penacho en lo alto de la cabeza.

Avefría 3. Salburua

Avefría europea. Vanellus vanellus. Hegabera.

Fotos sacadas en el humedal de Salburua (Vitoria-Gasteiz). Febrero 2017.

La perdiz roja silvestre agoniza

Perdiz 1. baja

Son varias las causas del declive de la perdiz silvestre, perdiz roja o también llamada patirroja, que se extingue. Así, la “muerte” del hábitat por la intensificación de la agricultura, que comenzó antes de la llegada y aplicación de la PAC (años ochenta), ha sido crucial. También los venenos agrícolas que se han ido desparramando por nuestros campos, a través de herbicidas, semillas blindadas, fitosanitarios, etc., que son una amenaza para nuestra salud y la fauna silvestre, entre ellas las perdices. No obstante, no debemos de olvidar también el impacto de la depredación y la “sobrecaza”, que ha existido. Todo ecosistema tiene una capacidad máxima de carga en lo que a una especie se refiere; pero también una capacidad de descarga: el punto de no-retorno.

Otro problema que también tiene que ver con la regresión poblacional de esta especie es el de los miles de perdices criadas en granjas que son soltadas en cotos de caza. En muchos casos, además, son perdices híbridas producto de apareamientos con ejemplares de otros países que son “más mansos y domesticables”.

Perdiz 3, baja

En el País Vasco, desde hace muchísimo tiempo, la perdiz autóctona roja ha estado limitada al territorio de Álava ya que es un ave que siente predilección por los terrenos de cultivo de secano, seguidos por superficies en las que los restos de bosque alternan con el cereal. Pero el paisaje agrícola ha cambiado. Las concentraciones parcelarias se han simplificado, se eliminan las zonas de matorrales y setos que no son productivas y la patirroja no encuentra su hábitat natural. De ahí, que la perdiz autóctona roja agoniza y su regresión poblacional es evidente.

Las fotos de perdiz roja autóctonas han sido sacadas en Lomas de Campos, provincia de Palencia en octubre de 2016.

Perdiz 2, baja

Perdiz roja. Alectoris rufa. Eperra gorria.

 

Especies invasoras

Cangrejo americano

Cangrejo americano

Una especie exótica es la que vino de fuera o, mejor dicho, la que nuestra especie trajo, se quedó y se reproduce con éxito, lo que permite que su población se estabilice y mantenga. Toda especie exótica cambia, más o menos, el ecosistema en el que se establece. Si las alteraciones son graves, se dice que es una especie invasora. Este movimiento de especies a menudo es accidental y llevamos con nosotros, sin querer, aquellas especies que desde antiguo viven con nosotros. Así hemos poblado el mundo de moscas y mosquitos, de ratas y ratones, de gorriones y palomas, y muchas más. Pero, y también muy a menudo, el transporte de especies se ha hecho con nosotros por el mundo con intención y por diversas razones, como las estéticas y para adornar nuestros estanques, caso del cisne; por razones económicas como el visón americano, que han llegado a Europa por el valor de la piel; por razones cinegéticas y piscícolas; o también como mascotas, entre las que citar al mapache, las tortugas de Florida y un largo etcétera. La incursión de especies invasoras es la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el mundo.

Navarra no es ajena a esta realidad. En nuestra comunidad podemos encontrar unas cuantas especies invasoras. Es el caso del mapache, nativo de América del Norte, que se trata de una de las especies invasoras que más preocupan actualmente en la península Ibérica. Como cualquier especie alóctona de carácter invasor, la existencia de una población de mapaches en estado silvestre tiene un impacto negativo sobre el ecosistema y las especies que lo habitan, además de suponer un riesgo para la población humana. Los principales factores de amenaza son la predación sobre la fauna autóctona, la competencia con otros carnívoros, la transmisión de enfermedades, tanto a la fauna como al ser humano, y el impacto económico. En Navarra, guardas forestales capturaron en julio de 2015 un mapache en Tudela, lo que confirma la presencia de esta especie en el sur de la Comunidad foral. Continúa leyendo Especies invasoras