Erantzun Sortak

Una explicación del fenómeno…

Esta semana tenía pensado comenzar una serie de columnas con temática más desenfadada, pero echando una ojeada a la web de DEIA.com leo una noticia de una dimensión que no sé si somos conscientes del todo: “Hemos logrado un hito en nuestra comprensión de la naturaleza”. El director del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN), Rolf Heuer, presentaba de esta manera un hallazgo que creo escapa un poco a nuestro entendimiento, la confirmación de la existencia de la única partícula subatómica aún desconocida. Un hallazgo fascinante, parte fundamental de la explicación no sólo del origen de la masa de todo cuanto conocemos sino que además formaría parte de algo mucho más desconocido y que ni siquiera se imaginaba poder llegar a entender algún día: la materia oscura, esa materia de la que se cree que está formado el 95 % del universo. El ser humano intuía la manera en la que la materia se generaba y había creado una hipótesis sobre ello. Este descubrimiento confirma dicha teoría reafirmando el valor de la misma, es decir, estamos llegando al principio de las cosas, algo absolutamente necesario para comenzar a escribir un nuevo futuro. Resulta apasionante imaginar la sensación que se ha de experimentar cuando un descubrimiento, algo en cuya deducción se ha participado, ofrece al investigador lo que siempre ha soñado, un mundo nuevo totalmente por descubrir. El Bosón de Higgs, o también llamada partícula de Dios, podría ser el verdadero punto de partida hacia un destino diferente y casi inimaginable en el que incluso podríamos empezar a dominar la creación de la materia, es decir, jugar a ser casi Dios, eso si, un Dios extraño, pues sólo usa su deidad hacia fuera, hacia dentro el más pequeño misterio se convierte casi en una dificultad inasumible. ¿Hasta cuándo seguiremos enfrascados en la exploración de todos los universos ajenos al nuestro propio? El día que rompamos con esa tendencia y comencemos a descubrirnos más a nosotros mismos quizá, al igual que pasa con los antídotos de las serpientes, seamos capaces de hallar en nuestro interior todas las respuestas que nos preocupan.

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