Algo más sobre el acuerdo de Madrid

Poco más se puede decir a estas alturas del acuerdo de Madrid. Iker Merodio ha hecho una buena síntesis de lo publicado en la red en la [Enlace roto.] y en el blog. Y a quien interese, puede leer [Enlace roto.] en Deia el pasado domingo, o lo que ha escrito Iñaki Anasagasti en su blog los días 16, 16 y 17. Pero me interesa destacar dos elementos de ese acuerdo. La reflexión que sigue me la ha suscitado un post que he leido en “Aberriberri bloga” (muy interesante blog, por cierto), titulado “Jugada maestra” y unas declaraciones que he oido a Mikel Torre, alcalde de Portugalete y Secretario de Organización del PSE, en las que se manifiesta crítico con el acuerdo en dos puntos, [Enlace roto.] para el estudio relativo al proyecto Guggenheim-Urdaibai y la constitución de una comisión bilateral PNV-PSOE para la gestión de las transferencias. [Deia se ha hecho eco de esas declaraciones [Enlace roto.].]

Mikel Torre, junto al lehendakari López

La cuestión del proyecto Guggenheim tiene, sobre todo, valor simbólico, dada la posición contraria que al mismo ha manifestado el Gobierno Vasco. La de la comisión tiene más alcance político, porque en la práctica supone atribuir al PNV el papel de representante político efectivo de la CAV ante las instituciones centrales del estado. No es sorprendente, por tanto, que Mikel Torre esté en desacuerdo con esos elementos del pacto, pero quizás sí lo es que haga público ese desacuerdo. Eso es síntoma de que, lógicamente, ha causado más daño del que en un principio se reconoció.

Como dice Aitor Fuente Incera en Aberriberri bloga, el acuerdo es una jugada maestra, del tipo de algunas grandes jugadas de ajedrez. Tiene razón Aitor, y menos razón tienen tantos y tantos analistas políticos que atribuyen en exclusiva a la suerte, -en forma de afortunada constelación parlamentaria-, el logro del equipo de negociadores jeltzales. Lo de acudir a la suerte es lógico para quien quiere devaluar el acuerdo, pero se dejan de lado dos elementos. Uno es que situaciones parlamentarias como la de este año no son desconocidas. Cada cierto tiempo se producen, y de lo que se trata es de saber hacer uso de ellas con inteligencia. Y ese ha sido el caso. Un negociador menos hábil se hubiera limitado a incluir cuestiones presupuestarias y competenciales, pero quizás hubiera dejado fuera elementos simbólicos o de la importancia política del papel de interlocución que asume el PNV. En todo caso, si no se trata de mérito jeltzale, entonces es que se trata de demérito socialista, porque nadie obligó al PSE a encaramarse a la lehendakaritza en las condiciones en que lo hizo. Casi todo acaba teniendo su precio.

Josu Erkoreka e Íñigo Urkullu

Y claro, que el PNV asuma la representación política de la Comunidad Autónoma ante Madrid tiene una importancia enorme, tanta que el Gobierno Vasco ha quedado relegado a un papel muy secundario. Y al respecto, flaco consuelo es quedar relegado a la mera administración de los logros políticos alcanzados por el adversario. Este fin de semana, el editorial del diario El Correo, señalaba que el Gobierno Vasco necesita ahora definir un proyecto político propio que le permita completar la legislatura con su propia impronta y aportación. Tiene razón el Correo; eso es lo que necesita imperiosamente el gobierno; la cuestión es por qué no lo ha hecho hasta ahora y si en adelante será capaz de hacerlo, bajo una condiciones políticas bastante más adversas que las que ha disfrutado hasta ahora.

8 comentarios sobre “Algo más sobre el acuerdo de Madrid”

  1. El gobierno espanol de la autonomía de Vascongadas siempre ha tenido un papel secundario, no es de ahora. Estamos ante un traspaso de competencias y gestión presupuestaria de una adminstración, la central periférica, a otra, la autonómica y la foral.
    En definitiva, estamos de un traspaso de negociados del Zetaparo a Patxi López, no de una asunción de soberanía, no equivoquemos al personal, por favor.

    Pero dicho esto el articulista Untalpérez tiene toda la razón: la magistral jugada de Zetaparo, del PSOE, para mantenerse en el poder a cambio de nada, es además de cara a la galería una jugada maestra de presdigitación del PNV, que logra sin haber conseguido nada la imagen de ser un agente político solvente, influyente en Espana, aunque solo sea un zombi político.

    La mejor demostración de que el PNV no ha conseguido nada, que es un zombi que mantienen falsamente vivo los poderes de Madrid -tanto el PSOE como el policía malo, el PP y la caverna mediática- es que el propio PP, quien asegura subirse por las paredes ante el desmoronamiento de Espana ante el chantaje del PNV, ha dejado hacer, pudiendo haber salvado a Espana con su mera abstención y mandado al zombi a su nicho. Pero no; ha calculado que era mucho mejor el ruido de la comedia para sus intereses partidarios a corto plazo… La prueba del algodón de la gran comedia del “acuerdo de Madrid”.

    Pero me gusta el título de esta artículo del sr. Untalpérez, sí. Hay algo más sobre el acuerdo de Madrid, lo que no está escrito: el PSOE tiene carta blanca para sacar adelante todo lo que quiera en el próximo bienio, con el apoyo de CVC, Coalición Vasco-Canaria. Por ejemplo nadie -en esto el PP tampoco- será un obstáculo para que el período de cotización de los empleados para tener derecho a una pensión mínima-ínfima sea 20 annos, en lugar de 15 como hasta ahora.

    Claro que para Untalpérez eso será mejor que lo anterior porque la esperanza de vida es mayor, y además en el diario de sesiones de las Cortes espanolas y en La Gaceta de Madrid pondrá Bizkaia, en lugar de Vizcaya. Incluso los cursos del INEM los dará López en lugar de Corbacho!

    1. A eso, precisamente, aludo en la opinión del domingo en Deia, entre otros aspectos. Una bonita paradoja de todo este asunto es que la izquierda abertzale que encabezan Arnaldo Otegi (desde la cárcel) y Rufi Etxeberria (desde la calle) están encantados con la perspectiva de tener a Zapatero 18 meses más. Con elecciones anticipadas y Rajoy en la Moncloa un mes después, lo suyo iba a tener un devenir curioso.

  2. Sí que es grande el Sr Martínez y además Martínez-Labegerie tal y como se hacen llamar Fraga-Iribarne o Rodríguez-Ibarra. Es algo que siempre me ha llamado la atención. ¿ qué querrán decir o demostrar con ello ? y si fuesen Martínez-Fernández o Fraga-Noya o Rodríguez-Martínez ? también se harían llamar así?
    De su argumentación se deducen muchas cosas aunque ninguna novedosa para muchos ciudadanos de este País. Guau ! Guau ! que cabalgamos

    1. Todo acaba siendo nuestro, claro. Pasa lo que con el aleteo de la mariposa, aunque reconozco que en bastante mayor medida. Pero todo tiene un orden, y a unos afecta más que a otros, y unos y otros han hecho sus méritos para ello. No lo dude. Grande, en efecto.

  3. A mí me sigue pareciendo actualmente el PNV un zombi político, mientras que el tal Otegi, pese a estar en el nicho, está más vivo políticamente que el candidato sr. Equis del PNV a lehendakari de la autonomía espanola para Vascongadas.

    Javier, yo me llamo como me llamo, y tú como te llamas. Te gustaría que te llamara Jabier? O Jabyer? Dónde has dejado las normas de urbanidad y cortesía? Cuando te presentan a alguien y te dicen su nombre, discutes acerca de ello? Vayamos al fondo de lo que hablamos y dejémenos de hablar de nuestro perfil personal, que no creo interese a nadie. Esto es un Blog de posts con reflexiones muy interesantes, no un chat-peluquería.

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