Silogismos

Oigo decir hoy a un dirigente del PP, creo que a su portavoz González Pons, que si los votos del PP valen para que el PSE gobierne en Euskadi, del mismo modo han de valer para que gobierne el PP en Extremadura. Y añade que no entiende a qué viene tanto enfado en los socialistas. No sé si eso es un silogismo, pero sea lo que sea es de cajón. Del mismo modo se le podía haber ocurrido decir que al fin y al cabo aquello es mucho más lógico que lo que hace el PSN, cuyo secretario general afirmó en su día de modo enfático que nunca gobernaría con UPN y sin embargo, esos dos partidos acaban de llegar a un acuerdo para formar un gobierno de coalición en Navarra.

Volviendo a Extremadura, a nadie he oído decir ni en ninguna parte he leído que aunque solo fuera por salud democrática era bueno, -por sano-, que hubiera cambio en aquella comunidad autónoma. Al fin y al cabo, tres décadas llevan los socialistas en el machito extremeño, y ese mismo agumento esgrimieron con fervor los socialistas vascos a lo largo de la precampaña electoral de las autonómicas de 2009. Sano si debe de ser, desde luego, porque es bueno que los políticos no se hagan a la idea que el poder es para siempre. Pero por lo visto, es más sano cuando el que es desalojado es el partido contrario.

Lo que no acabo de ver muy claro es el papel de Izquierda Unida. Hace muchos años, casi dos décadas, la coalición de izquierdas ejerció, junto con el PP, una especie de pinza para hacer oposición al PSOE de Felipe González. Era la época de Julio Anguita, creo. Andando el tiempo aquello no dio muy buenos resultados. Y parte del declive de los comunistas y aledaños creo que obedece a los resultados de esas experiencias. Es un drama lo de Izquierda Unida, porque en España, cuando a ellos les va bien, a los socialistas les va mal y gobierna la derecha. ¡Qué curioso silogismo! ¿Veremos una variante de ese silogismo en Álava?