Empleo decente

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Ayer fue un día de esos en los que los/as periodistas hacemos lo que llamamos “loturas”, es decir, uniones de temas que coinciden en salir a la luz en la misma jornada y nos dan para hacer un espacio completo en la radio o una página en el periódico.

Casi al mismo tiempo que la OIT (Organización Internacional del Trabajo) anunciaba que en el mundo hay 200 millones de desempleados y que España se enfrenta a retos como el “desempleo persistente”, la “preocupante” calidad del empleo y “la pobreza y desigualdad”, el rey Felipe VI pedía que se adopten medidas que favorezcan una competencia acorde con las mejoras en derechos y condiciones laborales demandadas en todos los países” para lograr un “empleo decente y digno”.

Empleo decente y digno. Palabras que suenan el mismo día en el que conocemos que el número de “trabajadores pobres” ha crecido hasta el 15%. Tener un empleo ya no es sinónimo de bienestar. Uno de cada cinco trabajadores  se encuentra en situación de pobreza y necesita ayuda de terceros. El umbral de pobreza para un trabajador está situado en los 856 euros.

Y por establecer una última conexión, hoy he escuchado a una mujer contar que su hijo y su hija han dejado de percibir su beca de estudios universitarios al sobrepasar en 70 euros el límite fijado para acceder a ella. Los ingresos familiares rondan los 2.500 euros lo que supone que o reciben ayuda externa o abandonan la Universidad.

La dignidad humana esta directamente relacionada con su calidad de vida, y ésta con los ingresos que perciben por el trabajo.

Claro que sí. Necesitamos empleo decente y digno, no trabajadores que reciben un sueldo a fin de mes que no les llega ni para pagar la luz. Pagar la luz, ¡esa sí que es buena!, con cada vez un número más elevado de “pobres energéticos”.

Las conexiones entre noticia y noticia me han dado a mi para un post. Podría ser mucho más largo, por desgracia.

www.begoberistain.com

Novias de 12 años

Matrimonio-Infantil

Muchos días entreno escuchando la radio. Me sirve para saber cómo va la jornada, cuáles son los primeros titulares y poner en marcha mi cabeza para ver por donde podemos llevar el programa de radio de la tarde (Euskadi Hoy Edición de Tarde. En Onda Vasca, de lunes a viernes, entre las 18 y las 20).

Hoy han coincidido varias cosas. Que yo corría a primera hora, que los niños y niñas también corrían pero no como yo sino para no perder el autobús escolar y que en la radio contaban la historia de una niña de 16 años cuyos padres han sido detenidos por obligarle a casarse ¡por tercera vez!

Veía a esas niñas de alrededor de 12 años que corrían detrás del bus de su escuela y las veía así, como niñas cuya mayor preocupación eran los deberes y no perder el transporte. Como tiene que ser.

Y de fondo sonaba la historia de esta niña rumana que se casó por primera vez, obligada claro, cuando tenía 12 años con un hombre de 21 al que no conoció hasta el mismo día del enlace. El matrimonio duró unos meses hasta que la niña fue repudiada por su marido y volvió al domicilio familiar. Posteriormente, sus padres concertaron un nuevo matrimonio y la joven fue obligada a contraer nuevas nupcias con otro joven, lo que de nuevo generó ingresos para la familia. Cuatro meses después del enlace, y a pesar de estar embarazada, fue nuevamente repudiada y regresó a la vivienda familiar.

Una vez que la menor dio a luz, sus padres viajaron con ella  y con su bebé a España y se instalaron en Córdoba, donde negociaron la celebración de un tercer casamiento para la joven. Fue entonces cuando la joven contactó con otros adolescentes de su misma nacionalidad a través de diferentes redes sociales, los cuales la animaron a huir de sus padres y a poner los hechos en conocimiento de la Policía. La intervención policial permitió la localización y detención de sus progenitores, lo que impidió que la menor fuera forzada a contraer matrimonio por tercera vez.

La víctima y su hijo han recibido todas las medidas asistenciales y de protección que la legislación prevé para estos casos. Tanto a la madre como al padrastro se les imputan delitos de trata de seres humanos para la celebración de matrimonio forzado, en este caso de una menor, y malos tratos en el ámbito familiar.

Cada vez se producen más casos de niñas afectadas por el matrimonio infantil. Si no hacemos nada este problema afectará a más de 140 millones de niñas en 2020, que serán obligadas a casarse a edades tempranas a menos que se impida: Cada dos segundos una niña es forzada a casarse.

Campañas zafias. ¿Cuál es la peor?

Alguien ha debido de interpretar que la publicidad sexista y machista es rentable. De otra manera no me explico la cantidad de anuncios denunciables por esta cuestión que inundan nuestras pantallas. Quiero suponer que los y las publicistas saben que la campaña propuesta puede herir sensibilidades, la de las personas comprometidas con la igualdad y la no discriminación, por ejemplo. Pero parece que este aspecto no tiene importancia. Increíble pero cierto. Otra razón más para seguir utilizando canales como este para denunciar.

Y no soy la única.

Facua, la Organización de Consumidores en Acción, pone en marcha un concurso para elegir el anuncio más machista. Me parece una buena idea hacerlo aquí también y que quienes leéis este blog podáis votar también dejando vuestra opinión en los comentarios tanto aquí como en Facebook, red en la que os mostráis más activos/as con vuestras intervenciones.

Lo cierto es que no va a ser fácil elegir. A mí también se me está haciendo difícil decir cual de los cuatro es más ofensivo. Yo os los dejo aquí y vosotros/as decidís:

PRIMERO

“¡No te obsesiones con ella! Tú también puedes tener una igual… ¡La melena, claro!”.  El anuncio fue publicado a principios de mayo de 2016 en un periódico de tirada nacional. A toda página se veía a una chica desnuda, tapándose con un brazo el pecho y, con el otro, la zona vaginal. Por raro que parezca, la modelo que posaba (desnuda) lleva zapatos de tacón. Anuncia un champú anticaída de pelo.

sexista

SEGUNDO

La empresa de alquiler de coches Sixt sacó una campaña con el lema “A España le encantan los alemanes”. En uno de sus anuncios aparecía una mujer joven en biquini seduciendo a un hombre mayor para quedarse con su coche. Este es el anuncio:

TERCERO

Artiach (Adam Foods) han rediseñado la publicidad de sus galletas para presentarlas como un dulce sólo para niñas. Las famosas galletas Princesa. Aquí va el vídeo:

CUARTO

Cuatro amigas de viaje por EEUU sufren ataques de pánico cuando reciben un SMS, suena el móvil o ven el 4G en pantalla. Una de ellas se deshace de su terminal tirándolo por la borda de un barco. Para Facua, en esta campaña de Vodafone “solo falta una voz en off diciendo que las mujeres y la tecnología no se entienden salvo cuando se trata de usar una plancha”.

Ya decía yo que es muy difícil quedarse con uno. Todos son zafios, discriminatorios, sexistas y alguno incluso insultante. Pero como hay que elegir uno, voy a votar por el de las mujeres y la tecnología. Somos tontas. Eso dice. ¿Por cuál votáis?

También podéis dejar vuestro voto en la web de FACUA.

#ABostonconMitre

dorsal mitre

Si el día que Cristina Mitre se calzó las zapatillas de correr por primera vez le hubieran dicho el cambio que ese gesto iba a significar en su vida no se lo hubiese creído. Entonces volvió a su casa con la lengua fuera diciendo que correr no era lo suyo y que tanto sufrimiento para sentirse algo mejor no merecía la pena.

Pero como la fábula de la zorra y las uvas no va con ella sino que la cultura del esfuerzo es la que le identifica, Cristina volvió a ponerse las zapatillas y salió a correr.

Poco tiempo después había creado el movimiento #mujeresquecorren y levantado del sofá a mujeres que jamás pensaron en ponerse unas mallas y una camiseta, atarse unos cordones y salir a trotar por las calles.

Hoy, con tres maratones en sus piernas, dos libros escritos sobre correr (Mujeres que corren y Correr es vivir a tope de power) y una larga trayectoria de conferencias y acciones relacionas con el correr, Mitre se enfrenta a su cuarta maratón. Será en Boston y no será una carrera cualquiera. Participará junto a Kathrine Switzer, primera mujer en completar una maratón de manera oficial hace 50 años. Recordad que en aquellos años, las mujeres no tenían permitido correr maratones.

No solo eso hará especial la maratón de Cristina. Es una mujer que no entiende la vida solo para ella. La generosidad está en su adn. Desde la creación de #mujeresquecorrer colabora con la Fundación Unoentrecienmil que nació con el objetivo de apoyar la investigación de la leucemia infantil y un lema claro: la leucemia es un enemigo muy peligroso para uno, pero no para cien mil. Desde entonces ha lanzado ya cuatro Becas de Investigación por 375.000 euros y lidera varias iniciativas solidarias como el Proyecto Corre.

Ahora Unoentrecienmil busca recaudar fondos para una nueva Beca de Investigación. Y ahí es donde entra en juego Cristina. En la próxima maratón de Boston el 17 de abril  recaudará fondos para este proyecto científico que supondrá el lanzamiento de la primera Beca de Investigación Mujeres Que Corren para la Fundación Unoentrecienmil. 

Lo que nos propone es correr con ella de forma virtual mientras participa en la cita de Boston convirtiendo los kilómetros recorridos en ayuda económica para este proyecto.

La mecánica del evento, que durará del 15 al 17 de abril y se enmarca dentro del circuito global de carreras solidarias impulsadas por la app Runator, es sencilla como se explica en www.unoentrecienmil.org/abostonconmitre. Hay cuatro distancias a elegir (2K, 5K, 10K o 21K) y la ‘Inscripción solidaria’ de #ABostonConMitre se donará integra a este proyecto sincronizando las carreras con las aplicaciones de running más populares. Se puede correr en cualquier lugar del mundo y a cualquier hora.

Yo ya tengo mi dorsal. Ese día, lunes, mi entrenamiento servirá para apoyar a mi amiga Cristina en la distancia y de paso, con mis zancadas, ser parte de esa Primera Beca de Investigación Mujeres Que Corren para la Fundación Unoentrecienmil.

Vamos Cristina. Vamossssssssssssssssss

Síndrome de Down

 

Cada año participo en el desfile Moda para Todos/as que organiza la Fundación Síndrome de Down País Vasco.  Es un orgullo que cuenten conmigo porque me acercan a una realidad con la que no tengo contacto a diario. Me sirve para poder hablar con personas, chicos y chicas, que tienen discapacidad intelectual y mucho que enseñarnos.

En todas las ediciones de este desfile he aprendido cosas. Hay una muy especial: he aprendido a mirar la discapacidad y el síndrome de down con normalidad. No son personas distintas a mi. Son hombres y mujeres que miran la vida de otra manera y desde otro prisma. Sin más.

Ayer les pedí a las chicas que desfilaban conmigo que contasen cómo se sienten y lo que pretendían participando en este evento. Nada mejor que escucharles. Lo pueden decir más alto pero no más claro: luchan por sus derechos.

Otra lección de vida que me llevé para casa. Eternamente agradecida.

Aquí les tenéis.