París, maratón de alto riesgo

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Vuelvo de la Maratón de París con la peor de las sensaciones. No, no porque no haya conseguido cumplir con el objetivo marcado. Eso se puede volver a intentar y no me faltan ni valentía ni ganas para hacerlo. Creo que hubiera podido conseguirlo si solo hubiese dependido de mi, pero en una carrera de estas, en la madre de todas las carreras, todo tiene que conjugarse bien para que salgan las cosas. De hecho, hasta el km 35 iba cumpliendo con los tiempos marcados con una precisión suiza, pero en el km 37 mi cuerpo empezó a notar los síntomas de la deshidratación hasta que en el 38 no pudo más y se desplomó. Literalmente. Gracias a dos paseantes que estaban en esos momentos cerca, no me di el gran estacazo. Fueron ellos, un ciclista portugués y un chico francés, los que durante algo más de media hora me cuidaron, me ayudaron a estirar las piernas que estaban sufriendo unos dolorosísimos calambres, me dieron de beber y de comer y me trataron con un cariño increíble.

Para quienes no sepan lo que duelen esos calambres digo que son algo así como cuando se te sube la bola del gemelo, muy fuerte y a lo largo de toda la pierna, las dos piernas. Cualquier corredor sabe que ese es un signo inequívoco de deshidratación.

Durante esa media hora, dos ambulancias pasaron por mi lado pero ninguna de ellas paró para echarme un vistazo. Supongo que irían a donde otros corredores, pero tampoco avisaron para que me atendiesen a mí. Sólo dos chicos de la Cruz Roja se acercaron cuando ya estaba recuperada. No sé qué hubiera pasado sin la ayuda de los dos paseantes y el agua que les dio algún corredor que, sabiamente, llevaba su propio avituallamiento.

Llegué a París pensando que iba a un carrerón, nada comparable a lo vivido en las maratones de Barcelona, Sevilla, Madrid o Valencia. Seguimos pensando que lo de fuera siempre es mejor y, una vez más, se constata que no. Por lo menos en el caso de París.

Vamos por partes.

Cajones de Salida

En una carrera con 57.000 personas inscritas sabes que tienes que llegar al cajón con suficiente antelación para que en el último momento no tengas problemas de encontrarlo. Más cuando, y esa es otra, la organización no te ha facilitado información de dónde y cómo están situados. No, en la penosa bolsa del corredor sólo hay un paquete de pistachos y otro de gominolas. Ah! Y un silbato de plástico como los de juguete. Puede que crean q nos vamos a pasar la maratón tocando el pito. No, vamos a correr una maratón y eso es demasiado serio como para tomárselo a broma. Pues eso, que no incluye la bolsa del corredor, la utilísima revista que sí se incluye en otras carreras con información sobre el recorrido, las cosas que hay que tener en cuenta en cada km, los avituallamientos, etc, etc, etc. Así que llegas más o menos a ciegas, salvo que tú te hayas buscado la información.

Lo de los cajones es tremendo. Bien señalizados sí, pero con unos servicios más que deficientes. Son tramos en los que vamos a estar durante más de 30 minutos miles de personas. No hay corredor que no necesite en ese tiempo echar lo que llamamos “la meadilla del miedo”. Pues bien, había una única cabina cada 20 metros con lo que las colas eran interminables. Solución: hombres y mujeres orinando al aire libre, sí, a tu lado. Creo que yo también lo hubiera hecho si no hubiese tenido la suerte de ser la última en entrar en la cabina antes de dar la salida.

Avituallamientos

Esto es lo más grave que he visto yo en una maratón. Había leído que había avituallamientos cada 3 kms  con agua y alimentos. Me parecía lo lógico en una major. También decían que había esponjas para refrescarse cada pocos kms. Pues ni una cosa ni otra. Sabía que la mayoría del líquido, salvo en algunas paradas, era agua del grifo. Sin problemas, porque el agua de París es buena. Lo que no me esperaba es que ese agua se vertiese en palanganas y que no dejasen a penas vasos para cogerla. En algunos había unos pocos pero tal y como veis en la foto que ilustra este post, en la mayoría no había. Ahí está ese único voluntario rellenando vasos y colocándolos muy poco a poco mientras pasan miles de corredores. La imagen fue tomada en el km 23.

Fallo grande, además, que no fuesen vasos de cartón que se pueden doblar para beber con facilidad sino vasos de plástico que se rompen según intentas doblarlos. Los corredores bebemos, si no hay botella, haciendo una especie de piquito en el vaso. Imposible con uno de plástico.

La cosa es que, como te imaginas que esas palanganas son para esponjas refrescantes, pasas de largo. Un avituallamiento que te saltas salvo que, como vi hacer a algunos, metieses las dos manos y te hicieses un cuenquito con ellas. Eso en mi pueblo se llama abrevar, no beber. Unos metían las manos, otros la cabeza… Por cierto q tampoco vi ni una sola esponja en todo el recorrido. Si las hubiese habido las hubieramos visto también en el suelo. Ni rastro.

Así empiezas a perder demasiado líquido, especialmente cuando la carrera avanza y la temperatura sube hasta los 22° y no repones en condiciones. La deshidratación se produce muy rapidamente, tu cuerpo se debilita y puedes pagarlo muy caro. El agua es sagrada en las carreras. Y en París no lo tienen en cuenta.

Me había dicho mi amiga Cristina Mitre que tuviese cuidado porque algunos puntos de avituallamiento pasaban desapercibidos. ¡Vaya si tenía razón! El primero, por ejemplo, ni lo vi. Y como yo muchos, que tuvimos que retroceder para coger,  en ese caso sí,  un botellín. Retroceder con lo que eso conlleva de amontonamiento de gente, pisotones y mal rollo.

No están bien señalizados y sólo están colocados en un lado de la calle así que en una avenida de más de 30 metros de ancha te encuentras que vas por la derecha, el agua está a la izquierda y tienes que desviarte para beber. Otro lío.

Por cierto, los avitualladores no están en la parte externa de la mesa sino en la interna, lo que dificulta las cosas porque los aleja. Y no deben de tener ganas de trabajar porque en algunos de los puestos en los que había botellas no se habían molestado en sacarlas de los paquetes de plástico. Ibas, te parabas y la sacabas tú. Flipante. En una de las paradas, el voluntario me acercó la botella. Hubiera sido un bonito detalle si no fuese porque me dio la que otro corredor había dejado sobre la mesa y en la que sólo quedaba un culín.

Y ¡qué decir del avituallamientos sólido! Frutos secos, naranjas, plátanos y terrones de azúcar blanca como los que te ponen en los bares con el café. Supongo que lo consideran un gel, pero en barato. Pues bien, las naranjas y los plátanos estaban sin pelar así que no era coger el trozo de fruta y comértelo. Había que pelarlo mientras corres o pararte. La opción es, claro, seguir corriendo. ¿  Qué haces entonces con la peladura? Tirarla al suelo. Imaginaros la zona en la que está el agua, totalmente encharcada y plagada de peladuras de naranja y plátano. Eso mismo, una pista de patinaje. Vi más de un resbalón potente. Increíble.

Ya en 2007, los creadores del Movimiento  Corriendo desde Zero, Lurdes y Rafa, denunciaron ante la organización de la Maratón de París el mal funcionamiento de los servicios sanitarios y la escasez de agua en los avituallamientos. Les contestaron que no entendían español. Se la enviaron traducida al francés. Aún están esperando la respuesta. Me lo contaron ayer esto.

El recorrido

Nos venden la maratón de París como la carrera con el recorrido más bonito del mundo por la belleza de la ciudad y la espectacularidad de sus edificios. Pues bien, más te vale haber visto la ciudad antes o verla después porque poco vas a conocer. Sales de los Campos Elíseos, sí, pero en un km ya te desvías hasta una zona normal, como la zona menos poblada de cualquier ciudad. En el km 9 entras en zona de parques y no sales hasta el 19. Vale, es chulo correr por parques pero son parques normales, grandes pero sin más. No tiene la belleza, por ejemplo, del momento de entrar en el Parque de María Luisa de la maratón de Sevilla. Y reza para que no te pase nada en esos 10 kms porque si tienes que abandonar te quedas más tirado que una colilla. Son 10k sin transporte público cercano. Por cierto que a mí me sobrevino el desvanecimiento en la última zona, también de parques, y tampoco había escapatoria.

Una vez que sales de esa zona esperas llegar a los famosos “edificios emblemáticos”. Pues oye, Notre Dame lo ves de muuuy lejos y no pasas por al lado de la Torre Eiffel sino por dos calles más alejadas. La ves, claro, pero es que la torre se ve desde muchos puntos.

Otra jugarreta es la de los túneles. Nada menos que tres túneles, el primero de km y medio no apto para claustrofóbicos, que acaban en tobogán de subida. De subidón diría yo. Imposible venderla como ” totalmente llana”. Y lo hacen.

Esto es lo que yo he vivido en París. No recomiendo esta carrera y sé que si todo esto pasase en España, montaríamos, y con razón, la de San Quintín. Cualquiera de las españolas cuida más y mejor a sus corredores. París no es acogedora para nosotros. La ciudad no vive la carrera. Ni un solo anuncio por las calles, sólo unos banderines en la zona de la salida el mismo día.
La ciudad no se cierra para que esas 50.000 personas disfruten corriendo en sus calles. Somos un buen negocio, nosotros y nuestros acompañantes, pero no nos cuidan. Ni un día tan grande como el de una multitudinaria carrera dejan por unas horas que seamos protagonistas. No nos acercan a los bellos edificios porque ahí están los otros miles de turistas que llegan a la ciudad y quieren aprovechar todo económicamente.

No es una major. Ni de lejos.

Por cierto, que después de esa media hora de parón me recuperé y decidí seguir trotando hasta la meta. Disfruté de esos lentos 4 últimos kms y al cruzar el arco supe que habrá más maratones. Me gusta mucho esta Señora. Pero no será en París. Ahí no vuelvo.

Gracias infinitas a los dos chicos que me ayudaron. El portugués iba en bicicleta y no sólo estuvo todo el parón conmigo sino que cuando empecé a trotar de nuevo se colocó a mi lado y me acompañó hasta que entre en la zona de meta para asegurarse de que llegaba bien. Cuánta  buena gente hay por el mundo.

 

20 comentarios sobre “París, maratón de alto riesgo”

  1. Después de la Odisea es una pena que no hayan llevado la carrera por el Palacio de Versalles y ver sus bellos parajes además de beber agua de las fuentes terrenales.

  2. Querida Begoña:
    Brillante y clara tu explicación de cómo (carajo) no debe ser una carrera como ésta. Me alegro también que te definas: no volverás. Alto y claro.
    Y ahora, permíteme una maldad: el Maratón de Donosti, además de ser llano de verdad, y atravesar una de las más bellas ciudades del mundo (…), cuida detalles como los que indicas: casi se cierra la ciudad, y los corredores y la carrera se convierten en protagonistas justos de esta historia. Es lo menos que se puede hacer.
    Mucho ánimo, recupérate bien, y sigue escribiendo y deleitando a los que te seguimos y leemos.
    Un abrazo muy grande.
    Ángel

  3. Totalmente de acuerdo en casi todo.
    En mi caso, por suerte, no necesité de asistencia. Y, no se en que cajón saliste, pero a mi en los avituallamientos, el agua me la daban en botella en la mano.
    La info que echas en falta, si que la dieron por redes sociales los días antes. Incluso tenías información para que acompañantes te pudiesen seguir según tiempo estimado y cajón de salida. Con las lineas de metro que debían coger para llegar a los puntos por los que ibas a pasar. Es cierto que ayuda mucho más que te den una revista con todo esto en la bolsa del corredor, pero la info estaba ahí.
    Por lo demás, muy de acuerdo contigo. Avituallamientos a un solo lado MAL. Bebida isotónica solo había en un punto, cerca del 30. Igual es en España que abusamos del isotónico y hasta en un 10k te dan un powerade al acabar. Pero yo contaba con ir alternandola con agua y me quedé con las ganas. Lo del agua para las esponjas aún sigo pensando que sentido tenía ponerlas como las pusieron. Solo tendría sentido si en la bolsa del corredor te hubiesen puesto una esponja, que no es el caso.
    El recorrido… Sabes que van a ser bastantes kilometros por bosque. En el medio y a final de carrera. Lo que no esperas es que parte importante de lo que te toca correr por el centro, sea por túneles. Lamentable.
    Es mi segunda. El año pasado hice Barcelona y le da mil vueltas.

  4. Lamento tu mala experiencia.
    No obstante, hablas de Paris como si fuese una de las Marathon Majors. Y ni lo es, ni lo ha sido. Eso si, es multitudinaria al nivel de NY o Berlin.
    Por cierto…en que maraton te dan los platanos o naranjas pelados?

  5. París no es una “Major”. Las 6 son Nueva York, Boston, Chicago, Tóquio, Londres y Berlín.
    Tampoco es cierto lo de 50.000 corredores. El año pasado acabaron 40.173 (2a del mundo después de Nueva York). Este año salieron 43.317. Ignoro todavía la cifra de llegados.
    Obviamente, esto no tiene nada que ver con lo que comentas, pero he querido precisártelo…

  6. La verdad que yo he corrido este maratón y me ha encantado, si es cierto la falta de información para el ropero, pero el recorrido me encantó,en los avituallamientos las naranjas estaban cortadas y se comían bien, los plátanos no estaban pelados pero si cortados así que no costaba nada pelarlos y el agua en botellas había se sobra. Por cierto París no es mejor, Berlin si lo es y la verdad que está mejor organizado,casi perfecto, y hay más animación en las calles. Espero que te recuperes, suerte en la próxima maratón!!!

  7. Muy buenas!
    Me acabo de quedar de piedra con tu crónica… no voy a poner en duda nada de lo que dices, pero parece que hemos corrido 2 carreras diferentes!
    Es cierto yo que salia en el cajón rojo, el primero despues de los corredores de elite, y claro… eso lo cambia todo en cuanto al número de corredores por cajón y disponibilidad de avituallamiento.
    Llegamos 10 minutos antes de la salida al cajón, pudimos echar el “pis del miedo” dentro del mismo.
    Durante la carrera, tuvimos agua, cada 5km, en botella, platanos, naranjas, pasas, azucar, geles de Isostar… con un montón de contenedores para depositar las basura…
    Lo unico que no había era esponjas, y obviamente, los cubos de agua que dices eran para eso, pero me imagino que habrían tenido algún problema con las esponjas y por eso pusieron vasos. Pero lo que te puedo asegurar es que los cubos no eran para beber…
    Poco más puedo decir, siento que te hayas quedado con tan mala sensación, en muchas carreras se gestiona muy mal el avituallamiento sobre todo, si hace calor como el domingo.
    Ánimo y a por otra!!!

  8. Hola :

    Lei tu blog de la Maraton de Paris , yo vivo en Panama y soy Colombiano , he tenido la fortuna de correr 2 veces Chicago y una vez Nueva york y en mi imaginario tenia que Paris era muy buena y de mucho prestigio , lamento lo que te ocurrio pero definitivamente para uno como corredor popular lo mas importante es sentirse seguro en una carrera de este tipo , que uno se sienta respaldado si algo le llegase a pasar ……. y algo que hace la diferencia es como las ciudades viven estos eventos , toda la ciudad durante mas de un fin de semana se mueve alrededor de una carrera …….

    saludos

  9. Hola, Begoña:

    Escribir es gratis, o eso me parece a mí últimamente leyendo tanto post de blogs como los comentarios de la gente por las redes sociales. No quiero que te siente mal mi comentario, pero me gustaría dejarte mi opinión al respecto de lo vivido por ti en el maratón de París.
    En el año 2014 corrí la maratón de Paris. Llevo 16 años corriendo, toda la vida haciendo deporte, llevo corridos 11 maratones de asfalto y 3 de montaña, más de 25 medias maratones y un sinfín de carreras populares tanto de asfalto como de montaña. No tengo buenos tiempos o grandes marcas, pero creo que tengo la experiencia suficiente como para poder dejar mi opinión en este especio.
    Al leer tu crónica, me han venido a la cabeza varias cosas, y no sé si de manera ordenada o desordenada pero las voy a intentar plasmar en las siguientes líneas:
    Por una parte, que en esos kilómetros (km 37-38), el maratón nos pase factura es normal. Tú lo achacas a la deshidratación y, puede que así sea, pero ya en el km 37 un maratoniano va como va (y más si has ido “clavando” tiempos como tú dices, y más aún si somos maratonianos populares, algo que no se nos ha de olvidar nunca). Quizá no todo el fallo sea de la organización en sí del maratón, quizá tengas que hacer una reflexión de lo que tú pudiste hacer mal en la gestión de tu carrera, y aprender de ello. Pues todos hacemos cosas mal en las carreras, y viene bien hacer un poco de reflexión. No siempre se puede “ganar”, no siempre se puede mejorar, a veces hay que dejar nuestra vanidad a un lado, y hacer un ejercicio de humildad.

    Hace dos años (no doscientos) en el maratón de Paris había agua en botellines cada pocos kilómetros, no recuerdo cada cuántos, pero lo de las palanganas no existía más que para mojar las esponjas. Yo corrí toda la maratón con botellines en la mano, botellines que iba tirando al acercarse el siguiente punto de avituallamiento, donde cogía uno nuevo, y me extraña que una ciudad como París haya cambiado a peor en su maratón. Sí es verdad que en un maratón de esas dimensiones los puntos de avituallamiento se hacen puntos de bajar la velocidad, de mirar bien por donde pisas, de no tropezar con otros corredores, de no resbalarse con las peladuras de naranja (te las den ya peladas o no) … y no es lo más atractivo de la carrera, claro que no, pero a no ser que corras a 3:30 el kilómetro y no te moleste nadie, eso es lo que hay, y te va a pasar hasta en el mejor maratón del mundo.

    A no ser que hayan cambiado el recorrido del maratón de París, que lo dudo, creo que la descripción que haces de su recorrido no es justa. Sí se pasa por lugares emblemáticos, se parte como bien dices de los Campos Elíseos, se pasa por la plaza de la Concordia y al lado del Louvre, se pasa por la Bastilla, por toda la orilla del río Sena quedando al otro lado. Muy cerca, Notre Dame y la torre Eiffel… Es verdad que no pasas JUSTO al lado de esos edificios, pero la carrera, como la ciudad, es preciosa y casi llana, salvando alguna cuestilla (como en la mayoría de los recorridos de las maratones).

    A mí tampoco me gusta que en las maratones me metan por parques, pero es algo muy típico en la mayoría de los maratones, al menos en los que yo he corrido. Pero no por eso nos vamos a quejar o vamos a decir que esta maratón no merece la pena volver. Yo recuerdo que cerca de la Bastilla (Km 5 y 23) casi te hacían daño los gritos de la gente animando… o la música del túnel del km 27, ese que tú tachas de claustrofóbico.

    Yo guardo todas la “reliquias” de todos mis maratones, y he de decirte que en el maratón de París sí que me dieron la revista que tú mencionas con todo el recorrido, información de salida, llegada, cajones, avituallamientos… Habrá sido una casualidad que justo no te la dieran a ti, pero hasta en los peores maratones del mundo reparten dicha revista con toda la información.
    Y una cosa importante: el maratón de Paris no es una “major”. Así que todo lo que has puesto al respecto está de más.

    Tú hablas muy bien del maratón de Sevilla, pero la experiencia que tuviste tú con el agua en París, la tuve yo en Sevilla con sus vasos (medio vacíos, con 22 ºC…) y, aunque es un maratón con muchas cosas que mejorar, no fui diciendo que no volvería jamás. Escribí a la organización con todos los puntos que yo vi a mejorar (así como con sus puntos fuertes) y me contestaron que tratarían de solventarlos de cara a futuras ediciones (aunque en la realidad no me hicieran ni caso, seguramente). En el maratón de París hace 2 años daban vasos con la bebida isotónica, pero el agua la daban en botellas. Y he estado viendo fotos de esta edición y los corredores llevan botellas de agua en la mano.
    Creo que nuestra marca en carrera así como nuestra experiencia particular, y el clima que acontece en la misma, nos pueden condicionar mucho a la hora de emitir un juicio sobre el maratón.

    Tampoco me parece muy acertado que un maratoniano “trote” hasta meta después de haber estado tirado media hora en el suelo por deshidratación, sólo por el hecho de poder terminar otra carrera más, y acumular otra medalla más (podías haber llegado andando a meta, eran tan sólo 4-5 km).
    Creo que se le está perdiendo el respeto al maratón, y esto es una cosa a reflexionar. Nos creemos invencibles, fuertes, únicas… y, como tú bien dices tras las crónicas que has escrito de La Behobia, todos somos muy vulnerables, sin excepción. Y con este tema no se puede “jugar” o arriesgar. No podemos predicar para otros y luego nosotras hacer otras cosas distintas a las que predicamos.

    Mencionas a Cristina Mitre como si fuera alguna plusmarquista mundial de maratón. A tu amiga Cristina Mitre con nombre y apellidos. Y yo creo que esa mención sobraba; creo que habrá mucha gente que te habrá hablado del maratón de París y te haya dado consejos, y no mencionas a todos ellos con nombres y apellidos, como a Lurdes y Rafa. A mí, desde luego, no me aporta nada ese comentario; si me hubieras preguntado a mí, te habría hablado maravillas de la carrera.

    Yo, sin dudas, la volvería a correr.

    ¡Salud y kilómetros!

    1. Respeto absoluto por tu opinión. Tan respetable como la mía, supongo. En ningún caso culpo exclusivamente a la organización de mi carrera, pero si pido unos mínimos que no encontre en ésta. Dices que la corriste hace dos años. Me alegro de tu experiencia. Yo cuento la mia. Siempre procuro escribir con rigor y en base a lo que yo veo. No escribo fruto de calentones. Ni te cuento la de mensajes q me han llegado después de este post, la mayoría asegurando que Paris no merece una maratón tal y como trata a los corredores. Por cierto, la revista no me la dieron a mi, ni a nadie.
      Gracias por leer

  10. Hola Begoña:
    Solo por precisar lo que yo vi respecto a los avituallamientos, que salí más o menos media hora más tarde que tú:
    Es verdad que los avituallamientos solo estaban a un lado de la calzada, con los problemas que ocasiona a los corredores y además te podías saltar algunos por no verlos (de hecho me salté el primero porque creía que habría a ambos lados). Luego ya vi las señales que avisaban a qué lado estaba cada uno.
    Por lo demás estaban bastante bien: yo vi botellas de agua en todos los puestos cada 5 km que te las daban a la mano, naranjas y plátanos partidos, pasas, azucarillos,… En algunos había geles de Isostar y en uno por lo menos bebida isotónica Isostar. Además había otros con las palanganas que supongo que eran para esponjas.
    Por lo demás el recorrido no me gustó tanto como pensaba (sin ser feo), y me pareció aún más duro de lo que ya me habían dicho que era.
    Lo que sí que no entiendo es lo que cuentas de las asistencias sanitarias. Eso sí que es un error grave de la organización.
    Saludos,

  11. yo he corrido el Maratón de París este año, y discrepo en muchas de las cosas expuestas por Begoña.

    si encontré algunos fallos importantes, el mayor que los avituallamientos estaban sólo a un lado de la calzada provocando atascos importantes. Pero cada 5 kms había avituallamientos señalizados 200 metros antes y en los que había siempre botellín de agua que procuraban darte abiertos. las naranjas estaban cortadas en cuartos como he visto en el Maratón de Madrid y se comían perfectamente y los platanos también. Bebidas isotónicas si no me equivoco sólo en una ocasión después o antes del gran tunel… Hablando del tunel, reconozco que es para mi gusto lo peor del maratón…

    si hablamos de la ciudad, se ven zonas maravillosas de Paris, y lo mejor es la gente en las calles que animan altruistamente usando el nombre que ven en el dorsal. Calles abarrotadas de gente animando, eso no pasa en el Maratón de Madrid salvo cuando pasas por la Puerta del Sol.

    el agua de los cubos, no era para beberla, era para que metiésemos las manos y nos echásemos agua por la cabeza, cuello, piernas, de hecho si bebemos de un cubo 57.000 corredores creo que cierto riesgo de coger al menos una hepatitis, lo tendríamos…

    a mí me dio una pájara justo tras el avituallamiento del km 35… me hizo perder mucho tiempo, pero en ese tiempo que corrí casi caminando ví muchas ambulancias y sanitarios atendiendo a corredores. Pero me hidraté muy bien durante la carrera gracias a los avituallamientos, mi problema fue mío, seguramente de preparación…

    Un saludo,

    1. Yo cuento mi experiencia nada más. Lo visto y vivido. Me parece una carrera con unos fallos tremendos. No se si has hecho Valencia o Sevilla, por ejemplo. Te las recomiendo. Gracias por leer!

  12. Javier, el agua de las palangana era para esponjas. Cuando se les acabo usaban vasos, yo vi como se acabaron en uno esponjas y después de meter las esponjas ofrecían vasos para beber los sudores de los primeros, alguno que se percató metía las manos o la gorra para refrescarse. Añado a mayores que el agua de las botellas y las naranjas estaban en algunos helada y estuve parte de la tarde que me costaba tragar cualquier cosa. Fue un servicio horrible para una organización que vende 57.000 dorsales y eso de que salimos 43.000 resulta que me contaron que habían salido más pero usaron una medición curiosa de cuantos estaban en meta para poder decir que la acaban en un alto porcentaje. No creeríais que cierran ventas en 57000 y 14000 regalan 100 euros porque les sobran los euros. El recorrido que venden no corresponde, es como cuenta Begoña y decepciona el primer túnel cuando esperas ver el casco antiguo y te lo recorres bajo río y luego por la ribera din ver nada: el mapa engaña mucho. Yo hicé este año pues vivo la mitad de año los 10k y la media y fueron mejor. Es cierto que vi alguna barra y algún gel de isostar, se contaban con las manos. Y es cierto que el bosque de Vincenns daba miedo que te pasara algo. Respecto a perder respecto a las maratones: bien por trotar después de parar si tenias fuerza. A lo mejor yo que me paré a ayudar a otro debería haberme retirado. Me enfada ver ese ataque de quien debería plantearse retirarse de las carreras populares pues yo creo que cada uno tiene su objetivo y el de algunos es llegar y disfrutar!. Esta ha sido mi número 20 y la última, estoy cansado no de correr con vosotr@s y otr@s, estoy cansado de que cada vez sea más negocio y la de París, en lo de sacarte los euros por dejarte correr por la calle y poco más, en ésto, si que es una major!

    1. Tienes razón en lo del negocio. Esta mañana se lo he preguntado al director de la Rock and Roll de Madrid y me ha contestado que sí, que las maratones estan creciendo en número de participantes pero no en los servicios que ofrecen. Y te juegas la vida. A mi no me ha quitado las ganas de correr lo visto en París pero eso sí, ni la repetiré ni la recomendaré. Gracias por leer!

  13. Acabo de llegar de Paris después de correr la maratón de este año.Antes de viajar a la capital de Francia había leído tu crónica y sentía curiosidad por saber lo que me iba a encontrar…

    Pues bien, he disfrutado de una carrera magníficamente organizada, con un recorrido espectacular (posiblemente mejorable, pero maravilloso en cualquier caso), una feria del corredor increíble.

    – Avituallamientos cada 5 km con agua embotellada siempre; es verdad que solo en un lado pero convenientemente señalizado y suficientemente amplio para no tener demasiados problemas. Los cubos de agua son para esponjas.

    -Cajones de salida perfectamente organizados. salidas por oleadas lo que garantiza salir al ritmo deseado.

    – animación increíble; es cierto que algunas zonas menos pobladas …pero como ocurre en Sevilla o Valencia por ejemplo.

    – muchísimos participantes …lo que a priori es un inconveniente por las incomodidades que supone es una gran ventaja: permite competir a todo el mundo sin discriminación por marca. En otras ciudades o no se puede acceder o hay que pagar la inscripción a través de tour operadores.( con el elevado coste que supone)

    – No juzgo ediciones anteriores pero desde luego en esta he visto servicios sanitarios en cada punto del recorrido.

    – Es injusto decir que no hay información. Yo, antes de ir,tenía ABSOLUTAMENTE TODA LA INFORMACIÓN NECESARIA, desde horarios hasta situación de los cajones, pasando por la localización del guardarropa y la feria del corredor. incluso dispone de una app con todo lo necesario para estar informado de todo. Es cierto que La Bolsa del corredor no es la mejor pero yo personalmente estoy satisfecho con el retorno del dinero de mi inscripción.

    – París no es major, aunque debería serlo.

    Entiendo que tu mala experiencia haya hecho que París no esté entre tus favoritas pero considero injusta la percepción que transmites de esta maravillosa prueba.

    Por supuesto se trata de mi experiencia, pero me parece justo dar esta visión más que positiva de la maratón de París…

    Saludos,

    1. Hola
      Me alegro de tu buena experiencia. No fue la mia. Te aseguro que nunca voy con espíritu crítico a las carreras, más bien al contrario pero lo que yo viví no tiene nada que ver con lo que tu cuentas. En mi opinión no fue injusta mi valoración, simplemente fue la mia. Tan subjetiva como la de cualquier otro corredor/a. Lo dicho, que me alegro de tu experiencia pero no cambia lo vivido por mi. A disfrutar del running!

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