Maratón Valencia

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Sí, la de Valencia sigue siendo la mejor maratón de cuántas he corrido. Por organización, por trato a los y las corredoras, por recorrido, por implicación del público, por su feria y los actos paralelos, por conseguir el apoyo de la hostelería y el comercio a la carrera, por los grupos de fallas que se vuelcan en animar las calles, por su etiqueta de oro, por la implicación de la Fundación Trinidad Alfonso, por el buen trabajo de la Sociedad Correcaminos…

En Valencia saben que una buena carrera va a dejar mucho dinero en la ciudad, la va a prestigiar, todo corredor/a va a querer ir a correrla y los mejores del mundo van a estar en la línea de salida. Si para lograrlo hay que cerrar la ciudad durante una mañana, se cierra. Las mejores avenidas, las más grandes, las más corribles, son ese día para deportistas que se van a convertir en embajadores de la carrera en su punto de origen.

El día en el que las instituciones que se implican en la organización de una carrera sean conscientes del potencial que tiene como marca de ciudad, todos podremos  aspirar a tener una golden race.

El atletismo es un deporte solitario. Sin embargo el y la atleta no viaja sola. Su equipo es su familia y sus amigos que se hospedan en hoteles, comen en restaurantes, compran recuerdos, comida etc, etc, etc. Da gusto ver por las calles a familias enteras y a grandes cuadrillas de atletas apoyando la maratón.

Por todo esto, casi 30.000 corredores hemos pasado el fin de semana en la que ya se ha convertido en la Ciudad del Running. Valencia incluso ha habilitado carriles para corredores al borde del Turia, con las distancias marcadas y fuentes cada pocos metros.

Yo vuelvo con un sabor agridulce. Dulce por haber tenido la oportunidad de hacer esos 42 kms 195 metros y entrar en meta una vez más. Agria porque mi objetivo era bajar mi marca en diez minutos y apenas la he bajado en uno. Por supuesto que tendría que estar feliz por haber hecho eso, estamos hablando de una maratón, pero cualquier corredor sabe que si te has fijado un objetivo, lo has preparado y el día grande no sale, te sientes un poco decepcionada  por mucho que sepas que has hecho una buena marca. Así es la competición. Lo importante es no perder la confianza en uno mismo, ser constante si es que quieres seguir en esto y volver a trabajar.

A mi constancia, me sobra.

Creo que es una de las maratones en las que más he sufrido. Preparación excelente a cargo de Imanol Loizaga, buena alimentación, descanso… Vamos, como se preparan estas cosas. Eso sí, mucha tralla durante todo el año y un tendón de Aquiles tocado. Pensé que no me daría excesiva guerra pero 42 kms son muchos. Es cierto que desde los primeros kms mis pensamientos se focalizaron en ese punto, en el Aquiles. Pensaba que si forzaba un poco, el tendón diría hasta aquí y tendría que parar así que me fue difícil coger ritmo. El resultado fue una batalla mental durante todo el recorrido que me hizo sufrir como nunca. Los dos últimos kilómetros, los que yo imagino recorriendo el faro de Ereaga, se me hicieron eternos. Pensé que nunca el faro me había parecido tan lejano.

Y así, con el hacha levantada para cortar los constantes pensamientos boicoteadores, entre en la meta en 03.40.07. No pude sonreír hasta pasados unos minutos. Sólo podía llorar. No por la marca no conseguida, no, sino por el agotamiento físico y mental que sentía. Dice Martín Fiz que la maratón es un túnel de agonía. No puede haber mejor definición. Y mi compañero periodista César Ortuzar dice que la maratón te taladra física y mentalmente. Amén.

Ahora, pasadas unas horas, con lo vivido y lo conseguido analizado, digerido y procesado, me siento tremendamente orgullosa aún a pesar de tener una cuenta pendiente. Tengo una buena marca pero quería una mejor. ¿Qué si intentaré saldarla? ¡Quién lo sabe! Probablemente sí, aunque no será en mi próximo reto, que también va de maratón pero en el que voy a necesitar la ayuda de todos y todas vosotras. Enseguida os cuento.

Si con algo tengo que quedarme, esta vez me quedo con la participación en el programa de televisión #RunToValencia. Seis corredores/as hemos contado ahí nuestras vivencias, hemos compartido un sueño y nos hemos convertido en amigos para siempre de la mano de la productora La Caña Brothers. La historia de los y las Espartanas no acabará aquí. Seguro.

Los seis hemos cumplido nuestra ilusión de cruzar esa meta.

Javier Beleño se la planteó como una forma de conseguir 6.000 kilos de alimentos para personas desfavorecidas. A día de hoy ha recogido casi 10.000. Acabó su carrera en tres horas y cuatro minutos. Marcón.

Natalia Álvarez corría su primera maratón. Madre mía la ratilla!!! Tres horas y diez minutos. Natalia puede hacer lo que se proponga con esa fuerza y esa sonrisa que es más grande que toda ella.

Sugoi Uriarte, el judoka olímpico que también se enfrentaba por primera vez a los 42, la terminó con una estrategia anti maratón que le llevó a la meta en tres horas y trece minutos. Tenía dudas yo, sí, y él lo sabe, pero también sabe que admiro su plus de capacidad de sufrimiento y su elevadísimo umbral del dolor. Nadie es olímpico porque sí. Es muy grande Sugoi aunque a mi me vea como una señora que corre. ;-)

El gran Juanjo Penyo tiene media pierna amputada. La funda de su muñón ensangrentada después de la carrera es de lo más impresionante que he visto en un corredor. Què fuerza física y mental la suya. En cuatro horas y 12 minutos se plantó en la meta el tío. Penyo, a sus pies.

E Isra García, el analista, el consciente del grupo, el que vive sin pensar en límites, llegó a la meta en tres horas y 57 minutos. Bravo Isra. Ha caído el miedo a la maratón. Ya la tienes en tu corazón.

En fin, una maratón emocionalmente muy intensa en la que, por cierto, la mujer ganadora hizo récord de tiempo con dos horas y 24 minutos. El año pasado la hizo en dos horas y 25 minutos. Ha bajado un minuto, como yo, jajajaja. Es una broma, claro.

Un 14℅ de mujeres corrimos la maratón. En mi categoría había 414. Yo fui la 47. Oye, ni tan mal. Seguimos!!!!

4 comentarios sobre “Maratón Valencia”

    1. Afortunadamente somos libres de elegir lo que leemos y lo que no. ¿Partido? Soy de los Vikings.
      También puedes apagar la tele. O no encender la radio cuando yo estoy.Ves, eres tan libre que hasta puedes escribir comentarios hirientes y no pasa nada. Que tengas buena tarde.

  1. Enhorabuena por el maratón de Valencia,Begoña!
    Muy buena crónica de las sensaciones que deja una carrera,sus sinsabores y la tormenta de emociones que se experimenta.Si ya es un triunfo ponerse en la línea de salida,llegar a meta es el éxtasis.Y mejorar marca..no hay palabras.3h40m es ir muy rápido.
    Para el año que viene, medita hacer un maratón recién nacido,no masivo y muy corrible para hacer marca.Y aquí al lado:el maratón de Burgos (octubre 2017)!
    Yo ahora en capilla para este domingo en Donosti..

    1. Gracias Ramón! Tienes razón, puede que haya que salir de los “grandes” porque los pequeños también tratan muy bien a los y las corredoras. Habrá que probar… Justicia para el domingo!

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