Ser madre

natalidad

No es fácil ser madre, no. Y no me refiero al cambio que serlo puede significar en tu vida o a la enorme responsabilidad que supone educar a una criatura. Me refiero a las trabas con las que las mujeres se encuentran cuando deciden que sí, que quieren ser madres.

Hace unos días conocíamos la historia de una mujer, profesora, que fue despedida de su trabajo cuando se encontraba en una fase avanzada de fecundación in vitro. El Supremo ha declarado nulo el despido por considerarlo discriminatorio. El centro escolar no ha podido probar que el cese no obedeció a dicho tratamiento médico.

Hay empresas que directamente preguntan a las candidatas a un determinado puesto si tienen intención de ser madres. Una respuesta afirmativa supone la eliminación directa de la lista de contratables.

Y más allá aún. Empresas de esas de última generación que financian los tratamientos de sus empleadas para que, en edad fértil, congelen sus óvulos para utilizarlos en el futuro. No quieren trabajadoras embarazadas o madres. ¿ De qué futuro hablamos? ¿Deben esperar a que pase su momento de promoción profesional y ser madres añosas obligatoriamente? ¿Qué pasará entonces? ¿Serán despedidas cuando pasen de los 40 y se planteen ser madres? Es una jugada perversa esa de pagarte la congelación de óvulos con la supuesta intención de no frenar tu carrera profesional y pararla en seco cuando decidas ejercer la maternidad. ¿O tendrán que esperar a la jubilación para ser madres?

A punto de celebrar el día de la madre nos encontramos con que los obstáculos para serlo no hacen más que aumentar. El resultado es una tasa de natalidad ínfima que tendrá consecuencias importantes en el futuro.

Durante el año pasado murieron 2.753 personas más de las que nacieron y, según el Centro de Estudios Demográficos, esta tendencia se mantendrá en los próximos años.

Además, las mujeres españolas siguen siendo de las que más retrasan la maternidad en el conjunto de la Unión Europea al tener a su primer hijo con 30,6 años de media, por encima de los 28,8 años de media comunitaria.

Las investigaciones del Centro de Estudios Demográficos dicen que entre un 25 y un 30% de las mujeres  nacidas en la segunda mitad de los 70 (las que ahora tienen entre 35 y 40 años) no tendrá hijos. Será la generación más infecunda en los últimos 130 años.

La cuestión preocupante no es que la edad suba o que no se tengan hijos si en realidad no se quieren. El problema estriba en si se ha querido y no se ha hecho porque en los años de fertilidad no se daban las condiciones económicas o sentimentales adecuadas. Sí, también la situación sentimental influye. Seguimos queriendo, mayoritariamente, tener descendencia en pareja.

Así, con estos mimbres y estos datos, os deseo feliz día de la madre. A las que lo sois, a las que os gustaría serlo y a las que habéis decidido que no deseáis ejercer ese papel. Las no madres por voluntad propia, que se merece, ¡cómo no!, todo mi respeto.

www.begoberistain.com

 

 

 

Un comentario sobre “Ser madre”

  1. La tasa de natalidad ínfima tendrá consecuencias positivas…
    La superpoblación ya está acabando con el planeta…con esta tasa, se prevé que en 2050 habrá 10.000 millones de contaminadores y lo dicen expertos y sesudos científicos.
    El planeta no soporta tanta población y esto es sólo una de las tragedias que trae ese crecimiento población al.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>