Puede que…

Puede que Juana Rivas debería haberse presentado en el juzgado cuando se le citó.

Puede que debería haber prestado declaración como investigada por un delito de desobediencia a la autoridad judicial.

Puede que debiera haber declarado también por la posible sustracción de dos menores, sus propios hijos.

Puede que nunca debiera haberse escondido y quedarse en paradero desconocido.

Puede que…

Si Juana Rivas hubiera hecho todo eso podría haberse beneficiado de una rebaja en la petición de pena por la comisión de un posible delito y no verse expuesta a medidas cautelares.  Ella sabía que se enfrentaba a ser detenida. También a penas de cárcel. Y, aún así, decidió huir y llevarse a sus hijos con ella.

Su expareja, Francesco Arcuri, condenado por malos tratos en 2009 y con otra denuncia en su contra en 2016, insiste en que los niños vuelvan a Italia y se ampara en el Convenio de la Haya sobre devolución de menores para hacerlo. Salvo peligro para los niños, el convenio establece que han de ser devueltos.
En España se ha tenido en cuenta esa normativa, pero no que desde 2015 los menores en los casos de violencia de género son víctimas directas. Los hijos de Juana Rivas lo tienen que ser ya que su padre fue condenado por la justicia aunque él asegure que nunca ha agredido ni física ni psicologicamente a la madre de sus hijos.
Ayer Juana Rivas decidió hacer lo que no hizo un mes atrás y entregó a sus hijos en la Comandancia de la Guardia Civil de Granada. Arcuri, el padre, ha asegurado que se irá con los niños al municipio de Carloforte, en Cerdeña. Allí, otra magistrada ha decretado que sean vigilados por los servicios sociales.
¿Qué es lo que ha motivado todo este proceso? Muy sencillo: “Si los niños vuelven a Italia sin mi protección no habrá nadie para protegerlos, y si vuelvo yo a Italia para defenderlos de su padre mi integridad está en serio peligro”. Tan claro y fácil de entender que enfada que no se entienda. Y si la Justicia lo entiende, que no haga lo suficiente por proteger a la madre y a sus hijos.
La sentencia que ordenaba a Juana devolver a los menores aseguraba que  “no cabe tomarse la justicia por propia mano”. El miedo no suele ser buen consejero pero cuando lo que está en juego es tu vida y la de tus hijos, la cosa cambia. Empatizar con Juana es una buena manera de saber la respuesta a la pregunta de ¿qué harías tú?

4 comentarios en “Puede que…”

  1. Puede también que quien asesoró a Juana le importen un pimiento los hijos de ésta, puede también que el padre de las criaturas no sea tan mal progenitor, puede ser que ésta mujer este algo desiquilibrada y también puede que la ley está para que la cumplamos todos y todas, cosa dificil en este país y puede que ultimamente tengamos la piel demasiado fina según nuestro criterio, eso es lo que quizá mas pueda.

  2. ¿Qué es lo que ha motivado todo este proceso? Muy sencillo: “Si los niños vuelven a Italia sin mi protección no habrá nadie para protegerlos, y si vuelvo yo a Italia para defenderlos de su padre mi integridad está en serio peligro”. Tan claro y fácil de entender que enfada que no se entienda. Y si la Justicia lo entiende, que no haga lo suficiente por proteger a la madre y a sus hijos.
    Estos niños han vivido con su padre sin ningún problema, pues estaba el para protegerlos.
    Supongo que será así, tambien de ahora en adelante.
    Si va a Italia o a Cerdeña no puede vivir en otro domicilio distinto al del padre de los niños?…..O le va a perseguir la mafia siciliana o la unión sarda?
    Por eso y mas, no la entiendo ni a ella ni a sus defensor@s…..Y debe ser que los jueces tampoco la entienden…….novelas las justas

  3. Puede que cuando Juana Rivas se fue en 2013 con un amigo especial de mochilera por Asia a vivir la vida durante unos meses no pensara demasiado en la seguridad de su hijo en manos de su maltratador.

    Puede que toda la manipulación y aireación de este caso orquestada por Rivas y sus adláteres no haya perjudicado la psique se sus hijos

    Puede ser que Francesco Arcuri sea un buen padre

    Puede ser que la valiente Paquita Granados se haya hecho caquitas en los pantalones cuando el dedo de la justicia le ha apuntado

    Puede ser que el propio padre Rivas viva separado y humillado de esa familia

    Puede ser o no puede ser pero yo prefiero creer en la labor de una justicia que conoce a la perfección los hechos que en cuatro junta letras que escriben según el viento provenga de Matxitxako o de Tudela.

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