El vending

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Acérquense a cualquier máquina de vending de esas que nos colocan en lugares estratégicos de nuestro centro de trabajo, de la estación de autobuses e incluso de los hospitales y hagan un ligero repaso: bebidas azucaradas, aperitivos salados, bollería industrial, gominolas, chocolates, sandwiches con salsas prefabricadas… Sí, en alguna empezamos a ver tortitas de maíz o de arroz, pero son una entre un millón.

Y si nos ponemos a analizar lo que va en las mochilas escolares para media mañana, en el hipotético caso de que haya algo, o en las bolsas de la merienda, más de lo mismo. No solo de los escolares. Los adultos hacemos más o menos parecido. Que me ataca el hambre, un bollo. Que me ataca la sed, una bebida gaseosa.

Me fijo hoy en esto porque hemos sabido que uno de cada diez niños vascos es obeso y otro 23% tiene sobrepeso. Y nos damos con un canto en los dientes porque, según el estudio Aladino 2015 sobre Alimentación, actividad física y desarrollo infantil, la tasa de obesidad infantil en Euskadi está siete puntos por debajo de la estatal y presenta una situación mucho mejor que la de otros países como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido.

Pero como el dicho ese de “mal de muchos consuelo de tontos” no puede consolarnos, Osakidetza va a poner en marcha un plan contra la obesidad. Se va a fijar en los menús escolares, que deberán incrementar los platos de verduras y alimentos saludables, y se promocionará la salud alertando de los peligros de las bebidas azucaradas y la bollería industrial.

Es imprescindible que las instituciones pongan en marcha planes como estos, pero hay iniciativas como la de incrementar los impuestos a las bebidas azucaradas, que no son bien recibidos por la ciudadanía. Queremos que nos ayuden a mantener un peso saludable pero cuando se ponen medidas drásticas, nos rebelamos.

Es cierto que nuestra cultura alimenticia ha olvidado los alimentos de la dieta mediterránea y hemos optado por modelos americanos que no hacen más que sabotear cualquier política saludable. Pero no es menos cierto que cuanto menor es el poder adquisitivo de las personas, mayor es su riesgo de llegar a la obesidad y sobrepeso por el consumo de alimentos más baratos, procesados y de escasa calidad y muchas calorías.

Todo esto, unido al sedentarismo del siglo XXI, nos coloca ante un peligro real de convertirnos en una sociedad enferma. La alimentación es la base de nuestra salud y una dieta incorrecta impedirá el normal desarrollo físico y mental.

Está bien que el departamento de sanidad del nuestros gobiernos nos apoye y de la voz de alarma ante las crecientes tasas de obesidad, especialmente en menores, pero somos todos y cada uno de nosotros/as quienes debemos optar por una alimentación saludable alejada de esos productos que determinadas industrias nos ponen ante la vista. Productos que, además, tienen ciertos componentes adictivos que son los que perpetuaran la empresa año tras año. Crean necesidades que nuestro cuerpo no tenía.

Merece una reflexión todo esto. Somos lo que comemos y seremos lo que comimos.

www.begoberistain.com

 

 

3 comentarios sobre “El vending”

  1. Conozco organizaciones en las que se han tomado el tema en serio y disponen de máquinas de vending con comida saludable, incluyendo fruta y zumos frescos y naturales. Por lo tanto, se puede hacer.
    También noto con preocupación que quien apoya por ejemplo las carreras populares, ofrece a la llegada litros y litros de una bebida que no voy a nombrar, pero cuyo contenido en azúcar y cafeína es por todas bien conocido.
    Pides agua y te dicen: “no, se ha acabado”, “tienes ahí la fuente…”, pides una bebida sin azúcar y te miran extrañados, “pero si el azúcar es bueno para los que han hecho un ejercicio fuerte…”. Calorías vacías como las del alcohol, con la excusa de la bebida isotónica te meten un chute de azúcar o una barrita energética a base de “glucosa”, es decir, más de lo mismo.
    He terminado llevando yo a las pruebas en las que participo mi propia bebida isotónica “sugar free” y mi propio suministro energético (mi pieza de fruta / plátano-manzana-…).

    1. Es uno de los mayores errores que cometen los organizadores de carreras, la falta de agua y el exceso de azucares tanto en comida como en bebida. Seguiremos denunciando!

  2. Estoy completamente de acuerdo contigo y añado los cumpleñaos infantiles. En los de mis hijos hay merienda hecha por mí y fruta, y de postre tarta lo más sana posible, nada de chuches, ni bollos, ni bebidas azucaradas. Es terrible lo que se les da a los peques en general porque todos les damos de vez en cuando algo que no se debe pero hay quienes se lo dan todos los días. El Gobierno tendría que tomar sus medidas pero en cada casa hay mucho trabajo particular por hacer. Buen post!!

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