La Bilbao Night Maraton se hace mayor

Tengo la sensación de que va a haber un antes y un después de la edición número nueve de la Bilbao Night Marathon. La celebrada el pasado sábado va a marcar esa diferencia por muchas razones.

Hay corredores/as que dejaron de asistir a la prueba por fallos que se venían repitiendo año tras año sin que se les pusiese solución. La salida, la llegada, el abandono de los y las maratonianas a últimas horas de la noche cuando ya ni los voluntarios se ocupaban de ellos, la medición de la carrera y la no homologación completa… en fin, varios apartados que llevaron a runners a optar por otras carreras y no por esta.

Yo he criticado en cada edición los fallos que he visto y que he corroborado con otros corredores. Por eso que muchos me preguntaran el porqué de inscribirme en una prueba tan difícil de correr desde el principio. La respuesta siempre ha sido la misma: quiero para mi ciudad, para Bilbao, la mejor de las carreras, quiero que se convierta en referente y sentirme orgullosa de ella. Si abandonamos, si los y las bilbaínas no ejercemos de embajadores de la maratón nocturna, acabaremos perdiéndola y yo apuesto por ella. Siempre aludía a la “juventud” de la prueba para justificar el volver un año más y a la confianza en que tarde o temprano, mejoraría.

Pues el deseo se va haciendo realidad y lo vivido la noche del sábado en las calles de Bilbao lo demuestra.

Lo primero que hay que agradecer, antes de analizar la carrera en si, fue la presencia en las calles de miles y miles de personas animando a los corredores. Nunca había visto nada igual en Bilbao. El público se echó literalmente a la calle para convertirse en un corredor más. Cientos de niñas y niños chocando manos, cantando e incluso con coreografías preparadas para animarnos. Aplausos, ovaciones, ánimos y gritos de “vamos, vamosssss” continuos. Me sentí tremendamente orgullosa de esta ciudad, sobre todo al escuchar las valoraciones de corredores de fuera de Bilbao diciendo lo increíble de la animación y la alegría de los y las bilbaínas. Y esto no se paga, ni se compra. Esto ha salido de todos y cada uno de los y las animadoras que han visto en una carrera nocturna un espectáculo más de su ciudad. Creo que esto hace aún más grande a Bilbao y a nuestra maratón. Gracias público.

La principal mejora respecto a otras ediciones ha estado en la salida. San Mames es uno de nuestros edificios más emblemáticos. A la carrera le faltaba una vuelta rodeándolo y ya la tenemos. Creo que fueron pocos los que no se hicieron una foto en la salida con el gran escudo del Athletic como fondo. Pero no es esto lo más importante. Lo verdaderamente importante es que hemos ganado muchos metros en el ancho de la salida con lo que se han evitado las aglomeraciones, los embudos y el no poder coger ritmo desde el minuto uno de la carrera. Yo salí en el cajón 3 y no hubo ningún problema para adaptarse al ritmo previsto por cada uno. Bueno, lo cierto es que un problemilla sí que hubo en ese cajón. Había un baden justo pegado a la línea de salida que provocó la caída de varios corredores y un amontonamiento. Era imposible verlo y fácil tropezar. Para la siguiente, que lo tengan en cuenta. Se ha solucionado el problema principal que tenía la carrera hasta ahora con la salida en la zona del Museo Guggenheim. Por fin se ha permitido el cambio y suponemos que será para siempre.

Respecto al control de entrada a los cajones, en el mío al menos, había varias personas certificando que entrabas en el cajón adecuado. No se si pasó lo mismo en todos porque he leído algunas críticas respecto a este tema pero lo que yo ví es que se controlaba para que cada corredor saliese en el cajón elegido.

Hay que decir que los avituallamientos han sido impecables. No ha faltado líquido ni sólido, los y las voluntarias han estado formidables, dándote el agua o el isotónico con una sonrisa y un ánimo. Por mejorar algo diría que los vasitos pequeños son muy incómodos. Está bien que sean de cartón y así poderlos doblar y hacer el típico piquito para poder beber sin que se derrame el agua pero con los pequeños corres el riesgo, si lo coges muy rápido, de que no haya nada cuando te lo lleves a la boca. He visto en otras carreras unas bolsitas de agua que se abren como los geles que son muy prácticas. O si no recurrir a los vasos un poco más grandes para poder beber mejor. No es una crítica, es simplemente una consideración para que se tenga en cuenta en próximas ediciones.

Me preocupaban los y las maratonianas. La de Bilbao es una carrera que se alarga hasta altas horas de la madrugada y es casi imposible mantener al público animando. Tampoco esta vez lo ha habido pero como he dicho antes, el ánimo de la gente no se compra. Eso sí, se mantuvieron los ánimos por parte de los voluntarios. La mente de quien corre una maratón está, casi siempre, preparada para sufrir en silencio la agonía de los últimos kilómetros. En Bilbao eso se trabaja especialmente.

En lo personal fue una carrera muy similar a la de otros años. Unos segunditos nada más le he rascado a mi marca en la media de Bilbao, pero el haber cambiado de categoría me ha hecho quedar tercera en la clasificación de Veterana D. ¡Hay que ver lo rápido que corren estas mujeres a pesar de su edad. ;-)!

Se me atrangantó el kilómetro 18. Fue un momento de esos de “¿cuando se acaba esto?” Y en ese instante, Jon Salvador, uno de nuestros mejores corredores, duro como el pedernal y solidario y generoso hasta límites insospechados, se puso a mi lado y solo con eso fue suficiente para que yo tirase hasta la meta. Terminó su carrera y vino a buscarme para acompañarme hasta el final. Jon es un tipo bastante hablador pero en ese momento sabía que yo solo quería correr con su apoyo y concentrarme. Me lo dijo después: “Hablé lo justo. Uno sabe cuándo tiene que estar callado. La agonía se sufre sola”. Sabiduría de corredor veterano, experimentado y empático.

En definitiva. Yo voy a continuar asistiendo a nuestra carrera. La próxima edición será la décima. Ya hemos empezado a celebrarla. Los y las organizadoras tienen el reto de seguir en esta línea.

Vamos Bilbao, vamosssssssssssssss

4 comentarios en “La Bilbao Night Maraton se hace mayor”

  1. Que no aparezca el dorsal de una persona en la clasificación es un error muy grave (en la edición de este año).
    Me alegro que se vayan limando fallos y mejorandolos, yo deje de correr esta carrera por ese motivo. Pero mucho tiene que mejorar esta prueba para que yo, Bilbaino hasta la médula asista.
    Animo a la organización!

    1. Fallos va a haber siempre! De lo que se trata es de hacer un esfuerzo por ir mejorando año a año y hay que admitir que en esta edición, se ha hecho. Gracias por leer!

  2. Buenas Begoña,
    Pues yo, como voluntario, discrepo en algunos aspectos, pero me centraré en uno… No pongo en duda que se haya mejorado la salida, talante de los voluntarios, animación etc., pero hay una falta de empatía y respeto enorme hacía los corredores y los voluntarios por parte de mucha gente a la que la prueba le supone, en la mayoría de los casos, un incordio. Lo digo por lo vivido el año pasado y este en dos pasos de cebra muy concurridos por donde pasan l@s maratonian@s y l@s de la media. Reproches, insultos, malas caras, discusiones, gente que no te hace ni el más mínimo caso a lo que le dices, gente que cruza cuando y por donde le da la gana, gente que cruza sin importarle si vienen corredores y chocan con ell@s… Son los menos (que no pocos), y se limita al tiempo que tarda en pasar el grueso de la media maratón/maratón pero es con lo que te quedas. Reconozco que hay mucha otra gente, la mayoría, que lo entiende y no crea problemas y se agradece, pero…

    un saludo,
    un voluntario.

    1. Hoy mismo en mi trabajo me han dicho que están hasta las narices de “carreritas”. Siempre va a haber quien proteste por todo pero lo importante es que mejoramos! Gracias por leer

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