La mordaza

TV3 y Catalunya Ràdio pasarán a estar controladas por el Estado tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución. De esta manera, el Gobierno podrá cesar o nombrar a los responsables de la televisión y la radio públicas catalanas. Así se quiere, según se apuntó desde Moncloa, «garantizar una información veraz y respetuosa con el pluralismo político».

No se me han cerrado aún los ojos que se me quedaron como platos cuando leí este párrafo en un periódico afín al gobierno. Más aún al saber que la pretensión del gobierno de Mariano Rajoy es garantizar una información veraz y plural. Y más aún todavía después de ver el reportaje sobre Cataluña que emitió el programa “Informe Semanal” el pasado sábado. Un jubilado, una psicóloga y un joven estudiante narraban sus impresiones sobre el asunto.

El jubilado contaba que su hijo está casado con una indonesia, que el ha vivido de aquí para allá sin importarle las fronteras y que el dinero se irá de Cataluña a pasos agigantados. La psicóloga aseguraba que ha aumentado considerablemente el número de pacientes en su consulta porque la ciudadanía presenta cuadros de estrés y de ansiedad creados por la incertidumbre generada. Y el joven estudiante decía sentirse presionado por sus compañeros/as por no ser independentista.

Muy plural el reportaje. Ni una sola voz favorable a la independencia. Ni siquiera una opinión discrepante con el pensamiento gubernamental. Lo dicho, muy plural y muy diverso.

No hablo de la posición personal de catalanes y no catalanes. No hablo ni a favor ni en contra del independentismo. Hablo de información, de periodismo y de libertad.

Pusimos el grito en el cielo, y con razón, cuando la pasada semana se anunció la intervención de TV3 por parte del gobierno. La verdad es que esta televisión ya estaba intervenida desde hace tiempo, lo mismo que lo está TVE. Ya el 1 de octubre, los y las profesionales de la televisión pública se plantaron y realizaron un paro laboral dado el sesgo con el que se estaba informando. Ahora lanzan un nuevo comunicado pidiendo coherencia al gobierno y a los partidos que apoyan la aplicación del 155 al tiempo que califican de “paradoja” que supone intervenir TV3 para garantizar el pluralismo y la información veraz y objetiva cuando en RTVE no se cumple ese mandato.

Duele el control que se ejerce sobre los medios y sobre los propios periodistas para que no ejerzamos nuestro oficio. Informar libre y dignamente se esta poniendo muy difícil. En múltiples ocasiones nos vemos obligados a elegir entre informar y contar las cosas tal cual son o saber que vamos a terminar en el despacho del director por hablar de aquello que no casa con los intereses del medio.

El periodismo está herido de muerte. Sin periodismo no hay democracia. Sin periodismo no hay libertad.

Un comentario en “La mordaza”

  1. “El periodismo está herido de muerte. Sin periodismo no hay democracia. Sin periodismo no hay libertad.”
    Totalmente de acuerdo.
    Pero no se de que te extrañas España es así. No hay democracia. Y porque digo esto por que ya han cerrado medios de comunicación como Egunkaria sin demostrar que cometieran delito alguno. Y qui no pasa nada. Miramos para otro lado y seguimos con nuestra vida en un país en donde su democracia denominada “Monarquía Constitucional” en realidad es la marca blanca de “Dictadura Franquista”

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