Una sociedad enferma de carroña

“Las hienas se alimentan a veces de carroña; los buitres habían aumentado en número y descendido en altura, como si se aprestaran a disputarle la carroña a la propia tragadera de la marisma.”

No me siento hiena, ni buitre, ni tengo unas tragaderas por las que pase todo, sin filtro, sin discriminar lo aceptable de lo que no lo es .

Desde que se hallara el cadáver de Diana Quer y algunos medios, y algunas personas de las que se mueven por las redes sociales que no dejan de ser un medio personal y libre, he observado con ojo crítico a mi profesión. El oficio de contar sin herir, con respeto, sabiendo que hay datos y opiniones, sobre todo estas, que hay que guardarse; ese es el oficio de periodista.

Sin embargo, en los últimos días los periódicos se han llenado de detalles que nada aportan al caso, las crónicas han vomitado titulares insultantes para cualquier lector/a que solo busque saber lo que pasó y los platós de televisión han dado asiento a familiares del asesino para que nos digan si era un monstruo o si no era capaz de matar a una gallina. No soy una periodista insensible pero no me interesa saber cómo fue violada Diana Quer, ni si había algo bajo sus uñas, ni que cara tienen la madre y el padre del asesino, ni las carreras que corrió en su afición al atletismo, ni si para la última Behobia que disputó había entrenado más o menos porque su marca había empeorado, ni si la hermana de la víctima se lleva bien o mal con su madre…. ¿A quien le importa todo esto?

El afán de contar lo que nadie ha contado, de hurgar en la vida de una familia de la que ya se ha dicho de todo durante este último año, de mostrar la vileza humana es lo que mueve a algunos grupos periodísticos a poner sobre la mesa datos que solo aportan morbo. ¿Qué atractivo puede despertar algo desagradable, cruel o prohibido?  Habrá que preguntárselo a quienes fomentan ese tipo de periodismo. Solo una sociedad enferma puede sentirse atraída por conocer los detalles de un asesinato, del asesino y de sus familiares. Enferma la sociedad y enferma la profesión.

Lo que si ha quedado claro después de tantos meses de incertidumbre es que después de haber escuchado que la joven asesinada era era problemática, su madre estaba loca y la familia era como la de “La guerra de los Rose”, hoy sabemos que fue asesinada por ser una mujer joven que caminaba a casa y que un hombre violento y machista consideró un cuerpo para usar y matar.

Tenemos un grave problema. Si te resistes ante un asesino como el que ahora tenemos delante, mueres. Si no lo haces, eres una fresca y te estas buscando que te violen como subyace en el pensamiento de tantas personas que aún no creen que los de “la manada” sean culpables. Sí, esta es una sociedad enferma.

 

 

3 comentarios sobre “Una sociedad enferma de carroña”

  1. Interesante e instructiva reflexión. Y aporto : ” Y si ya los medios dieran las cifras reales de asesinadas… Mejor dicho, si a los medios les importara esta Pandemia Machista desde el punto de vista humano, se preocuparían de contrastar todos la cifra de las arrebatadas. No lo hacen, por lo tanto esto y otras muchas cosas le importa una gran mierda ( Disculpen el lenguaje, producto de la rabia ) . Pues eso

  2. Bien marcado lo de los medios carroñeros, pero deberiais aplicaros tambien el cuento en deia puesto que no paro de leer noticias del asunto. Que si al chicle le reciben a gritos en las puertas de prision, que si le hacen pintadas en su casa…

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