Risketos

Sí, me gustan los risketos. Los como muy de vez en cuando pero me gustan. Son esos palitos pringosos de color naranja, unos snacks con los que yo me chupo los dedos. Parece que no es algo muy femenino eso de hacer ruido cuando comes una chuchería de esas, ni que se te queden los dedos naranjas y los rechupetees para limpiarlos. No, las mujeres no comemos así.

Al menos eso es lo que pensó la compañía de refrescos Pepsi, que había tenido la genial idea de crear unos snacks para que las mujeres “comamos de manera más femenina”. Eso es lo que confirmó su CEO, lo que hasta hace muy poco conocíamos como director. Directora en este caso, porque se trata de una mujer, Indra Nooyi.  Aseguraba que a nosotras no nos gusta masticar haciendo ruido, no nos chupamos los dedos generosamente y no nos gusta verter migas. Por contra tiene claro que “cuando ellos comen patatas chip se chupan los dedos con gran alegría, y cuando llegan el fondo de la bolsa vierten las migas en su boca porque no quieren perder ese sabor”.

Pues bien, la compañía  preparaba el lanzamiento de snacks diseñados y empaquetados pensando en la mujer. Para ello, la firma consideraba, entre otros factores, reducir el tamaño de los envoltorios de sus productos para que puedan llevarse en un bolso, si pueden ser consumidos en lugares determinados -como el coche- y hasta el color. El objetivo era evitar que sus productos manchen con abundancia los dedos de las consumidoras. Además, los snacks para mujeres ofrecerían un sabor más “completo” -incluso si no se comen las últimas migas- y serán menos crujientes para evitar hacer ruido al comerlos.

¿Alguien ve la necesidad de crear un nuevo producto al que, sin duda se le va a aplicar la famosa “tasa rosa”? Me refiero a ese sobreprecio que pagamos las mujeres por algunos productos por el mero hecho de estar envueltas en rosa, con el sello de “para mujeres” y que nos pueden llegar a suponer un gasto adicional de 1.300 euros al año. Cuchillas, de afeitar, cremas depilatorias, champús y un largo etcétera de productos a los que parece que vamos a sumar los snacks de toda la vida.

Durante años hemos consumido patatas fritas, gusanitos, risketos o lo que sea sin importarnos si crujen más o menos o si nos pringan los dedos. Y, seguramente, a quien sí le ha importado habrá sido por otros motivos alejados del ser mujer u hombre.

Afortunadamente, la fuerza de las redes sociales, los miles y miles de imágenes de mujeres comiendo snacks tal y como hace todo el mundo han obligado a la compañía a dar marcha atrás. De momento han aparcado el proyecto y han pedido disculpas por su idea. Era un mala iniciativa.

Yo seguiré pringándome los dedos al tiempo que disfruto de unos crujientes aperitivos sin género.

2 comentarios sobre “Risketos”

  1. Era una majadería supina. Bien retirado.
    Tan majadería como lo de las “portavozas”. Creo que es tema demasiado importante como andar con estas chorradas.

  2. Siempre me queda una duda. ¿y si realmente la campaña publicitaria les ha salido gratis? Lanzo un globo sonda, lo dibujo como si fuera real, provoco una marejada en las redes, lo hago viral y me lío a vender “risketos como loco …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *