Retomar

Después de la tragedia, después de que nos hayan intentado aterrorizar, después de que hayan querido convertir nuestra vida en un infierno, hay que retomar la vida.

Me contaba una periodista que vivió los últimos atentados en París que al día siguiente la gente sonreía por la calle. Lo hacían como mecanismo de defensa y como declaración de intenciones: no vais a cambiarnos la forma de vivir, no vais a robarnos nuestra alegría.

Se hace difícil sonreír después de la muerte injusta y terrible de 14 personas a manos de un grupo de desalmados cuyas intenciones no alcanzamos a comprender, pero vamos a intentarlo con todas nuestras fuerzas.

Sonreír y retomar la vida. Qué nadie pueda con nosotros/as.

Vamos a disfrutar de nuestros últimos días de vacaciones, de las fiestas, de las maravillas que nos ofrece el día a día. Sin miedo. Con ganas. Recordando y apoyando a las víctimas pero sin dejar que los terroristas arruinen más vidas.

Una semanita más y volvemos a mirar la vida con ojos de #VeteranaB

Las imágenes del horror

Interrumpo las vacaciones de las que este blog disfrutaba hasta que el horror se ha vuelto a adueñar de nuestras calles, en este caso de las de Barcelona. París, Irak, Londres, Afganistan, Bruselas, Madrid, Pakistan…. que más da. El lugar es lo de menos. El horror que generan los terroristas es lo que nos importa. Aquí o allá.

En cuanto se ha producido el ataque, las redes sociales se han llenado de imágenes y vídeos de una enorme crudeza. Esas imágenes están dando la vuelta al mundo. Hay quien opina que es necesario mostrar las consecuencias brutales de atentados como el de hoy. Yo opino lo contrario. Hay que informar, sí, dar detalles, también, pero no es imprescindible mostrar muertos, sangre, desolación. Precisamente porque eso es lo que quieren los terroristas. Extender el pánico, el dolor, socializarlo, trasladarnos miedo. Esos grupos ya tienen una enorme capacidad y un gran manejo de las redes sociales para enseñarnos lo que quieren que veamos. No les hagamos el caldo gordo.

Hay varios motivos por los que apoyo la petición de la policía de que no enviemos ni reenviemos las imágenes del horror.

Lo primero que tenemos que hacer antes de colgar imágenes en la red es preguntarnos si realmente aportan algo o si circulan por mero morbo. El solo hecho de recibir en tu móvil un vídeo del atentado no te obliga a difundirlo. Piensa en las sensibilidades que se pueden herir.

Difundir imágenes obtenidas en cualquier lugar y en las que pueden aparecer policías en plena investigación puede hacer que entorpezcamos la investigación. Si grabamos y hacemos públicas imágenes de agentes en un determinado lugar o tomando posiciones podemos alertar a los terroristas y darles una información que sin duda no merecen.

No es raro que en situaciones como la vivida hoy alguien cuele imágenes antiguas e incluso sucedidas en otros lugares. Hay un tremendo afán de contar “yo estuve allí” aunque no haya sido así. Dar datos que no han sido confirmados y hacernos eco de bulos no hace sino aumentar el miedo.

Hay imágenes en las que aparecen personas heridas e incluso algún fallecido. Imagínate que te enteras de la muerte de un ser querido porque alguien lo ha contado en las redes sociales o ha publicado una grabación en la que se ven rostros o indumentarias fáciles de identificar. Deja que sean los especialistas quienes den esa información a los familiares.

La difusión masiva de imágenes de los atentados aumenta la sensación de caos. Elevamos el nivel de pánico sin pensar en las consecuencias.

Que esas cadenas de imágenes que se crean en la red acaben en tí.

 

 

 

 

 

 

 

La Virgen de la Cueva

Si nos ponemos a hacer repaso mental de la cantidad de veces que hablamos del tiempo en nuestro día a día puede que ni nos sorprendamos. Somos conscientes de que estamos mirando casi continuamente la previsión que hacen las distintas aplicaciones sobre meteorología que llevamos en nuestros teléfonos móviles. También de que pensamos “¿cuándo saldrá el sol?” a cada rato y de que hablamos con nuestras compañeras, amigos y familiares del tiempo muchas veces al día.

El domingo me sorprendí preguntando a una amiga que acaba de volver de sus vacaciones al sol sobre cómo era eso de levantarse de la cama y saber que ahí fuera luce el astro rey. Todos los días. No te das cuenta de lo mucho que le echas de menos hasta que llega un verano como este y te lo recuerda.

Esto del tiempo da para muchas conversaciones y alguna que otra discusión. Que si nunca ha habido un verano tan malo como este, que si el verano del 83 fue calcado a este y mira lo que pasó, etc, etc, etc.

En estas ocasiones yo recurro siempre a Margarita Martín, la delegada de AEMET en el País Vasco, para que me ponga los puntos sobre las íes. Tiene cualquier dato que le pidas así que ahí van los de este mes de julio que acaba de despedirse.

.. Durante el mes de julio hemos tenido 147 horas de sol, solo una hora más de las que tuvimos el año pasado en la misma fecha.

.. En el Observatorio de Igeldo se tienen registros de los últimos 85 años. Este julio se ha situado como el duodécimo menos soleado de esa serie.

.. En el Observatorio de Bilbao, los registros datan de hace 71 años. Julio del 2017 ha sido el octavo menos soleado.

.. Como curiosidad, julio de 1983, el año fatídico de las inundaciones, solo registró 93 horas de sol.

.. Julio 2017 ha sido un mes cálido que ha estado incluso ocho décimas por encima de la media. Sucede esto por los días de intenso calor que vivimos los días 4 y 5, 17 y 18 de este mes.

.. Hemos tenido muy pocas precipitaciones pese a que tengamos una sensación contraria. Ha llovido unos 30 litros menos por metro cuadrado de lo “habitual” por aquí.

.. ¿Qué pasará en agosto? Tatatachán…….. pues que será igual al mes anterior. El anticiclón de las Azores está estático y por lo tanto la situación será la misma. Por lo menos en los próximos diez días seguiremos como estos últimos. Además, la canícula, periodo veraniego de máximo calor, va del 25 de julio al 10 de agosto con lo que no la sufriremos.

La Virgen de la Cueva ha de ser nuestra nueva patrona. Se lo está ganando a pulso.

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La testosterona de Ross

A las mil y una razones por las que en algunas empresas no se contratan mujeres, el rapero Rick Ross ha añadido una más:  “me terminaría follando a una rapera”. Y se queda tan fresco.

En su sello, Maybach Music Group, no se ficha a mujeres. Rick Ross,  conocido últimamente sobre todo por ‘Purple Lamborghini’, su colaboración con Skrillex para la taquillera ‘Escuadrón suicida’, que acumula más de 130 millones de reproducciones en Spotify y que además suma cerca de 20 millones de seguidores en las redes sociales, no quiere tener mujeres a su alrededor porque “jodería el negocio”. Y añade:  “Tengo que ser honesto, si la rapera está buena, y me gasto un montón de pasta en sus sesiones de fotos, por lo menos un par de veces me la tengo que follar”. Es decir, no esta comprando su fuerza de trabajo sino que está comprando un cuerpo con el que hacer lo que le de la real gana, que para eso le paga.

No es la primera vez que esta “estrella” habla en esos términos. En 2013 ya recibió críticas por la publicación de una canción ‘U.O.E.N.O’, que incluía la frase “mete éxtasis en en su champán, y que ni se entere, me la llevo a casa y me la disfruto, y que ni se entere”. Cerca de 1.300 personas llegaron a firmar una campaña de Change para que Ross se disculpara por “glorificar la violación”, algo que Ross hizo a su manera, explicando que se trataba de un “malentendido” porque la canción no menciona la palabra “violación”.

Lo que asusta de todo esto, además de que en 2017 haya personajes que no han conseguido salir de las cavernas, son esos más de 20 millones de seguidores que veneran a un individuo que no contrata a mujeres porque no tiene otra opción que utilizarlas como instrumentos sexuales.

Por desgracia habrá quien le ria la “gracia”.

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Rubén Castro

La sentencia absolutoria del caso Rubén Castro ha llenado las redes sociales de mensajes violentos hacia aquellas personas que en algún momento y en uno u otro medio hablamos de este asunto cuando salió a la luz. Se ha deseado la muerte de quienes presuntamente injuriamos al futbolista, se nos ha pedido que rectifiquemos lo dicho y pidamos perdón. A mi no me costaría hacerlo, pero no voy a pedírselo a quienes acompañaban al futbolista de campo en campo al grito de “Rubén Castro alé, Rubén Castro alé, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien”, que fue de lo que la mayoría de los medios hablamos.  Ni a ellos ni a los dirigentes de un club que hizo oídos sordos a esos cánticos.

En aquel momento nadie clamó por el honor de la pareja del futbolista. No le concedieron la presunción de inocencia que sí le concedieron al jugador. El fútbol es así, hace ídolos  a los que no se les critica ni por ser denunciados por agresión, ni por estafar, ni por evadir impuestos ni por nada de nada. Pero a ella se le podían dedicar palabras como “puta” y defender que si la agredió, lo hizo bien.

Si efectivamente hay que reparar el daño moral que se haya causado al deportista, se le repara sin problemas. Pero que las varas de medir sean siempre las mismas durante todo el proceso.

A quien le ha caído la del pulpo en este asunto ha sido a Karlos Argiñano. Sus palabras fueron estas: “El otro día, en un partido de fútbol, algún futbolista del Betis que ha debido tener un comportamiento violento con su pareja… Y los aficionados aplaudiendo, vitoreando al maltratador. Me parece, me parece terrible. El fútbol hay días que me enerva, o sea, la violencia que se crea a veces en los campos de fútbol. Yo pienso en los niños y he ido siempre con ellos al fútbol y no sé si ahora iría. Hay mucha violencia, mucha, desproporcionada. Una cosa es que en el fútbol puedas gritar o desahogarte y otra cosa es que vitoreemos al maltratador, por favor. Y que los árbitros no tomen medidas…”.

Argiñano puso voz a los que muchas personas pensamos en aquel momento. Que le falto añadir la palabra “presunto” a la de maltratador, sí. Criticó la violencia que se genera en los campos de fútbol y, pese a quien pese, no le falta razón. Es uno de los problemas más graves que tiene hoy este deporte.

La sentencia relata que “no ha quedado acreditado que el Sr. Castro Martín hubiere aprovechado la importante dependencia emocional y económica que hubiere presentado” su expareja “y hubiere ejercido, de forma frecuente y reiterada en el tiempo, actos de violencia física y verbal sobre la misma, vejándola en privado con palabras tales como puta, guarra, estás sucia, achacándole a menudo que estaba con otros hombres”. Además, la sentencia recoge el informe forense de la Unidad de Valoración Integral de Violencia de Género de noviembre de 2013, que concluyó que “ambos mostraron una marcada dependencia emocional del otro, que se dio una situación de conflictos emocionales no manejados adecuadamente por ninguno de ellos“.

Las interpretaciones de las decisiones judiciales son libres pero si en el escrito pone ABSUELVO, es absuelvo, aunque la justicia siga investigando por otro motivo a Rubén Castro. El canario podría volver a ser juzgado por haber incumplido la medida de alejamiento que pesaba sobre él y con respecto a su ex pareja en un momento en el que los dos estaban en la playa.

Fiemonos de la justicia. Cuando nos gusta y cuando no.