El éxito de BEGIRA

 

Cuando a la ciudadanía se le dota de herramientas para participar en la vida social, política, cultural, económica, etc, las utiliza. Y cuando lo que se le facilita es que mire a su alrededor con ojos críticos, lo hace.

Esto es lo que ha quedado demostrado con el uso que estamos haciendo de la aplicación para móviles puesta en marcha por el Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde, BEGIRA.

Desde hace un mes, esta app permite enviar quejas por informaciones o anuncios sexistas a Emakunde. Las recibe, las analiza y las transmite al medio de comunicación o agencia de publicidad correspondiente con recomendaciones para evitar estas prácticas. Son indicaciones basadas en el Código Deontológico y de Autorregulación, al que están adheridos la gran mayoría de los medios y agencias de Euskadi.

 

Hasta ahora Emakunde recibía este tipo de quejas por teléfono, correo electrónico y redes sociales, pero ahora esta nueva aplicación da opción de hacerlo “en cualquier lugar y horario”.

El resultado no puede ser más positivo. Si durante todo el año pasado, Emakunde recibió 56 quejas por comunicación sexista, en el mes que BEGIRA lleva funcionando ha recibido 90. 56 en un año frente a 90 en un mes. Queda claro que ha sido una buena idea ponerla en marcha.

Aunque también algunos hombres han presentado denuncias a través de Begira son mayoritariamente mujeres las que han enviado ejemplos de publicidad y comunicaciones sexistas. Mujeres de entre 20 y 30 años con estudios universitarios. Ese es el perfil de denunciante que, por cierto, es informada de las gestiones llevadas a cabo tras recibir su queja.

Parece que el objetivo de la aplicación se está cumpliendo. Hay una mayor concienciación sobre este tema, tenemos una actitud más crítica y avanzamos hacia la autorregulación de medios de comunicación y agencias.

Cuando alguien se ha sensibilizado con este tema, no tiene vuelta atrás. Aprendemos a mirar la vida de otra manera.