Global Running Day

global

Sí, los y las corredoras también tenemos nuestro “día de”. Los hay de todos los gustos y colores, no hay objeto, accidente geográfico o movimiento que no tenga su día de reivindicación y visibilización. Nosotros no íbamos a ser menos y tenemos nuestro “Global Running Day”. Se celebra hoy miércoles 7 de junio, es la segunda edición y se pretende que los y las runners de todo el mundo se unan para compartir una afición común: correr. El objetivo último es inspirar a otras personas a ponerse en marcha.

Todas las asociaciones de atletismo y la IAAF apoyan este día que, en la edición inaugural de 2016 consiguió unos datos espectaculares . Alrededor de 2,5 millones de personas de 177 países, incluyendo unos 700.000 niños, recorrieron unos 9,2 millones de millas (15 millones de kilómetros) en el primer “Global Running Day”. Para esta edición, los objetivos son incluso más ambiciosos: recorrer 10 millones de millas, que abarque a todos los países y territorios y que se sumen un millón de niños y niñas.
Precisamente la Carrera del Millón de Niños (Million Kid Run) será el centro de atención del “Global Running Day”. El objetivo de esta carrera es que los niños practiquen el “running” como forma de ponerse en movimiento y mantenerse sanos. La participación es muy sencilla y puede abarcar desde una vuelta a la manzana hasta carreras de mayor distancia.

Muchos atletas de élite apoyan la iniciativa, incluyendo el ocho veces campeón olímpico y hombre más rápido del mundo, el jamaicano Usain Bolt. “Estoy feliz de apoyar el Global Running Day y animo a todos los jóvenes del mundo a que corran el próximo 7 de junio“, ha dicho Bolt.

Para participar debes entrar en la página web de Global Running Day, rellenar el cuestionario y la distancia que vas a recorrer y contar la motivación que te lleva a ello. Igualmente puedes apoyar la iniciativa utilizando el hashtag #GlobalRunningDay.

¡Hoy puede ser un buen día para ponerse en marcha!

www.begoberistain.com

Sinergias

runnea

Estamos en tiempo de sinergias. No queda otra. La palabrita no significa otra cosa que la unión de varias fuerzas y causas para lograr una mayor efectividad del mensaje. Por fin hemos entendido que lo productivo, lo que suma, es la colaboración y el compartir conocimiento.

Así que yo establezco mis propias sinergias y comienzo a colaborar con la página RUNNEA, una web para personas que corren y para todas aquellas que en algún momento lo han pensado aunque aún no hayan dado el primer paso.

Haré varias entradas cada mes y hablaré siempre de cosas que pasan cuando corres. Como siempre, con lenguaje sencillo, fácil, ameno. Con la intención de que el mayor número posible de personas se sientan identificadas.

El primero de los post ha servido para “vender” mi libro. Por si alguien aún no sabe de que va, pinchad  aquí y lo tenéis.

Espero que de blog a blog sigáis encontrando temas que os interesen.

www.begoberistain.com 

Que las excusas no te alcancen

correr

Tenia que llegar. Si todo tiene un “día mundial”, el running no podía ser menos. Se celebró ayer, pero a veces se me acumulan los temas y hay que elegir un tema entre varios para traer al blog.

No, claro, el “Día Mundial del Running” o “Global RunningDay” no va a quedarse sin su comentario, menos en un blog en el que el correr es parte fundamental de la vida de quien lo escribe.

Se que cansan los “días de”, pero a mi me gustan. No los entiendo como un celebrar por celebrar sino que los veo como una oportunidad de visibilizar asuntos, de llamar la atención, de recordar o de decir “aquí estamos para que nos escuches”.

No es nuevo el día del running. Los americanos llevan celebrándolo desde el 2009 con dos objetivos: compartir y celebrar la pasión por este deporte e inspirar a quienes no corren para que comiencen a hacerlo. Este año estaba destinado a los niños y niñas y se presentaba como “una oportunidad para que todas las edades comprueben que correr es un deporte que realmente mejora la vida”. Quienes corremos sabemos que así es, que hay un antes y un después del momento en el que decides calzarte unas zapatillas y salir corriendo.

Dos millones y medio de personas salen al menos dos veces por semana a correr en España. Se venden más de tres millones de zapatillas al año, hay más de 3.000 carreras en todo el país, lo que supone un 50% más que hace ocho años y el running representa el 14% del total de las ventas del material deportivo.

Correr no es un deporte de jóvenes. No al menos en la larga distancia. No hay más que ver la edad media de quienes competimos en carreras populares para comprobar que la edad media de los y las corredoras ronda los 40 años. De ahí, hacia arriba. La edad media para empezar a practicar este deporte se sitúa entre los 32 y los 35 años.

Yo no le veo más que ventajas a esto del correr:

– Mejora tu salud, tu aspecto físico y tu autoestima.

– Con fuerza de voluntad, constancia y disciplina consigues superar metas que ni hubieses imaginado y son esas actitudes que puedes aplicar a todos los ámbitos de tu vida.

– Amplías tu círculo social.

– Viajas de carrera en carrera a ciudades y lugares que no habías pensado conocer.

– Entrenando bien, sin volverte un obseso de esto, puedes estar muchos años disfrutando de tu hobby.

– A mí, sobre todo, me hace feliz.

Así que aunque muchos vean en esto una burbuja o una moda que pasará, yo os invito a probéis. Haciéndolo con cabeza, esto se disfruta mucho.

Hay una frase que a mi me motiva especialmente. Se la leí a Imanol Loizaga, mi entrenador. Es muy sencilla y muy gráfica a la vez: “que las excusas no te alcancen”. Pues eso.

Los entrenadores

mendirun

Han pasado ya tres semanas desde que comenzó este 2016. Según el investigador que ha creado la fórmula matemática para determinar que el tercer lunes de enero es el “blue monday”, o lunes más triste de año, hemos tenido ya tiempo suficiente para comprobar si nuestros propósitos para este año llevan camino de cumplirse o no.

Entre los muchos y muy variados propósitos que escuché con el arranque del año ocupaba un puesto muy alto en el ranking el empezar a correr. Unos se lo proponían como método para perder unos kilitos, otras por ponerse en marcha y darle una tregua al sofá. Hay quien simplemente quiere hacer “footing salud”, que está muy bien, y quien pretende comenzar a competir e ir mejorando marcas, que también esta muy bien.

Yo no doy consejos de entrenamiento por una razón muy simple: no soy entrenadora. Cuando alguien me pregunta algo sobre correr yo cuento mi experiencia, pero dejó claro que yo aprendo de esto cada día y de quienes se han preparado profesionalmente para ello.

Sabemos muy bien que todos llevamos un entrenador dentro, no hace falta más que echar una mirada al fútbol, pero lo cierto es que nadie como un zapatero para arreglarte los zapatos.

Cuento esto porque de la misma manera que muchos me dijeron que en 2016 se ponían a correr, he escuchado ya a otros tantos decir que lo han intentado pero que no, que les ha empezado a doler esto y lo otro y que lo dejan. Seguro que es cierto en la mayoría de los casos, pero es importante saber porqué alguien no puede correr “porque le va mal”. Y me da la sensación de que un buen número de ellos/as podrían seguir, pero necesitan el asesoramiento de un entrenador.

Los tres pilares en los que se basa el éxito o el fracaso del correr son el entrenamiento, la alimentación y el descanso. Empezar con mucha furia  entrenando todos los días todo lo que podamos y no descansar, puede llevarnos a sobrecargar el cuerpo y a lesionarnos. Comer todo lo que queramos, sea lo que sea, porque ya lo vamos a quemar en el entrenamiento es otro de los errores. Según lo que comamos tendremos más energía o menos. El momento en el que comemos también es importante. Ponerse morado y salir a quemar lo ingerido no es buen plan. Acabaremos con el estómago revuelto y con un ardor que nos quitara las ganas de volver a salir.

Y como estos ejemplos, cientos. Yo esto lo he aprendido a lo largo de los años y no por prueba/error. Lo he aprendido de los profesionales. De Alfonso Vega, quien me ha llevado a mejorar mi técnica y mis marcas, y de Imanol Loizaga con quien estoy preparando la Maratón de París. Los dos son grandes entrenadores, serios, volcados con sus atletas y grandes deportistas. Alfonso anda ahora liado con muchas cosas, la preparación de un Ironman, oposiciones y, lo más importante, aprendiendo a cuidar un bebé con lo que eso implica.  Por primera vez preparó una maratón con Imanol. Son estilos diferentes pero ambos marcados por la experiencia y, sobre todo, por personalizar los entrenamientos.

Los planes generales que podemos encontrar en las revistas no sirven para todo el mundo. Cada uno tenemos unas circunstancias vitales, un trabajo con un horario concreto, o no, una familia, un…. Por eso necesitamos, si queremos que correr se convierta en parte de nuestra vida, que nos hagan un plan a medida y que quienes nos entrenen sepan cada día lo que hacemos y como nos sentimos. Y que si un día no podemos entrenar, nos adapte el resto de la semana equilibrando las sesiones.

Hacerse un plan propio en modo autodidacta y mirando lo que hacen los demás o las indicaciones de las revistas, va a llevar al fracaso a un altísimo porcentaje de corredores. Y lo que es peor, a la lesión, la frustración y el abandono.

¿Cuánto me cuesta eso? porque debe de salir supercaro, piensa la mayoría. Pues depende de lo que consideres caro y de la importancia que le des a tu propósito de correr. No sirve de nada que te compres unas zapatillas de 180 € porque te han dicho que son muy buenas si después nadie te dice lo que tienes que hacer y cómo. Por aproximadamente 50 euros/mes tienes atención personalizada todos los días. En el caso de Imanol Loizaga además, con un compromiso con la salud que hace que te financie tu primera prueba de esfuerzo, fundamental para saber cómo estas físicamente antes de empezar.

Total, que quienes hayáis empezado a correr y estéis a punto de tirar la toalla porque esto no es tan fácil como parecía, le deis una vuelta a poneros en manos de un profesional que os va a ayudar a lograr vuestros objetivos.

Correr es un placer pero hay que hacerlo con cabeza para que no se convierta en un sufrimiento. Ya que has empezado, no lo dejes. Hay miles de kilómetros que recorrer y de experiencias que disfrutar a golpe de zapatilla.

Echale un vistazo a  www.imanoloizaga.com

 

Punto y seguido

running

Los abrazos del running. 

Como se acerca el fin de año vamos haciendo balance de algunas de las cosas que hemos hecho y hemos vivido. Ayer cerré el 2015 en lo que a carreras se refiere y los datos con los que me he encontrado al analizarlo me han sorprendido a mí misma. Muchas carreras, tres maratones incluidas, que me han hecho recorrer la friolera de 2.449 kilómetros durante 261 horas. Esto para quienes les gusten los datos. Y como curiosidad, en todo ese trabajo he quemado 174.706 calorías.

De aquí al siguiente periodo de entrenamiento, que empezará el 4 de enero, descanso activo para reposar cuerpo y mente. Descanso activo significa andar, trotar un poco y nadar. De vez en cuando hay que dejar de correr para volver con chispa. El 2016 se presenta cargado de retos así que hay que ir preparándose.

Este fin de semana ha comenzado a publicarse con el diario DEIA, un suplemento bimensual que firma la genial Leire Gondra. Es atrevido, rompedor, moderno, vanguardista y bueno, muy bueno. Leire me pidió que le escribiese para este primer número un artículo contando porqué corro, como empecé y todas esas cosas. Ha publicado una fantástica doble página sobre el correr y las mujeres. Esto es lo que yo le he contado:

“Empecé en esto del correr por aburrimiento. No me lo había planteado nunca pero una mañana, harta de hacer largos en la piscina, dije que colgaba el gorro y las gafas, me calzaba las zapas y echaba a correr. Cometí todos los fallos que pueden cometer los principiantes. Me puse unas zapatillas que pesaban una tonelada, unas de esas que salieron al mercado con la premisa publicitaria de elevarte el trasero y de ejercitarte los músculos mucho y muy rápido.

Nada de empezar andando y corriendo; yo corriendo desde el principio. Sufría sí, pero los beneficios de correr los empecé a notar tan pronto que me enganché a salir casi todos los días. Me sentía ligera, notaba que cada vez iba un poco más lejos y que mi cuerpo cambiaba al tiempo que subía mi autoestima y la de quienes salían conmigo.

Es cierto que no empezaba de cero, que la natación había hecho su trabajo y que las caminatas kilométricas previas al correr me ponían las cosas más fáciles. Pero sin fuerza de voluntad esto no habría resultado. Decía Einstein que no hay motor más potente en la vida que la fuerza de voluntad, y de eso sabía mucho el científico.

En nada me inscribí en una carrera. ¡Vaya locura!. Sin pensarlo mucho me apunté a una milla, una carrera explosiva y de velocidad. Mis pesadas zapas y yo. Claro que llegué la última. Era como una tortuga entre gacelas, pero me sirvió para saber lo que se siente al cruzar una meta. Es una de esas sensaciones que todas debemos experimentar al menos una vez en la vida. Lo cierto es que si pruebas, repites. Te llenas de endorfinas. A tope de power.

Desde entonces no he parado y he animado a muchas otras personas a correr. Algunas siguen, otras decidieron que no era lo suyo e incluso hay quien se lo sigue pensando. Nunca es tarde. Empieces cuando empieces notarás los beneficios.

Correr te hace sentirte libre, te ayuda a encontrarte contigo misma porque sois tu, tu cabeza y el asfalto por delante. Te empodera y te sientes capaz de todo. Nada se te pone por delante porque el sufrimiento de cada día en la carretera te prepara para lo que venga. Tu mente se abre, empatizas con los males ajenos, te alegras de los éxitos de otros corredores y te duelen sus malas carreras. Correr te hace mejor persona, aunque suene pretencioso.

Hay a quien no le gustamos, quien cree que nos sentimos superiores porque corremos. No, solo nos sentimos felices. Estamos aquí para quedarnos y para animar a la gente a dejar el sofá, calzarse unas zapatillas y salir a encontrarse. ¿Qué se puede hacer eso de otras maneras?. ¡Seguro!. Pero esta es la que yo conozco y a mí me gusta.

Paso muchas horas de mi vida corriendo. Invito a quien quiera a acompañarme. No todo el mundo va a querer preparar maratones, pero a poco que se lo propongan se sentirán cómodos en otras distancias.
Empezar por los cacos (caminar/correr) y en nada estaréis echando kilómetros. ¡Nos vemos por las calles!”.