La diferencia

Fijaros bien en el cartel anunciador de ese torneo de padel organizado por el Ayuntamiento de Villa de Siles, concretamente por su concejalia de deportes.

Lo que os pido es casi como jugar a las diferencias. ¿Qué pone en la parte derecha del cartel anunciador del encuentro y que pone en la izquierda?

Masculino: Campeones: 400 euros. Subcampeones: 200.

Femenino: Campeonas: 300 euros. Subcampeonas, 100.

Quien ha hecho pública esta denuncia que yo recojo ha llamado al ayuntamiento para mostrar su disconformidad con esta discriminación. 100 euros menos de premio para ellas que para ellos. La respuesta ha sido que como son menos las participantes femeninas, les dedican menos dinero a sus premios. Absolutamente injusto.

El torneo de marras se celebra los días 29 y 30 de julio. Como la denunciante, yo también invito a no participar en pruebas deportivas que caigan en tan flagrantes diferencias. Entre otras cosas porque ni siquiera es legal, atendiendo a la Ley de Igualdad, que haya tales discriminaciones.

Seguimos trabajando por la igualdad, también desde el deporte.

www.begoberistain.com

 

Clasificación femenina

El fin de semana suelo dedicarlo, como tantas otras personas, a entrenar un poco más duro que de lunes a viernes y a competir. El domingo es el día en el que las redes sociales se llenan de imágenes de hombres y mujeres que cuentan cómo les ha ido en esta o aquella prueba.

Me gusta ver esas fotos, seguir a deportistas y ver resultados. Me gusta también ver que las redes sociales sirven para algo más que mostrar nuestros logros. Sirven además para denunciar.

El deporte, el running en mi caso, sirve no solo para hacernos sentir bien física y emocionalmente sino que tiene un potencial enorme como medio para trabajar, entre otras muchas cosas, por la igualdad. Parece difícil esto pero lo cierto es que aún hay muchas pruebas con reglamentos hechos sin perspectiva de género alguna.

Me he encontrado en las redes con la denuncia de una gran corredora y ciclista, Zuriñe Frutos. Es una de las habituales en las pruebas de montaña especialmente y es muy frecuente verla subida a los cajones, es decir, es de las que gana.

Denunciaba Zuriñe que el pasado sábado en una de las pruebas que disputó, la edición inaugural de la Otoi Igoera, una cronoescalada mtb, consiguió la primera posición pero se quedó sin premio. Suena raro ¿verdad? El asunto es que la organización había establecido premio para los/as diez primeras clasificadas pero no había contemplado la diferencia de sexos.

A nadie se le escapa que, en general, los tiempos de las mujeres son superiores a los de los hombres. De ahí que se establezcan categorías masculinas y femeninas de forma diferenciada. No se les exige menos a ellas para ganar; simplemente la naturaleza física de unos y de otras es diferente y las marcas, también.

Como no se habían establecido categorías solo lograron premio los diez primeros, todo hombres. Las mujeres, aún llegando en primera posición de su género, se quedaron sin premio.

El enfado de Zuriñe, que no había reparado en ese detalle al inscribirse, fue mayúsculo. Asegura que mientras sigan sin contemplarse las diferencias entre hombres y mujeres no volverá a disputar esta prueba.

Lo lógico hubiera sido establecer cinco premios para ellos y otros cinco para ellas. Y todo el mundo contento.

Habrá quien lea esto y piense que si queremos igualdad, ahí la tenemos. Premiar la clasificación absoluta sin tener en cuenta las diferencias físicas. Sin embargo, no hay discusión en este asunto. Los hombres , insisto en que en general, tienen una mayor capacidad física. De ahí que en cualquier prueba se establezcan categorías masculinas y femeninas.

Ahí queda  la denuncia del fin de semana y el trabajo que por la igualdad se puede hacer desde el deporte.

Se podrían contar otros muchos casos, como el de alguna carrera que desapareció con la crisis y que ahora se ha retomado permitiendo solo la participación de hombres porque quieren iniciarla con pocas plazas y consideran que ellas no van a llegar al nivel que ellos estiman óptimo.

Hay que seguir denunciando estas cosas. La presencia de las mujeres en el mundo del deporte se incrementará cuanto más visibles seamos en cualquiera de las disciplinas.

Por cierto, enhorabuena a las mujeres de baloncesto femenino de la selección española que ayer se hicieron con el triunfo en la Eurocopa. Y enhorabuena también a quienes retransmitieron el partido tanto por televisión como por radio. Así, contando y dando a los logros el valor que merecen, colocaremos a las mujeres en el lugar que les corresponde en el deporte.

Mujeres que corren

mujeres

Esta ha sido una semana especial para Cristina Mitre, una de las personas que a más mujeres ha puesto a correr en este país. Ella, entre otras muchas cosas, es la autora del libro “Mujeres que corren”, una obra que ha pasado de mano en mano entre las chicas que en algún momento decidieron que querían correr y entre aquellas que aún no se lo habían planteado pero que lo han querido leer y han terminado por calzarse las zapas.

A Cristina le conocí a través de la radio. Andaba ella con las primeras convocatorias de las quedadas de #mujeresquecorren y yo le entrevisté en un espacio deportivo que compartía con Iker Martín. En mi vida había yo pensado en ponerme a correr maratones y a subir montañas, pero aquel espacio y la entrevista con Cristina dirigió mis pasos. Muchas veces me ha pedido el Campeón de España de Maratón en categoría de veteranos, Imanol Loizaga, que le cuente cómo empecé a correr así que hoy se lo cuento a él y a todos.

Iker Martín, autor del blog “Correr no es de cobardes”, me propuso demostrar que alguien que no había corrido nunca podía llegar, con entrenamiento y disciplina, a correr media maratón. Proponía que buscásemos a alguien que quisiera asumir ese reto y, por no ir muy lejos, le dije que yo me prestaba al experimento. Empecé a entrenar, a conocer a otros corredores/as, me topé con la fuerza de Cristina y todo fue rodado. Era septiembre del 2012 entonces y hoy, tres años después, he corrido más de 40 carreras, incluidas 3 maratones, 10 medias, varias carreras de montaña y hasta un triatlón supersprint. Ahora estoy preparando la que será mi cuarta maratón, la de Valencia. No lo hago sola, porque los entrenamientos de Alfonso Vega y el acompañamiento de los Runners Colgados hacen lo suyo.

Decía que esta semana es especial para la Mitre porque ha presentado su libro, “Mujeres que corren” en portugués. Motivos profesionales le llevaron a trasladarse a vivir a Lisboa y allí también puso en marcha el movimiento, Mulheres que correm. Son ya varias ediciones del libro las que se han publicado y va camino de convertirse en un manual sobre el correr que va a pasar de madres a hijas y va a seguir poniendo en el asfalto a miles de chicas que se van a sentir poderosas solo con atarse las zapatillas. Yo estoy orgullosa de mi colaboración en ese libro; un par de páginas contando porqué corro. Aún no había corrido mi primera media maratón cuando escribí aquello y estoy segura de que contarlo, fue un empujón importante para seguir.

Han surgido más movimientos destinados a poner a la gente en marcha. Otro de los que me parecen importantes es “Corriendo desde Zero”, creado por Lurdes Alvarez y Rafa Hervás. Ambos han conseguido que hombres y mujeres de todas las edades se hayan decidido a cruzar un arco de meta. No solo es un proyecto de salud física sino que consiguen con sus acciones un bienestar emocional y una fortaleza mental que, en la mayoría de los casos, ni se habían imaginado. Y esto sin hablar de las relaciones sociales que han creado, lazos que se han unido a golpe de zancada y que se convierten en sólidas amistades.

Con Cristina Mitre volveré a encontrarme en Valencia el 15 de noviembre. En nada saldrá su segundo libro y no dudo de que será un éxito tan grande como el primero. Somos #mujeresquecorren, y eso marca.

 

Escribir a tontas y a locas

santurce

Correr esta de moda, innegable, y como moda que es, los medios nos lanzamos a aprovechar el tirón y hacer todo tipo de reportajes, entrevistas o informaciones relacionadas con el tema.

No se si os ha pasado a vosotros/as o no, pero yo, a veces, noto cierta animadversión hacia los corredores. Que si somos unos yonkis, que si padecemos “runorexia”, que si salimos hasta debajo de las piedras, que si nos va mucho el postureo, es decir, chulearnos en las redes sociales de lo que hacemos, etc, etc, etc.

Mi compañero Javier Vizcaíno me hacia llegar anoche un artículo publicado en eldiario.es en el que se enumeraban 10 argumentos en contra del running. Perpleja me quedé al leerlo porque simplemente es un corta-pega de textos cogidos de aquí y de allá que sería capaz de desmontar cualquier aficionado. O simplemente asegurar que, en muchas cosas de las que escriben, tienen razón, pero que si quitas la palabra “correr” y la sustituyes por cualquier otro deporte, el artículo serviría igual. Practicar deporte es algo muy sano pero no exento de riesgos. El running y cualquier otro.

Vamos por partes.

Dice que los runners son unos yonkis. Así, tal cual. Asegura que correr genera todo tipo de alcaloides similares a los derivados del cannabis y que son los responsables de la “euforia” y bienestar psicológico que experimentan los corredores. Les recomiendo que lean al psicólogo Miguel Morilla, por ejemplo, en su tesis sobre ejercicio físico y bienestar psíquico. Asegura, y no solo él, que practicar cualquier deporte está relacionado con la disminución de la depresión, y que la intensidad del ejercicio no está relacionado con cambios en esa enfermedad, es decir, que a poco ejercicio que hagamos obtendremos ese beneficio. Las endorfinas que se generan al correr se generan en la práctica de otras disciplinas, así que no solo quienes corren sienten que su vida es más plena al hacerlo sino que todos los deportistas lo perciben así.

Se citan en el artículo diversas lesiones que puedes padecer si corres. Los enunciados son como para echarse a temblar. Los plantean así:

.. Puedes fastidiarte los tendones.

.. Puedes romperte los ligamentos.

.. Puedes machacarte la zona lumbar de la columna vertebral.

.. Puedes tener todo tipo de lesiones musculares.

.. Puedes padecer espantosos dolores de rodilla.

.. Puedes ver las estrellas al pisar el suelo.

.. Puede llevarte a la incontinencia urinaria.

.. Puedes morir de muerte súbita.

.. Puedes tener roturas de huesos.

Vale, de acuerdo, todas esas cosas pueden pasarte corriendo. Y jugando al fútbol, al baloncesto, al golf, lanzando jabalina o practicando el tenis por poner algunos ejemplos. O andando por la calle.

Yo se algo de correr y algo de baloncesto porque estoy rodeada de jugadores de ese deporte además de por haberlo practicado. Las lesiones en uno y otro deporte no son las mismas, pero todo lo que enumera quien escribe ese texto nos puede pasar, y nos pasa a veces, a unos y a otros.

Podría ahora buscar informes de especialistas en deporte hablando de cada uno de los puntos que se enumeran en el artículo, pero no es esa la intención de este post. La única intención es denunciar la escasa calidad de algunos artículos que escriben en muchas ocasiones personas que poco saben del tema que les ha tocado para ese número y que se lanzan a escribir sin tener en cuenta que muchas personas lo van a tomar como referencia cierta. Porque si de algo tenemos que ser conscientes los periodistas es de que nuestra palabras son tomadas como referente por quienes nos leen o nos escuchan. No podemos tomarnos los temas a la ligera y hablar o escribir como si nadie fuese a cuestionarnos. Si voy a escribir de algo tengo que documentarme, contrastar fuentes, buscar expertos/as que refuercen mis palabras. Lo hago así porque soy PERIODISTA,  y quien no lo haga de esta manera será otra cosa, pero no periodista.

Tambien los medios se dejan llevar por la ola y por la moda. Ahora hay que hablar del running. De acuerdo, pero que lo haga quien sabe del tema. En Onda Vasca hemos puesto en marcha un nuevo programa, MendiRun, en el que se habla de asfalto y montaña y se hace porque hay una persona que puede hablar de algo tan especializado porque lo practica. De la misma manera que Aintzane Juaristi habla de cine y otros de naturaleza, pesca, música, etc. Si queremos programas y artículos de calidad, no dejemos los temas en manos de cualquiera que puede escribir con mucho tino de unas cosas pero no de otras.

Por cierto, os dejo el último MendiRun. Viene completísimo. Y vuelve el domingo.

https://www.ivoox.com/tercer-programa-mendirun-audios-mp3_rf_8583361_1.html

 

Soy veteranA

yo

Han tenido que pasar 29 ediciones de la Carrera Pedrestre del Desfiladero de la Hermida, la mítica Panes Potes, para que la organización se haya decidido a establecer categorías en mujeres. Si, si, 29 años han estado premiando a los hombres según su edad y categoría (senior, veteranos A,B,C o D) y dejando a las mujeres en una categoría única: general. Vamos, metiendo a todas en el mismo saco tengan 20 años o 60. La discriminación es evidente. A ellos se les agrupa por edades sabiendo que cada uno tiene sus ritmos y potencialidades y a ellas se les deja ahí, como en un cajón de sastre en el que caben todas.

A lo largo de todos estos años ha habido quien ha intentado cambiarlo por ser algo evidentemente injusto e, incluso, ha habido mujeres que dejaron de acudir a la carrera por este motivo, pero la organización seguía haciendo oídos sordos.

Este año, por fin, las cosas han cambiado y se han establecido categorías también para las mujeres. Las mismas que para los hombres, como tiene que ser. Eso sí, no ha sido por voluntad de los responsables de la carrera sino empujados por la presión de una mujer que se decidió a escribirles y hacerles ver que nosotras también corremos a distintos ritmos a los 30 que a los 60. Me consta que hubo debate porque ni así querían modificar el reglamento, pero el temor a la repercusión pública que podría tener este asunto les hizo recular.

El caso es que se ha dado un paso importante. No sé si quedará alguna carrera sin establecer categorías entre las mujeres pero, si la hay, que vaya copiando.

En lo que a la carrera en sí se refiere, decir que es la más dura que he hecho en asfalto. Ni la Behobia-San Sebastian, que son 10 kilómetros menos y tienes zonas para “relajar” un poco. En esta no, en esta subes y subes y subes. Son cuestas de esas tendidas, que parece que son una broma pero que te van quemando. Hasta el km 20 aproximadamente se corre entre montañas, en los Picos de Europa, con lo que eso supone de paisaje extraordinario y fresquito regalado por las paredes de roca que rodean al Desfiladero de La Hermida. Ahí la cosa es soportable, pero cuando se sale del desfiladero y afrontas los últimos 9 kilómetros, el sol cae como un mazo sobre tu cabeza y sigues subiendo sin parar. Han sido 9 kilómetros difíciles que creo que no hubiera superado sin la ayuda de Alfredo, un corredor al que no conocía pero con el que me he juntado de forma natural en un momento en el que él iba axfisiado y yo fresca. He tirado de él, y cuando yo he comenzado a sufrir al final de la carrera, él ha tirado de mi. Esta es una de las cosas buenas del running, que te encuentras con gente que se presta a ayudarte solo porque sabe lo que estás pasando y quiere echarte una mano desinteresadamente.

He corrido hoy con el grupo “Corriendo desde Zero”, un grupo de hombres y mujeres que corren que surgió en Santander de la mano de Lurdes Alvarez y Rafa Hervás, con la idea de promocionar la salud y ayudar a la gente que empieza a correr. ¡Y vaya si lo han hecho!. Qué se lo pregunten a Maite, una mujer de 63 años que estaba pasando un mal momento en su vida, que tuvo que sacrificar a su perro y se sintió sola y sin rumbo. Alguien le propuso ponerse unas zapas hace unos meses y ya ha hecho su primera carrera de 5 kilómetros. Hay que ver la cara de felicidad que pone Maite cuando lo cuenta. Correr ha dado una dimensión nueva a su vida.

Correr da vida. Si te lo estás pensando, ponte las zapatillas y sal. Si no te lo has planteado, este puede ser un momento tan bueno como cualquier otro para intentarlo.