Moros, gitanos, rumanos

La semana pasada un grupo de viajeros que se encontraban en un vagón de Metro en Madrid consiguió echar  a otro pasajero que increpaba a una pareja de musulmanes. El individuo les gritaba que se fuesen a su “puto país”  y que la ciudad de  Madrid no quería “moros”.

En la grabación que ha circulado por las redes sociales se puede ver a un hombre que se baja  atropelladamente del vagón mientras se encara con un grupo de  pasajeros y profiere insultos. Tras unos momentos en los que no se terminan de entender sus  palabras debido a la algarabía, el hombre desea la vuelta de Franco, se gira para volver a enfrentarse a los viajeros, se agarra  la entrepierna y levanta el brazo haciendo el saludo fascista  al grito de “Heil Hitler”.

Mientras, en Euskadi, la cadena de restaurantes McDonald’s ha tenido que pedir disculpas por la colocación de un cartel en uno de sus locales  en el que pedía a sus empleados que no atendieran a gitanos y rumanos por entender que podían timar a los trabajadores. Este documento estaba colgado en la zona de vestuario y había sido expuesto por un responsable. En el escrito se pedía de forma expresa «no atender ni a gitanos ni a rumanos» y se aseguraba que la decisión se adoptaba por el hecho de que, presuntamente, algunas personas habían timado a los trabajadores con el truco del ‘falso cambio’. Este procedimiento consiste en pagar con un billete de alto valor una pequeña cuantía y, posteriormente, cuando ya se tiene el cambio, ofrecer un billete inferior y en la discusión quedarse con el cambio y el papel moneda más caro. Vamos, un timo más viejo que el café y que han protagonizado gentes de allá y de aquí.

Han sido las redes sociales las que nos han mostrado esta denuncia.

Tenemos ahora unas poderosas herramientas con las que mostrar al resto del mundo actitudes racistas como las vividas en estos días. Eso sí, su potencial debe acompañarse de acciones como las del metro de Madrid. No solo mostrar sino pasar a la acción y que racistas y xenófobos sientan el rechazo directo de la población.

www.begoberistain.com

 

No te dejes enredar

perioidsta

CEAR-Euskadi, la Comisión de Ayuda a las personas refugiadas, acaba de lanzar el vídeo de “Periodistas contra la Xenofobia” dentro de su campaña antirrumores “No te dejes enredar”.  

En esta ocasión, 27 periodistas del País Vasco nos hemos sumado a la campaña uniendo nuestras voces en contra de los discursos del odio, a favor de una convivencia intercultural y ofreciendo pautas para combatir este tipo de rumores xenófobos desde los medios de comunicación.

Este es el listado de las y los periodistas que hemos participado en la campaña “No Te Dejes Enredar”: Begoña Beristain, Estíbaliz Ruiz de Azua, Mikel Ayestarán, Ana Urrutia, Amaia Goikoetxea, Vanessa Sánchez, Iñaki López, Lolo Rico, Adela González, Reyes Prados, César Martín, Amaia Villanueva, Ainhoa Etxebeste, Julio Flor, Olatz Barriuso, Martxelo Otamendi, Beñat Zarrabeitia, Xabier Madariaga, Josean Izarra, Pilar Ruiz de Larrea, Eduardo Azumendi, Iñaki Iriondo, Amaia Cayero, Almudena Cacho, Iñaki Gabilondo y una persona refugiada periodista que permanece en el anonimato por motivos de seguridad.

Las y los periodistas participantes recomendamos a la ciudadanía diferentes pautas para no dejarse enredar y no contribuir a la propagación de rumores racistas y xenófobos sobre las personas refugiadas.

Estas son algunas de ellas:

– Hacer opinión desde la veracidad de los hechos, poniendo filtro a las informaciones falsas.
– No hacer caso a todo lo que se escucha o lee en internet o en las redes sociales.
– Apostar por la educación como arma de construcción masiva.
– No generalizar.
– Tener siempre presente el enfoque de los Derechos Humanos.
– Alimentar nuestro pensamiento crítico.
– No dejarnos poner una venda que nos haga personas ciegas a la realidad.

Los rumores sólo sirven para generar un clima de desconfianza y miedo entre las personas. Las personas refugiadas y migradas son parte de esta sociedad y es nuestra responsabilidad “no dejarnos enredar”. Así concluye el vídeo que se puede ver pinchando aquí.

www.begoberistain.com 

El anhelo de ser blanco

unnamed

Resulta que no, que Michael Jackson no es el único negro que quiso ser blanco y para ello se sometió a todo tipo de tratamientos destinados a aclarar el color de su piel. A día de hoy, no muy lejos de aquí, las mujeres de piel oscura o negra se aplican terribles procedimientos con la intención de que su piel se parezca lo máximo posible a las de “las blancas”.

En Smara, en el campamento de refugiados, tuve la oportunidad de preguntar a una médico que trabajaba allí de forma voluntaria por algo que me había llamado mucho la atención. Me había sorprendido ver cómo muchas de las mujeres tenían un extraño color en su cara. Cómo quemado, blanquecino y totalmente artificial. Me pareció que se pintaban la cara de blanco.
Me quedé ojiplática cuando la doctora me dijo que las mujeres saharauis querían parecerse lo máximo posible a las mujeres de raza blanca y para ello se aplican en la cara cremas con corticoides que les van comiendo su color normal, oscuro, moreno o negro. Por supuesto eso se esta convirtiendo en un tremendo problema de salud entre las mujeres.
No es el único lugar del mundo en el que la gente negra no quiere serlo. En África, los dermatólogos  han promovido infinidad de campañas para frenar estos tratamientos agresivos. Afirman que cada vez tienen más pacientes con la piel dañada por años de blanquemiento, en su mayoría irreversibles.
Y sabemos que muchas personas orientales se hacen la cirugía en sus ojos rasgados con la intención de parecerse lo máximo posible a las y los occidentales.
Si vamos al fondo de la cuestión, al deseo de esas mujeres o de otras personas de raza negra de querer ser blancos/as y de tener sus mismos rasgos físicos es cuando llegamos al día que se celebra hoy. La jornada mundial contra el racismo y la xenofobia.

Entre las razones que dan las personas que se someten a este tipo de tratamientos hay algunas como esta:  “Me gusta la gente blanca. Los negros son vistos como peligrosos, por eso no me gusta ser negro. La gente me trata mejor ahora porque luzco blanco”.

En muchas partes de África y Asia, las mujeres de piel más clara son consideradas más bellas, se cree que tienen más éxito y más probablidades de casarse.

Un pensamiento arraigado en las mentes de muchos africanos desde temprana edad dice “si es blanco, está bien”, una creencia que ha erosionado la autoestima de millones de personas.

A lo largo y ancho del mundo se ha extendido la creencia esa de si es blanco, es bueno. Ser blanco se asocia al éxito, a la seguridad, a la prosperidad y a la buena suerte. Los blancos han conseguido hacer creer que serlo es imprescindible para alcanzar la felicidad. Nada más lejos de la realidad.

En el Día contra el Racismo y la Xenofobia hay que recordad que lo bueno no es ser blanco ni negro ni oriental ni gitano. Lo realmente bueno es la diversidad.

Somos de colores, sí.