Paradas!

Acaban de salir a la luz pública los datos del paro del mes de diciembre. Como siempre desoladores… y ciertamente desalentadores porque la tendencia al crecimiento es clara y no hay visos de que esto se arregle. Al revés, va empeorando.
Viendo los datos lo primero que me causa incertidumbre es que los últimos aportados por el Eustat cifra el número de personas paradas en 116.900 mientras que Lanbide en su informe de diciembre registra dicha cifra por encima de los 145.000. Es decir, hay alrededor de 28.000 personas que se quedan en el limbo del desempleo el cual es el peor de los limbos en el que se puede estar en estos momentos.
Pero en lo que me interesa poner el foco es en cómo se tratan los datos en los medios de comunicación a la hora de lanzar las cifras. El Correo apostilla en su información sobre estos datos: “el comportamiento por sexos benefició de manera radical a las mujeres que mejoraron su nivel de ocupación….”. Explicar de manera sesgada unos datos, sobre todo si vienen de una fuente periodística, deja mucho que desear. Si además se ponen calificativos como lo es decir “de manera radical”, denotan ignorancia y bastante parcialidad en el objeto del que se está hablando.
Es verdad que en los últimos meses ha aumentado más el paro entre los hombres y ha disminuido entre las mujeres, pero es cierto también y hay que decirlo, que en la referencia anual son las mujeres las más perjudicadas, con un incremento del 8,03% frente al 5,83% correspondiente a los hombres. Las mujeres suponen, al cierre del año 2011, el 51,0% del total de las personas paradas. Si queremos dar la noticia y ser objetivos pongamos los datos, pero con imparcialidad y perspectiva y sobre todo sin apelativos tremendistas como es el caso expuesto. Esta forma de comunicar distorsiona la realidad y confunde a las personas que las leen o escuchan al dar excesiva credibilidad al medio que las emite.
Actuemos en nombre de la justicia social e intentemos visibilizar la realidad del mercado femenino. Claro, esto si alguien está interesado en hacerlo. Así y hay que decirlo, la situación de la mujer en el mercado laboral vasco está mejorando: si hace diez años el peso de las mujeres en el total del empleo era del 37,5%, hace tres años era del 43,1% y en el primer trimestre del 2011 era del 45,3%. Buenas noticias de las que todas y todos debemos alegrarnos. Pero esto no evita constatar otros datos alarmantes como que la brecha de género en la Tasa de Actividad alcanzó en el año pasado 12,74 puntos. Amplia brecha, o demasiado amplia diría yo, todavía.
Y por supuesto no puedo terminar sin mencionar que la preocupante tendencia a la precarización del trabajo durante estos tiempos de crisis es indudable. Y esto afecta también en mayor medida a las mujeres. Por ejemplo, en diciembre pasado el 50,6% de los contratos fueron firmados por hombres, pero es que además, éstos firmaron más contratos indefinidos, las mujeres sin embargo, más temporales. Si se quiere hay indicadores, muchos, para analizar con detenimiento temas de tanto calado social como este. Limbos pueden existir, pero en este caso, no hay limbo que valga: si el paro y la precariedad tienen un nombre… ese nombre es Mujer!

Lo vamos a necesitar!

Lo vamos a necesitar!!!

Este año no acaba bien para las Mujeres. Con un saldo de 60 victimas mortales de la violencia machista, me atrevo a ponerle la etiqueta de año negro en lo que a ello se refiere. Y no me consuela que haya habido menos víctimas que en el 2010, que fueron 73, eso es sólo una buena noticia pero enseguida se vuelve a teñir de negro cuando miramos un poco más atrás y observamos un retroceso con respecto al 2005, en el cuál hubo 57. Y es que me parecen tantas, tantas mujeres muertas: 5 al mes, más de una por semana!!!!

Así que me vuelvo a indignar cuando la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (tremendo que la Igualdad esté a la cola del Ministerio) se atreva a denominar la violencia machista como violencia en el entorno familiar, cuando no llevaba ni 48 horas en el Gobierno. Y a mi, quizás porque soy muy susceptible, más que parecerme un simple giro lingüístico, me parece el principio de lo que se nos viene encima en políticas de Igualdad a partir de ahora.

Y me pregunto cómo va a llamar entonces al acto netamente machista (mejor dicho brutalmente machista) cuando a una mujer sea violada, agredida o asesinada por un hombre que no sea de su familia…. No entiendo esa fobia al término “género”, cargándose así el trabajo y pensamiento de muchos años del movimiento feminista, de leyes promulgadas, de libros escritos, de la lucha de tantas mujeres sin la que Vd, sra ministra no estaría ahora en el poder.

Y eso es lo que me molesta profundamente, que lleguen unas frescas, como diría Amelia Valcárcel, y no valoren que todos los derechos que tenemos actualmente las mujeres, entre ellos acceder a puestos de poder (aunque de forma flagrantemente desigual, de eso ya hablaremos el año que viene) es fruto del trabajo de muchas otras mujeres que nos han precedido y que contra viento y marea, pelearon para que ahora además de seguir avanzando, sigamos disfrutando de los derechos conseguidos, y sobre todo, para que sigamos luchando, reivindicando y denunciando de forma que las que las niñas y mujeres de las siguientes generaciones, no pierdan ni un ápice de lo ya conseguido y vivan en una sociedad más igualitaria que la actual.

Así que sra. ministra y mandatarias/os del nuevo gobierno, les envío mi mensaje claramente: no vamos a dejar que nos quiten nada de lo conseguido, aunque sé que lo van a intentar…. Así que no me queda más remedio que brindar por un nuevo año +Feminista que nunca… lo vamos a necesitar!!!!

Orgullosas!!!

Así debemos estar todas y cada una de nosotras gracias al [Enlace roto.] concedido a tres mujeres: la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, su compatriota Roberta Gboween y la yemení Tawakkol Karman. Las tres reivindicaron los movimientos de mujeres de África y Asia e hicieron una mención especial a todas las que han obtenido antes el Nobel de la Paz. El Premio Nobel y Premio en Ciencias Económicas se ha concedido a las mujeres 44 veces entre 1901 y 2011. Sólo una mujer, Marie Curie fue premiada dos veces: la primera en 1903 con el Premio Nobel en Física y la segunda en 1911 en Químicas. Esto significa que 43 mujeres en total, han sido galardonadas con el Premio Nobel en 110 años. De ellos, 2 Mujeres lo ostentan en Física, 4 en Química, 10 en Fisiología o Medicina, 12 en Literatura, sólo una fue honrada con el Premio en Ciencias Económicas y 15 obtuvieron el Premio Nobel de la Paz.

Es indudable la contribución que las Mujeres están haciendo en pos de la Paz, reconocida su labor en estas admirables mujeres galardonadas y el número de Premios Nobel conseguidos durante más de un siglo en este apartado. Y es evidente, ya no voy a decir sólo porque en este epígrafe es donde más mujeres han sido galardonadas, sino porque ellas están representando el trabajo que muchas otras mujeres realizan diariamente para contribuir a la Igualdad entre Mujeres y Hombres que es parte consustancial de la Paz, tal y cómo debe entenderse en el mundo que nos está tocando vivir.

Así tal y cómo reconoce el Jurado y porque hoy en día ya es indudable, no puede existir un mundo realmente democrático y justo sin que la acción diaria y comprometida de las mujeres sea visibilizada y reconocida. Y tiene desde mi punto de vista un matiz tremendamente importante: su contribución a la Paz a través de la lucha no violenta, con el fin de  garantizar  la seguridad de las mujeres y su participación en los procesos de Paz de sus países.

Defensoras de la Paz, han conseguido representarnos universalmente y esto merece un aplauso porque es motivo de orgullo y aliciente para corroborar  lo que ya sabemos desde hace mucho tiempo: que estamos más que preparadas para seguir construyendo un mundo diferente, dónde se respete sin ningún tipo de excusa, los derechos de mujeres y niñas en cualquier lugar, sin importar su  ideología. Por tanto, creyendo que no es suficiente, este premio es sustancialmente importante y de tal  repercusión que es un espaldarazo para seguir trabajando, seguir construyendo puentes para la Paz y sobre todo, seguir creyendo que un mundo que maltrata, no respeta y permite  que las mujeres sean obviadas, no es un mundo justo. No al menos en el que a muchas y me consta que  muchos también, nos gustaría vivir. Y mucho menos en el que nos merecemos vivir!!!

Resaca y punto

Esa es la verdad. Aunque debiera haberme hecho ya a la idea, me ha costado asimilarlo. No sólo la victoria de la derecha en el Estado y su avance azul a diestro y siniestro, si no que a pocos días del 20N cada día me desayuno con más de lo que me esperaba. Siempre he creído que la perversidad no tiene fondo y esto quiere decir que lo que nos queda por vivir va a ser mucho más duro.

Ver al PP botando en su balcón presidencial de Génova como entremés, su negación a recibir a un partido votado democráticamente de primer plato, esperar muchos recortes sociales de segundo y encima de postre oír en las noticias y ver a Rajoy declarando que está trabajando ya para acabar con el paro, no sé si me hace llorar o más bien reír, si no fuera por el respeto que me provocan todas y cada una de las personas que están en situación de desempleo. Lo afirmo con contundencia porque lo he vivido en mis propias carnes y sé  que sólo si pasas por una situación así, eres capaz de hablar de ello con responsabilidad. Lo demás, señores y señoras que se dedican a la política (y aledaños), me parece una frivolidad de tomo y lomo.

Si tan importante es, como toda persona razonable de nuestros días afirma,   la Inteligencia Emocional, contraten un grupo asesor de personas que estén o hayan estado es esa situación y seguro que tendrán mucho de lo que aprender. Y por supuesto les sugiero que dicho  grupo esté formado también por mujeres que son las más perjudicadas laboralmente en los tiempos de crisis. Por dar algún dato, no vayan a creer que no soy rigurosa,  en Euskadi la diferencia entre la Tasa de Paro entre mujeres y hombres es de 1,27 y la diferencia en la Tasa de Actividad muestra una brecha importante también  a favor  de los varones de 12,74 puntos. Tendrán todas ellas mucho que aportar y los que debieran escuchar, mucho que aprender. Eso si saben escuchar, porque sinceramente pienso que los y las que se dedican a la política debieran hacer un curso sobre “Cómo escuchar a la ciudadanía cuando no estoy en periodo electoral”. Mira por donde, igual es un nicho de mercado a explotar.

Así que el  día 25 de noviembre, que  tenemos la oportunidad de visibilizar que estamos en contra hoy, por siempre y para siempre, en contra de la violencia contra mujeres y niñas en todo el mund, yo, como sigo con la resaca y esto no hay Bloody Mary que lo solucione, espero sólo palabras vanas de quien únicamente  por un día es capaz de decir algo medianamente coherente contra esta lacra social. El resto de días seguirán hablando igual (en masculino por supuesto), recortando igual y en definitiva dándoles igual, porque hacen muy poco  activamente. Yo y muchas personas de a pie pondremos el punto lila donde podamos hacerlo visible, pero lo llevaremos en el corazón para solidarizarnos con las que sufren la violencia de género de baja, media o alta intensidad.  Y además lo llevaremos también  en nuestra agenda diaria para hacer todo lo que podamos por evitarlo. De lila sí,  pero  en este caso sin nada de resaca!!!! Punto.

¡La igualdad no es tal!

Esta semana ha estado cargadita de eventos donde las protagonistas han sido las Mujeres.
Desafortunadamente y no sé si debido a una falta evidente de organización (igual es imposible pedir esto cuando quien organiza los actos son de diferentes ideologías), o a un espíritu mal entendido de competitividad, los dos han coincidido en las mismas fechas. Quiero
pensar que ha sido fruto del azar. Así que me he tirado los dos días que han durado ambas jornadas, cruzando el puente de Deusto de un lado para otro en un intento, muy femenino por cierto, de “llegar a todo”.

En las Jornadas de Violencia de Género y Medios de Comunicación, asistí a una conferencia de Pilar López, experta en la materia, titulada “Avances y Retos de la formación de profesionales de los medios de comunicación contra la violencia de género”. El título no podía ser más explícito sobre a quién iba dirigido. Lo peor fue cuando nada más empezar, Pilar preguntó cuántos periodistas había en el auditorio. Calculo que estaríamos allí más de 100 personas. Saben cuántos levantaron la mano? Unos doce!!!! Me quedé atónita! Esto evidencia que es un tema que no suscita interés en la profesión. Y miren que las jornadas eran gratis y qué menos que aprender un poco si te lo ponen en bandeja. Pilar empezó afirmando rotundamente: “No puede haber profesionales neutrales. El periodismo tiene la obligación de posicionarse en contra de la violencia de género”, afirmación que yo comparto al 100%, como ya saben los y las seguidoras de este blog. Fue una charla relajada, amena y muy pedagógica, con un agradecimiento explícito al Feminismo porque como bien afirmó ella, “sin ese movimiento no estaríamos aquí hablando de esto”. Gracias también a ti, Pilar! Pena de todos y todas los que no estuvieron allí para hacer mejor su trabajo.

El otro seminario ha sido de un tinte diferente. Para nada institucional, más humilde en sus medios, pero tremendamente interesante bajo el título: De Pekín hacia adelante, pasos hacia la Igualdad Real (con mayúsculas, si señora). Ha sido un encuentro netamente feminista donde desafortunadamente han asistido pocos hombres (reto a conseguir). No puedo resumir en unas líneas, el “chute de energía” que ha sido escuchar desde luchadoras veteranas que estuvieron allá por 1995 en la tan fructífera Conferencia de Pekín, hasta jóvenes que han conseguido que el Feminismo sea parte protagonista del movimiento 15M.

Como he asistido a muchísimos foros profesionales donde prima lo masculino, no saben lo que he agradecido no escuchar sólo hablar para ellos, no ver sólo corbatas, no oír ejemplos estereotípicos, no escuchar chistes machistas que se ríen por complacencia, sin darnos cuenta de que forman parte de lo que Amelia Valcárcel, catedrática feminista, denomina Violencia de baja intensidad contra las Mujeres. En fin, que ha sido una soplo de aire fresco oír discursos llenos de vitalidad, sin acritud, sin agresividad, sin competitividad, con mucho humor y sobre todo con muchas, muchas ganas de trabajar en positivo, porque la Igualdad Real no está conseguida ni mucho menos, por mucho que intenten hacérnoslo creer cada día. Una lección interesante fue el mensaje lanzado por una de las jóvenes “indignadas”: “No importa lo que cada Mujer vote, creemos un espacio común para las Mujeres”. Cómo lo comparto! Pero de repente se me ocurre que poniéndolo en práctica, igual este desmán de coincidencia de los dos Seminarios en una ciudad como Bilbao, pudiera haber sido evitado.

Queda tanto por hacer que por eso apoyo el mensaje lanzado por mi admirada Marcela Lagarde defendiendo “la rebeldía, la osadía, la transgresión para defender vivir de otra manera. A las Mujeres nadie nos ha regalado nada, hemos creado cada oportunidad y hemos aprendido a conservarlas y además las hemos hecho universales. Pero me temo que los tiempos que se avecinan no nos lo van a poner fácil. Caminemos….